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Directo, últimas noticias del juicio al ‘procés’ | El ‘número dos’ de la Guardia Civil en el ‘procés’ apunta a Trapero

El juicio del procés se ha reanudado este lunes con el testimonio del comandante de la Guardia Civil que actuó como secretario de los 31 atestados realizados por el instituto armado en su investigación contra el referéndum ilegal de autodeterminación de Cataluña. Es el número dos del teniente coronel Daniel Baena, jefe de la policía judicial de la Guardia Civil en Cataluña. El comandante está testificando en la trigésimo primera sesión del juicio sobre su papel como secretario de los atestados. «Hay hostigamiento. [En] Cualquier acción policial teníamos problemas como no hemos tenido en otras ocasiones. Nunca nos habíamos encontrado ese escenario», ha explicado el mando policial, que también ha relatado los episodios de acoso a los cuarteles de la Guardia Civil en distintos municipios de Cataluña. Además, ha dicho que «la figura de Trapero es imprescindible en la estrategia independentista» y ha declarado sobre un correo del ex secretario general de Interior César Puig al exconseller de Interior Joaquim Forn, en el que se plantean que «pueden perder» al entonces major de los Mossos si el coordinador del dispositivo contra el 1-O, el coronel Pérez de los Cobos, le denunciara por incumplir sus instrucciones. Tras esta declaración, el tribunal escuchará esta semana a unos 60 policías nacionales de las Unidades de Intervención Policial (UIP) que actuaron el 1-O.

Las familias españolas, un 3% más pobres

La riqueza financiera neta de las familias y empresas españolas (diferencia entre los ahorros y las deudas que tienen), se redujo casi un 3% en 2018, ya que pasó de 1,412 billones de euros en diciembre de 2017 a 1,370 billones a cierre del pasado ejercicio. Según las Cuentas Financieras publicadas este lunes por el Banco de España, estos activos financieros netos de hogares e instituciones sin ánimo de lucro (ISFLSH) también se reducían respecto al trimestre anterior, cuando se situaban en 1,406 billones de euros.

Los mismos datos destacan que la deuda consolidada de las empresas y de los hogares e ISFLSH se situó en 1,611 billones de euros a cierre de 2018, lo que supone un 133,4% del Producto Interior Bruto (PIB) y es 5,7 puntos porcentuales inferior al ratio registrado un año antes. La deuda consolidada de las sociedades no financieras representó un 74,5% del PIB (si se excluyeran los préstamos interempresariales, la ratio sería un 93,2%), mientras que para los hogares e ISFLSH, el porcentaje fue del 58,9%. De esta forma, los activos financieros netos de las familias, que incluyen el dinero en efectivo, acciones, depósitos y valores en renta que poseen, se situaron en 2,152 billones de euros, ligeramente por debajo de los 2,186 billones que tenían a cierre de 2018, explica el Banco de España en una nota. Este recorte es el resultado de una adquisición neta de activos financieros de 22.000 millones de euros en 2018 y de unas revalorizaciones netas negativas de 57.000 millones, debidas, fundamentalmente, a la caída del precio de los activos de renta variable, añade la nota.

En relación con el PIB, los activos financieros totales de los hogares e ISFLSH representaron un 178,1% a finales del cuarto trimestre de 2018, lo que significa 9,3 puntos porcentuales menos que un año antes. Las operaciones financieras netas de los sectores residentes (empresas, hogares, instituciones financieras y administraciones públicas) registraron, en 2018, un superávit de 18.000 de euros, que equivale al 1,5% del PIB, frente al 2,2 % observado en el conjunto de 2017. Las empresas obtuvieron un saldo positivo (1,3% del PIB), así como las instituciones financieras (2,7%) y los hogares (0,1%), mientras que las administraciones públicas mostraron un déficit del 2,6% del PIB.

Por componentes, el grueso de los activos financieros de los hogares se encontraba en efectivo y depósitos, el 41%, seguido de participaciones en el capital (25%); seguros y fondos de pensiones (17%) y participaciones en fondos de inversión (14%). El de efectivo y depósitos fue el componente que más incrementó su peso en los activos financieros de los hogares (en 1,7 puntos) con respecto a un año antes, mientras que el peso de las participaciones en el capital fue el que más cayó (-2,3 puntos).

Encuesta electoral 28-A: Cs pone en riesgo la suma de la derecha

A dos semanas de las generales, el panorama político comienza a tomar forma. Pero no se trata de un escenario muy estable y cualquier mínimo movimiento puede poner en peligro esa mayoría que buscan ya no los partidos a título individual, sino los diferentes bloques. Y es esto lo que puede ocurrir en el grupo de la derecha, donde la caída que sobre todo está sufriendo Ciudadaanos amenaza la mayoría absoluta de la derecha, tal y como se desprende del último tracking electoral de NC Report para LA RAZÓN. En concreto, el sondeo muestra como ese frente, encabezado por PP, Cs y Vox, obtendría entre 173 y 179 escaños, es decir, que agarra la mayoría absoluta en el valor más alto de esta horquilla, pero no en el más bajo.

Y uno de los lastres de este eje sería el partido de Albert Rivera, que enlaza cuatro semanas seguidas de caída, pasando de los 61-64 escaños (17,8 por ciento) de la encuesta del 15 de marzo a los 53-55 (15,8 por ciento) actuales. Un descenso de dos puntos y hasta nueve representantes. Tras Cs, Vox suma tres semanas de descenso, pero en menor medida que los naranjas. Si el 22 de marzo la encuesta les otorgaba 24-26 escaños y un 10,7 por ciento de votos, a día de hoy serían 18-20 diputados con un 9,1 por ciento de papeletas.

Por el contrario, el PP de Pablo Casado lleva tres semanas de ligera subida, lo que poco a poco le está permitiendo concentrar el voto de la derecha, aunque a 14 días de la cita con las urnas aún no es suficiente para alcanzar a los socialistas ni para, principalmente, asegurar definitivamente esa mayoría absoluta de la derecha. En concreto, los populares se harían con entre 99 y 101 escaños (24,1 por ciento), frente a los 91-93 (22,4 por ciento) que les daba el tracking del 22 de marzo.

De hecho, sólo con estas tres formaciones la mayoría absoluta también estaría asegurada, muy justa y en el valor más alto de la horquilla, pero estaría asegurada. PP, Cs y Vox sumarían entre 170 y 176 escaños. Aunque habría que tener en cuenta también los dos escaños de Navarra Suma, la coalición entre UPN, PP y Cs en la comunidad foral. E incluso el único representante de CC. En total, esos 179 diputados como máximo y 173 como mínimo. Una mayoría muy débil aún que podría tambalearse. De ahí que todos estos partidos hayan centrado sus esfuerzos en llamar a ese voto «útil» dentro de una derecha fragmentada.

Encuesta electoral

En el lado opuesto, el bloque de la izquierda parece que consigue mantenerse semana tras semana con un ligero ascenso que encabezan los socialistas de Pedro Sánchez. Así, el PSOE enlaza dos semanas de crecimiento y se sitúa ahora en los 111-113 escaños (27,5 por ciento del voto), frente a los 109-113 (26,7 por ciento) del sondeo del 30 de marzo). Un pequeño aumento gracias, entre otros, a la caída de Cs. Aunque también se beneficia del descenso de formaciones dentro de su propio bloque, como es el caso de Podemos o En Marea. En el caso de los de Pablo Iglesias, desde el pasado 15 de marzo se han dejado en el camino hasta diez escaños y casi tres puntos. Y si bien en el anterior tracking registraron una leve mejoría de apenas 0,4 puntos, han vuelto a caer y se sitúan ahora en los 31-33 escaños (12,1 por ciento). Eso sí, pese a caer 0,2 puntos en porcentaje de voto (el 7 de abril estaban en el 12,3 por ciento), el reparto de escaños con la actual Ley les permite superar esos 29.31 representantes que tenían hace apenas una semana.

En el caso de los antiguos compañeros de viaje de Iglesias, Compromís y En Marea, los primeros pierden algo de fuelle y se quedan con 4 o 5 escaños, mientras que los gallegos caen hasta un único escaño o incluso ninguno. Así que con el PSOE como «salvador» de este grupo, la izquierda podría sumar entre 146 y 152 diputados el 28-A, sumando ya tres semanas de ascenso. Es en este frente en el que parece que está surtiendo más efecto esa llamada al voto útil pese a lo fragmentada también que está la izquierda.

Por último, el último actor que entra en juego en estas elecciones que se miden por bloques es el soberanismo, que ya ha estado tocando a la puerta de Sánchez. Entre otras cosas porque, al menos según la encuesta, podría sumar una ajustada mayoría absoluta si se une a la izquierda: entre 170 y 177 diputados.

Encuesta electoral

El sondeo otorga a este eje entre 24 y 25 escaños, con ERC a la cabeza con entre 12 y 13 representantes. La formación liderada por el preso Oriol Junqueras se mantiene en estos números desde hace unas tres semanas, cuando el tracking le asignaba entre 11 y 13 escaños. Tras ellos, el PNV, que no se mueve de los seis escaños y el 1,3 por ciento de los votos desde el 22 de marzo. En tercer lugar se sitúa el PDeCAT, con sus cuatro escaños, los cuales conserva desde hace tres semanas, pero que están lejos de los 8 que logró la extinta Convergència en las generales de 2016. Por último, Bildu lograría dos escaños y un 0,8 por ciento de votos, los mismo que en las últimas generales.

En definitiva, las posibles mayorías absolutas que pueden alcanzarse entre bloques aún son muy inestables y de aquí al 28-A la balanza puede inclinarse a cualquier lado. El objetivo siguen siendo los indecisos.

¿Se ralentiza la economía española?

Los datos indican que la economía se está ralentizando. Según el Instituto Nacional de Estadística el crecimiento económico anual medio de España en 2018 fue del 2,6%. Si miramos hacia atrás vemos que desde 2015, cuando la economía creció al 3,5%, se está produciendo una desaceleración: 3,2% en 2016, 3% en 2017 y 2,6% en 2018.

Luego hablando de ralentización «haberla, hayla». La podemos considerar moderada o severa, pero para valorarla merece la pena analizar la información de más corto plazo. Las tasas trimestrales anualizadas indican la variación en un trimestre respecto al trimestre anterior y no respecto a un año antes. Con estas tasas, la ralentización del avance del PIB continuó durante 2018 desde el 2,5% en el primer trimestre al 2,2% en el tercer trimestre para estabilizarse en el cuarto.

Esta estabilidad de los dos últimos trimestres de 2018 es engañosa pues esconde un comportamiento más preocupante en los datos del cuarto trimestre. En dicho periodo, la demanda interna (inversión, consumo público y privado) solo creció al 1,2% anualizado frente al 2,2% en el tercer trimestre. La reducción es muy significativa y se explica casi en su totalidad por la menor venta de automóviles -menor consumo – y de menor inversión en equipo de transporte -venta de camiones-. Una parte de esta caída es transitoria, pero gran parte podría considerarse estructural ya que no parece que en el corto plazo vayan a desaparecer las incertidumbres regulatorias que explican el desplome de las ventas de automóviles diésel, -21% en 2018, a pesar de ser la tecnología de combustión más eficiente.

En los datos del cuarto trimestre también hay noticias positivas: por una parte el impulso de la construcción, que crece al 5,3% anualizado y que será un motor de crecimiento en 2019 y, por otra, el crecimiento de la exportación de servicios cuya dinámica será clave en 2019. En el sector exterior lo preocupante es la caída de las exportaciones de bienes: por primera vez desde 2008, la tasa trimestral de las exportaciones es negativa durante tres trimestres consecutivos.

Es muy importante analizar si esta evolución tan negativa responde a dinámicas estructurales o temporales. Por ejemplo, ¿es el empeoramiento de las exportaciones a nuestros socios europeos temporal o estructural? ¿Somos capaces de saber si la ralentización de ventas de automóvil en toda Europa continuará en los próximos trimestres? Respecto a otras razones explicativas de la ralentización de las exportaciones sí que podríamos argumentar que serán temporales, y que la situación mejorará en 2019. Este es el caso de las guerras comerciales ya que las negociaciones deben tener algún final, si es que el Brexit no demuestra lo contrario.

Con estos mimbres, ¿qué se puede esperar en 2019?, pues que si mejoran los factores negativos temporales apuntados y se modera el efecto negativo de los factores estructurales, el crecimiento de la economía podría estabilizarse en los niveles registrados en la última parte del año 2018, en torno a un 2,2%.

Recordemos que los dinamizadores del crecimiento económico a finales del pasado año fueron la construcción y las exportaciones de servicios, los datos de empleo en ambos sectores apuntan a la continuación de esta tendencia en este primer trimestre. Además, es de esperar un mejor comportamiento del consumo de los hogares en el primer trimestre de 2019, dada las cifras de ventas minoristas y la evolución de sus principales determinantes: el empleo y las rentas. Respecto al empleo, continúa el aumento en el número de afiliaciones en 2019, eso sí a menor velocidad y con menor fuerza en el sector privado. En cuanto a las rentas salariales, tanto las subidas salariales como de pensiones apoyan un mejor comportamiento del consumo de los hogares, salvo sorpresas inflacionistas no descartables.

Pero más allá del primer trimestre, donde se puede dar una estabilización del crecimiento, en el resto de 2019 se prevé que continúe el proceso de ralentización económica, esperándose un crecimiento en torno a un 2,0-2,1%. Que se incline hacia un valor u otro dependerá, fundamentalmente, de la evolución de la inversión; tanto en construcción como equipos; de la mejora de las condiciones externas vía aumento de exportación de bienes y de servicios no turísticos, y de la ralentización en la creación de empleo. Si tuviéramos que hacer una valoración cuantitativa de riesgos para 2019 diríamos que en el primer trimestre parecen equilibrados pero en los siguientes trimestres los riesgos de menor crecimiento aumentan. La gran duda viene de la mano de la regulación del sector del automóvil y de la confianza del inversor. ¿No estaremos reduciendo el crecimiento potencial de Europa con regulaciones de efectos no previstos?

Antonio Merino es director de Estudios y economista jefe de Repsol

Casado creará el Ministerio de Familia si llega al Gobierno

Bajo un cielo encapotado, típico de las tierras gallegas, en domingo de ramos, los populares celebraron una comida mitin en el municipio de Nemenzo, en Santiago de Compostela. Como es tradición desde los tiempos de Manuel Fraga, un sexteto de gaiteros no dejó de amenizar la espera hasta la entrada de los candidatos.

El líder del PP, Pablo Casado se comprometió a crear, cuando sea presidente del Gobierno, el Ministerio de la familia que centralice todas las políticas sectoriales y afronte el reto demográfico. El PP se ha erigido en el partido de las familias que se esfuerzan para llegar a final de mes y de las familias de clase media por lo que subrayó la importancia de «más libertad y menos impuestos». El Ministerio de la familia tendría como objetivo garantizar la libertad de los padres para elegir la educación de sus hijos blindando así la educación especializada para los niños con discapacidad tanto en la enseñanza pública como en la concertada. Casado apuesta por la puesta en marcha de un Plan Nacional de Conciliación y racionalización de horarios que incluya un programa de gratuidad en la educación de 0 a 3 años que esté financiado por el sistema público. Reducir las cargas fiscal que soportan las familias, aprobar una ley de apoyo a la maternidad y reforzar los beneficios que hoy tiene las familias numerosas y mejorar el reconocimiento de las monoparentales, están entre las prioridades de este Ministerio de nueva creación.

«Siempre hemos estado comprometidos con las familias», dijo el líder del PP por lo que quiere que haya ayudas a las familias y que se regule el teletrabajo de manera que quiere beneficiar fiscalmente a las empresas que favorezcan la conciliación

El líder del PP cargó contra Pedro Sánchez de quien dijo que «es el presidente más radical de la historia de España y frente al «no es no» él apuesta por un «sí es sí».

Además, anunció una ley para que los okupas se enfrenten a penas de prisión, legislar para que no se permita los homenajes a los etarras que salen de prisión ni puedan acceder a los beneficios penitenciarios si no colaboran para esclarecer los crímenes sin resolver. También se refirió a la España rural porque «nuestro sí es sí», dijo también está con el entorno rural donde en este último año apenas han nacido la mitad de niños, algo que afecta a la despoblación. Por ello apostó por impulsar, además de ayudas a los autónomos, una financiación autonómica para que las escuelas con pocos niños tengan la posibilidad de tener recursos así como el respeto al sector agrario también sea liderado por un gobierno nacional.

Casado destacó que «sabemos que Sánchez no es una buena alternativa, es un peligro a nivel económico» y se preguntó «cómo podemos hacer que una mayoría social se convierta en la mayoría electoral». Llamó a no fragmentar el voto que acaba beneficiando a la izquierda. «Votar es gratis, pero el resultado puede salir muy caro» y advirtió de que «no habrá segunda vuelta» por lo que hizo una apelación «al voto urgente, necesario para salir de esta pesadilla».

«Si queremos hacer historia y no queremos padecerla. Si queremos preservar la concordia, lo mejor para los nuestros y para los que no lo son, estamos en el lugar adecuado». Casado quiere ser el presidente de todos y se presenta con un proyecto moderado, reformista, presidente de la España rural y urbana, de los que nos votan y los que no». Por ello pidió la ayuda y la confianza porque «somos un valor seguro» y pidió salir a ganar y no empatar.

Las cuentas de Sánchez

Por su parte, el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo cargó contra Vox de quien dijo «lo poco que le importa» Galicia presentando a la tía de Abascal, de Álava, como candidata por las tierras gallegas. «No necesitamos que nos den carnet de españoles ni los de Vox ni los de Cs». Feijóo aseguró que si la mayoría no quiere que gane Pedro Sánchez, quien manda son las urnas y gobernará Pablo Casado. «Comprendo que los votos a Vox y a Cs es para que le salgan las cuentas a Sánchez» porque, subrayó que «tanto Cs y Vox critican más al PP que a Sánchez y sueltan disparates para ocultar los disparates de Sánchez». «Si quiere que gobierne Casado solo hay una vía, el PP. Si no voten a todos los demás», dijo Feijóo.

¿A quién votan los gitanos?

Alrededor de un millón de personas en España son de etnia gitana y buena parte de ellas (los mayores de 18) está llamada a las urnas el próximo 28-A. Son un 2 por ciento de la población. Se trata de la minoría étnica mas grande de España, un nicho de votantes nada desdeñable por el que ya pugnan los encargados de diseñar las estrategias de campaña de cada partido. Un colectivo quizás olvidado el resto del año y que ahora pelean por seducir. El pasado lunes 8 de abril, Día del Pueblo Gitano, la propia vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, no dudó en decir que el «Gelem, gelem», el himno gitano, «es también mi himno» y se refirió a las mujeres de esta etnia: «Sabéis que sois mis “primas”, lo habéis sido siempre y lo vais a seguir siendo siempre». Ese «siempre» ha sido cuestionado desde este colectivo que se queja de abandono y discriminación por parte de las instituciones. Pero ahora que estamos en campaña, no sólo escuchan promesas específicas para ellos sino que asisten atónitos a la incorporación a las listas electorales de reconocidos gitanos, como Juan José Cortés –que va de número uno del PP por Huelva– o la activista Carla Santiago, fichada por Ciudadanos para la Comunidad de Madrid. Pero ¿qué opinan ellos? ¿No es ya discriminatorio el propio concepto de necesidades específicas? Para Santiago, que lleva 20 años trabajando con los gitanos más desfavorecidos desde la Federación Artemisa, «aún queda mucho trabajo por hacer».

«Creo que el azar del nacimiento te coloca en un punto de partida que no es igualitario y los obstáculos que encuentran son mucho mayores». Lo dice con conocimiento de causa: «Siempre he tenido que demostrar doble valía por ser mujer y por ser gitana y eso no puede ser». Por eso sí cree en las necesidades especificas de este colectivo. «El quid de la cuestión –también en relación a los tópicos ligados a esta etnia–, pasan por la educación». Para la activista existe una asociación, por ejemplo, entre machismo y pobreza. «Las personas de los estratos sociales más bajos se cronifican porque tienen menos oportunidades para la educación y de ahí, de la falta de formación, viene el machismo, el racismo, la homofobia. Pero la sociedad tiene que entender que la subcultura de la pobreza no es la cultura gitana». Por eso considera que el sistema democrático «aún necesita ubicar a las minorías étnicas, no sólo a los gitanos. Todos los colectivos deben tener cabida desde la especifidad».

No está del todo de acuerdo con esta afirmación en la familia Heredia, que se citó con LA RAZÓN en su casa de Vallecas. Ellos no creen que tenga que haber distinciones entre gitanos y «payos» porque de ahí precisamente vienen las discriminaciones. «Yo no reniego de ser gitano, al contrario, estoy orgullosísimo porque me encanta mi cultura pero no quiero ayudas por serlo: las ayudas deben ir al que lo necesite, sea “payo” o gitano», explica Moisés. «Que haya igualdad. Lo único que nos hace diferentes ¿sabes qué es? Las personas que nos catalogan diferente. Pero somos exactamente iguales», añade Antonio.

Aunque sacan pecho de la cultura gitana porque incorpora valores tan necesarios y en decadencia como el respeto a los mayores, rehuyen de los símbolos: «A mi la bandera gitana no me representa, no se quién se ha inventado que lleve una rueda de un carro ahí en medio. A mí me representa la bandera española, la amarilla y roja de toda la vida porque soy español», insiste Moisés. La familia comenta que el origen del símbolo es por tratarse históricamente de un «pueblo errante», nómada, pero su primo Quilino especifica que ellos, como cristianos evangélicos que son, en realidad vienen de un pueblo de Israel. Al igual que su primo con la bandera, a Quilino le ocurre lo mismo con el día del pueblo gitano. «Yo no celebro el 8 de abril, a mi me gusta el día del español, que quede bien claro». Esta gente sabe lo que es que te cierren puertas sólo por ser gitano, entrar en una tienda y que te vigilen porque creen que te vas a llevar algo o alguna experiencia incómoda en el trabajo, cuando faltó un dinero y todas las miradas enseguida se posaron sobre el gitano, aunque no había sido él. «Que un gitano estudie, me encanta. Pero no me sorprende. Es como cuando dicen “el boxeador gitano” ¿por qué destacan que es gitano? Es agotador», admiten, y recalcan los prejuicios de la sociedad: «Parece que si eres gitano tienes que ser chatarrero, camello o tener 14 hijos», bromean. Reconocen estar cansados de los estereotipos que aparecen en series tipo Gipsy Kings. «Siempre sacan lo mismo en la tele: o somos muy pobres y muy mangantes o somos muy ricos, llevamos un Porsche Panamera y nos hemos gastado un dineral en una boda con 300 invitados . A mi no me gusta el oro, por ejemplo, no llevo oro. Somos gente normal que madrugamos para ir a trabajar».

La mayoría se dedica a la venta ambulante y se levantan al amanecer para instalar el puesto en el mercadillo: en Alcalá los lunes; los martes, en Móstoles; miércoles, en Parla; jueves, en Vicálvaro… Pero aunque prediquen en la integración y regañen a los niños cuando se refieren a otro como «payo» (ni «el negro o el chino»), siguen las leyes gitanas, con algunas carencias, por ejemplo, en igualdad de género. «Para mí no es un sufrimiento seguir las leyes gitanas porque he nacido con ello y sólo puede entenderlo el que nace. Hay otras que no me gustan y porque sea gitano no las tengo por qué seguir». Sí parece que respecto a algunos asuntos vayan un paso por detrás del resto de la sociedad. En el tema de la homofobia, por ejemplo. «Respetamos pero no lo compartimos. No nos parece bien que en los colegios enseñen que eso es lo normal. Yo les digo a mis niños que respeten, que esa gente tiene sentimientos y corazón pero intento que no lo vean como algo normal porque no lo es», dice Quilino, explicando que, básicamente, «es por la religión»: «Nosotros somos creyentes evangélicos. Dios creó a Adán y a Eva; no a Adán y a Carlos. Si creó al hombre y a la mujer sería por algo. Él nos demanda crecer y multiplicarnos». Reconocen que entre los gitanos sí hay homosexuales pero no lo dicen abiertamente. Antonio resume cómo lo ven ellos: «Al final se busca hacer un hogar: que te den nietos es lo más bonito que hay en la vida».

Lo mismo ocurre con el machismo. Dicen que «cuando una casa anda en orden es porque ella administra», aseguran que las tareas del hogar las hacen al 50% entre el matrimonio pero sí creen, por ejemplo, que «nosotros lo que más amamos es la pureza de la mujer»; es decir, que ellas tengan que mantenerse vírgenes hasta el matrimonio. «Hay cosas que no es por ser machista pero no se puede andar sola por la calle a ciertas horas. Eso no puede ser. Para la gitana no es un sufrimiento porque han nacido con eso. Para ella lo raro es cuando la mujer manda en el hogar. Tienen que mandar los dos».

Sin referentes

Los Heredia no creen mucho en la política. No sólo porque «prometen cosas que luego no cumplen», sino porque no demuestran educación en el Congreso. Desde que desapareció la figura de Juan de Dios Ramírez Heredia –diputado gitano por el PSOE en el 78 que llego a ser eurodiputado–, ha habido un vacío representativo en las instituciones para este pueblo y el voto se ha ido balanceando a la izquierda y la derecha por temporadas. Igual que ocurre con el feminismo, el hecho de que los puestos altos de las instituciones estén vacías de gitanos es un reflejo de la sociedad. «Al desaparecer Juan de Dios hubo un silencio de voto, no había interés político entre los gitanos y se notó un bajón en la participación», recuerda Santiago. Ahora, la activista cree que el voto está bastante dividido entre izquierda y derecha. Pero en la familia Heredia parece que no simpatizan mucho con el PSOE, Podemos y «el gitanillo ese de la coleta» (bromean en referencia a Pablo Iglesias). Aquí y en buena parte de la sociedad gitana, parece que la balanza se inclina a la derecha. Eso sí, el hecho de que los políticos pongan a un gitano en las listas no es para ellos ningún señuelo. «Porque admiremos a un pastor evangélico como Juan José, por la paz que transmite, no vamos a votar al partido en que esté sólo por eso». Aunque en este caso, alguno reconocen que sí coincide. Quilino dice abiertamente que va a votar al PP pero porque es el que más encaja con sus creencias religiosas y es contrario al aborto. «Votaremos al que demuestre que lo haga bien, que no vaya a codearse con los cuatro ricachones y mire por el pueblo de verdad, que se manche los pies de barro». Moisés, por su parte, dice que él no va a votar porque «todo es una falsedad: prometen mucho y hacen poco». «Pero bueno, habrá que votar al menos sinvergüenza», le recrimina Antonio. Tampoco están a favor de ningún partido gitano, como el extinto Alianza Romaní, que se disolvió sin concurrir a ningunas elecciones: «Eso sería dividir», dicen rehuyendo de nuevo de la idea de colectivizar.

Una activista gitana en Cs: «Aún hay mucho por hacer»
¿A quién votan los gitanos?

Tiene claro que para cambiar las cosas hay que estar en un puesto de decisión, donde se puede legislar y «realmente hacer algo útil» por el pueblo gitano, por eso dijo «sí» al proyecto de Ignacio Aguado con Ciudadanos. Carla Santiago nació en Madrid hace 50 años, lleva desde 1998 trabajando en asociaciones y es el último fichaje gitano (va de número 10 a la Comunidad de Madrid). Su padre fue de los primeros guardias civiles gitanos. Fue hace 60 años, cuando el pueblo gitano estaba perseguido y él «desempeñó un papel fundamental como mediador». De ahí, dice, le vino la vena de ayudar, conciliar entre las partes. Ella ha sufrido en sus propias carnes el racismo y la despidieron (recién ascendida) de una importante empresa cuando dijo que era prima de Joaquín Cortés. Cree profundamente que se pueden cambiar las cosas: «Estoy convencida que sólo es cuestión de colocar bien todas las piezas del puzzle». Y cree que al pueblo gitano aún no se le ha dado el lugar que le corresponde. «La cuestión gitana es una cuestión de estado, tiene que estar por encima de cualquier ideología. Esa lacra, ese victimismo o repunte de racismo tienen que desaparecer. Todo eso ya no puede tener cabida en nuestra sociedad».

Papa Francisco: Para lograr el verdadero triunfo, dejar espacio a Dios: “Callar, rezar, humillarse”

En su entrada en Jerusalén, Jesús “nos muestra el camino”. Él “destruyó el triunfalismo con su Pasión”. El Pontífice previene con la “mundanidad espiritual”, que ha calificado como “una forma sutil de triunfalismo”, “el mayor peligro, la tentación más pérfida que amenaza a la Iglesia”.

Son palabras de la homilía que el Papa Francisco ha leído esta mañana, 14 de abril de 2019, en la celebración litúrgica del Domingo de Ramos, celebrada en la plaza de San Pedro, en Roma, dando comienzo a la Semana Santa.

Tras la bendición de las palmas y la procesión, el Papa ha celebrado la Santa Misa ante los miles de visitantes y fieles llegados al Vaticano, y ha invitado a “acompañar con fe a nuestro Salvador en su camino y tener siempre presente la gran enseñanza de su Pasión como modelo de vida y de victoria contra el espíritu del mal”.

Triunfalismo

Francisco ha advertido contra el “triunfalismo” que “trata de llegar a la meta mediante atajos, compromisos falsos. Busca subirse al carro del ganador”, ha explicado el Santo Padre. “El triunfalismo vive de gestos y palabras que, sin embargo, no han pasado por el crisol de la cruz; se alimenta de la comparación con los demás, juzgándolos siempre como peores, con defectos, fracasados…”.

“Él sabe que para lograr el verdadero triunfo debe dejar espacio a Dios; y para dejar espacio a Dios solo hay un modo: el despojarse, el vaciarse de sí mismo. Callar, rezar, humillarse. Con la cruz no se puede negociar, o se abraza o se rechaza. Y con su humillación, Jesús quiso abrirnos el camino de la fe y precedernos en él”, ha exhortado el Papa.

Tentaciones

“Jesús nos muestra cómo hemos de afrontar los momentos difíciles y las tentaciones más insidiosas, cultivando en nuestros corazones una paz que no es distanciamiento, no es impasividad o creerse un superhombre, sino que es un abandono confiado en el Padre y en su voluntad de salvación, de vida, de misericordia”, ha explicado Francisco.

Así, en toda su misión, Jesucristo pasó por la tentación de “hacer su trabajo” decidiendo él el modo y desligándose de la obediencia al Padre. “Desde el comienzo, en la lucha de los cuarenta días en el desierto, hasta el final en la Pasión, Jesús rechaza esta tentación mediante la confianza obediente en el Padre”.

Entusiasmo por Jesús

Hoy, Domingo de Ramos, se celebra a nivel diocesano la XXXIV Jornada Mundial de la Juventud, y el Papa ha querido recordar a tantos santos y santas jóvenes, especialmente a aquellos “de la puerta de al lado”, que “solo Dios conoce, y que a veces a él le gusta revelarnos por sorpresa”.

“Queridos jóvenes –ha anunciado– no os avergoncéis de mostrar vuestro entusiasmo por Jesús, de gritar que él vive, que es vuestra vida”. Ha continuado: “Pero al mismo tiempo, no tengáis miedo de seguirlo por el camino de la cruz. Y cuando sintáis que os pide que renunciéis a vosotros mismos, que os despojéis de vuestras seguridades, que os confiéis por completo al Padre que está en los cielos, entonces alegraos y regocijaos”.

A continuación, ofrecemos la homilía completa del Papa Francisco en la celebración del Domingo de Ramos:

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Las aclamaciones de la entrada en Jerusalén y la humillación de Jesús. Los gritos de fiesta y el ensañamiento feroz. Este doble misterio acompaña cada año la entrada en la Semana Santa, en los dos momentos característicos de esta celebración: la procesión con las palmas y los ramos de olivo, al principio, y luego la lectura solemne de la narración de la Pasión.

Dejemos que esta acción animada por el Espíritu Santo nos envuelva, para obtener lo que hemos pedido en la oración: acompañar con fe a nuestro Salvador en su camino y tener siempre presente la gran enseñanza de su Pasión como modelo de vida y de victoria contra el espíritu del mal.

Jesús nos muestra cómo hemos de afrontar los momentos difíciles y las tentaciones más insidiosas, cultivando en nuestros corazones una paz que no es distanciamiento, no es impasividad o creerse un superhombre, sino que es un abandono confiado en el Padre y en su voluntad de salvación, de vida, de misericordia; y, en toda su misión, pasó por la tentación de “hacer su trabajo” decidiendo él el modo y desligándose de la obediencia al Padre. Desde el comienzo, en la lucha de los cuarenta días en el desierto, hasta el final en la Pasión, Jesús rechaza esta tentación mediante la confianza obediente en el Padre.

También hoy, en su entrada en Jerusalén, nos muestra el camino. Porque en ese evento el maligno, el Príncipe de este mundo, tenía una carta por jugar: la carta del triunfalismo, y el Señor respondió permaneciendo fiel a su camino, el camino de la humildad.

El triunfalismo trata de llegar a la meta mediante atajos, compromisos falsos. Busca subirse al carro del ganador. El triunfalismo vive de gestos y palabras que, sin embargo, no han pasado por el crisol de la cruz; se alimenta de la comparación con los demás, juzgándolos siempre como peores, con defectos, fracasados… Una forma sutil de triunfalismo es la mundanidad espiritual, que es el mayor peligro, la tentación más pérfida que amenaza a la Iglesia (De Lubac). Jesús destruyó el triunfalismo con su Pasión.

El Señor realmente compartió y se regocijó con el pueblo, con los jóvenes que gritaban su nombre aclamándolo como Rey y Mesías. Su corazón gozaba viendo el entusiasmo y la fiesta de los pobres de Israel. Hasta el punto que, a los fariseos que le pedían que reprochara a sus discípulos por sus escandalosas aclamaciones, él les respondió: «Os digo que, si estos callan, gritarán las piedras» (Lc 19,40). Humildad no significa negar la realidad, y Jesús es realmente el Mesías, el Rey.

Pero al mismo tiempo, el corazón de Cristo está en otro camino, en el camino santo que solo él y el Padre conocen: el que va de la «condición de Dios» a la «condición de esclavo», el camino de la humillación en la obediencia «hasta la muerte, y una muerte de cruz» (Flp 2,6-8). Él sabe que para lograr el verdadero triunfo debe dejar espacio a Dios; y para dejar espacio a Dios solo hay un modo: el despojarse, el vaciarse de sí mismo. Callar, rezar, humillarse. Con la cruz no se puede negociar, o se abraza o se rechaza. Y con su humillación, Jesús quiso abrirnos el camino de la fe y precedernos en él.

Tras él, la primera que lo ha recorrido fue su madre, María, la primera discípula. La Virgen y los santos han tenido que sufrir para caminar en la fe y en la voluntad de Dios. Ante los duros y dolorosos acontecimientos de la vida, responder con fe cuesta «una particular fatiga del corazón» (cf. S. JUAN PABLO II, Carta enc. Redemptoris Mater, 17). Es la noche de la fe. Pero solo de esta noche despunta el alba de la resurrección. Al pie de la cruz, María volvió a pensar en las palabras con las que el Ángel le anunció a su Hijo: «Será grande […]; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin» (Lc 1,32-33).

En el Gólgota, María se enfrenta a la negación total de esa promesa: su Hijo agoniza sobre una cruz como un criminal. Así, el triunfalismo, destruido por la humillación de Jesús, fue igualmente destruido en el corazón de la Madre; ambos supieron callar.

Precedidos por María, innumerables santos y santas han seguido a Jesús por el camino de la humildad y la obediencia. Hoy, Jornada Mundial de la Juventud, quiero recordar a tantos santos y santas jóvenes, especialmente a aquellos “de la puerta de al lado”, que solo Dios conoce, y que a veces a él le gusta revelarnos por sorpresa. Queridos jóvenes, no os avergoncéis de mostrar vuestro entusiasmo por Jesús, de gritar que él vive, que es vuestra vida. Pero al mismo tiempo, no tengáis miedo de seguirlo por el camino de la cruz. Y cuando sintáis que os pide que renunciéis a vosotros mismos, que os despojéis de vuestras seguridades, que os confiéis por completo al Padre que está en los cielos, entonces alegraos y regocijaos. Estáis en el camino del Reino de Dios.

Aclamaciones de fiesta y furia feroz; el silencio de Jesús en su Pasión es impresionante. Vence también a la tentación de responder, de ser “mediático”. En los momentos de oscuridad y de gran tribulación hay que callar, tener el valor de callar, siempre que sea un callar manso y no rencoroso. La mansedumbre del silencio hará que parezcamos aún más débiles, más humillados, y entonces el demonio, animándose, saldrá a la luz. Será necesario resistirlo en silencio, “manteniendo la posición”, pero con la misma actitud que Jesús. Él sabe que la guerra es entre Dios y el Príncipe de este mundo, y que no se trata de poner la mano en la espada, sino de mantener la calma, firmes en la fe. Es la hora de Dios. Y en la hora en que Dios baja a la batalla, hay que dejarlo

hacer. Nuestro puesto seguro estará bajo el manto de la Santa Madre de Dios. Y mientras esperamos que el Señor venga y calme la tormenta (cf. Mc 4,37-41), con nuestro silencioso testimonio en oración, nos damos a nosotros mismos y a los demás razón de nuestra esperanza (cf. 1 P 3,15). Esto nos ayudará a vivir en la santa tensión entre la memoria de las promesas, la realidad del ensañamiento presente en la cruz y la esperanza de la resurrección.

Encuesta electoral | Madrid: el PP vuelve a ganar y la derecha mantiene la hegemonía

La circunscripción de Madrid crece, pero no sólo porque la provincia cada vez tenga más habitantes –en 2016 eran más de seis millones, en julio de 2018 superaban los seis millones y medio (según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística)– , sino porque para estas elecciones también gana un escaño. Pasa de 36 a 37 diputados. Y no es la única, Barcelona también gana un representante más en el Congreso de los Diputados. Por lo que el reparto de votos en estas dos provincias es más importante que en 2016. Eso sí, en detrimento de otras comunidades autónomas. En concreto, de Asturias y Valencia que pierden un diputado cada una.

La capital va a ser un ejemplo claro de la división que existe del voto, como muestra la encuesta NC Report. Si en 2016, el partido liderado entonces por Mariano Rajoy ganaba claramente en la Comunidad de Madrid, tres años más tarde no repetiría esta victoria.

El PP de Pablo Casado seguiría siendo la fuerza más votada, ya que los madrileños que han respondido a la encuesta le dan un respaldo del 25,4 por ciento, frente al 38,2 por ciento que recibió en los anteriores comicios. Así, la representación parlamentaria de los populares será de 10 diputados, lo que significa que se dejan cinco escaños por el camino.

Madrid siempre ha sido una provincia clave para la formación de Casado, donde han contado con amplia representación, sin embargo el próximo 28 de abril, el partido de Pedro Sánchez les va pisando los talones, de acuerdo con las respuestas que ha recogido la encuesta.

Los socialistas mejorarían sus resultados de hace tres años, cuando sólo contaron con el 19 por ciento de apoyo de los madrileños. En estas nuevas elecciones crecerían hasta conseguir un nuevo escaño. De este modo, pasarían de siete a ocho representantes en el Parlamento. Unidas Podemos, no sale tan bien parado de acuerdo con el análisis demoscópico.

El conjunto de Pablo Iglesias cuenta en estos comicios con menos apoyo en Madrid. Tras el subidón de 2016 cuando consiguió que ocho de sus candidatos ocuparan un asiento en el Congreso, a partir del domingo 28 sólo ocuparían cinco, de acuerdo con la encuesta de NC Report.

Albert Rivera, por su parte, podría recibir un importante respaldo dentro de dos semanas. Crece en porcentaje de voto y se situaría en un 20 por ciento, como indica la encuesta. Y con este crecimiento conseguiría una mayor representación: pasaría de seis a ocho diputados. Pero este aumento no es nada comparado con la entrada triunfante de Vox, según NC Report.

El partido de Santiago Abascal que no tenía ninguna fuerza en las elecciones anteriores, ahora contaría con el apoyo del 17 por ciento de los votantes, por lo que de no tener ningún representante en el Congreso, pasaría a ocupar seis escaños.

Estos son los diputados que entrarían

PP: P. Casado, A. Suárez Illana, E. Uriarte, D. Lacalle, A. Mª Beltrán, A.Levy, A. P. González, J.I. Echaniz, Mª M. Blanco, F.J. Fernández-Lasquetty.

PSOE: P. Sánchez, C. Calvo, J.M. Franco, T. Ribera, D. Delgado, Mª R. Maroño, R. Simancas, B. Corredor.

Cs: A.Rivera, M. de Quinto, L.S. Giménez, E. Bal, P.I. Reyes, F. de la Torre, M.A. Gutiérrez, R. Hernández.

VOX: S. Abascal, J.O. Smith, I. Espinosa, Mª de la Cabeza Ruiz, C. Toscano, J.L. Steegman.

U P: P. Iglesias, I. Montero, E. Santiago, M. Gloria, R. Mayoral.

Una obra en construcción

En la novena semana de juicio en el Tribunal Supremo han declarado casi cincuenta testigos. Muchos sobre los mismos o parecidos hechos. Es comprensible que nos fatigue y nos preguntemos si es necesario. Como lo es que tanta repetición aparente nos haga caer en la tentación de destacar lo chocante o llamativo: la película producida, dirigida y protagonizada por ese ciudadano que se construyó una barricada unipersonal y se guareció en ella mientras abrazaba su urna como si fuera carne de su carne; el octogenario al que acompañó un inspector del brazo, como haría con su abuelo, mientras aquel le repetía «no me pegues, no me pegues»; el funcionario encontrado en una sala de votación que manifestó estar allí, trabajando en domingo, porque él «es muy trabajador»; el cuadro de sainete de Ponsatí encadenada y su escolta, gritando, al ser removido, «soy compañero, soy compañero»; el señor «algo pesado» que no hacía más que recordar a los agentes de policía que él les pagaba el sueldo.

Aunque comprensibles, la fatiga y la dispersión no deben hacernos olvidar que un juicio no busca el entretenimiento, y que, en un cierto sentido, debería parecerse a un tedioso experimento de laboratorio, con sus ratoncitos a los que se aplica una vacuna experimental, y sus comprobaciones y protocolos, hasta obtener una verdad estadística que minimice los ángulos ciegos. Cuando es posible, la acumulación de prueba pertinente es una garantía.

La acumulación probatoria tiene una inercia difícil de desviar

Por eso estamos escuchando a centenares de policías explicar qué vieron, cómo actuaron, qué les pasó, y los testimonios están, como aceite, ocupando los intersticios. La fotografía, en el proceso de revelado, se hace nítida: masas humanas, barreras, gente de pie, sentada y tumbada, con brazos entrelazados para impedir el paso de agentes o vehículos, que atrancaron y cerraron puertas, construyeron barricadas, ocultaron aquello que se iban a llevar los agentes, dificultaron su salida e intentaron en ocasiones arrebatar el material incautado, hasta rodear a agentes o tirar objetos, algunos muy peligrosos. En resumen, una actuación hostil de grupos de personas que se comportaron siempre con violencia verbal, casi siempre con resistencia pasiva, muy a menudo con resistencia activa y, en ocasiones, con actos concretos de agresión.

Todo con la intención de dificultar, retrasar o impedir a las fuerzas policiales cumplir la orden de un juez. Personas que vivieron la jornada como un asedio y se parapetaron frente a un invasor (las fuerzas de ocupación, los terroristas y asesinos, los que tienen que irse a su país). Algo que excede, por número, reiteración y comportamiento, de la simple protesta y que se encuadra en lo que se les había pedido: la defensa de un acto político que fundamentaría la aplicación de la ley «legítima» que permitiría la declaración de independencia. Un acto masivo autodenominado soberano no podía ser una simple protesta, ni tampoco un supuesto de desobediencia civil.

Todo con un fondo disolvente de gigantesca desconfianza entre los cuerpos policiales. En las declaraciones percibimos a mossos que no hacen nada durante horas, indolentes, a distancia, que se niegan a mediar, mirando hacia otro lado, como para no contaminarse, o como el jubilado que echa un rato viendo grúas y obreros; que niegan el saludo a compañeros de profesión enzarzados en una actuación complicadísima; que entorpecen su labor con sus vehículos o personalmente, poniendo pegas en un lugar y apareciendo poco después en otro situado kilómetros de distancia; que piden mandamientos, como si no supieran que el referéndum era ilegal.

Mossos que sólo envían unidades de orden público cuando unos ciudadanos perturban la votación en un colegio; que afirman que lo importante es el recuento y no las urnas, y aplican el principio, retirándolas para cubrir el expediente, cuando ya ha terminado todo, vitoreados, saludados cariñosamente por personas como las que horas antes llamaban torturadores a los agentes de policía; que presencian subastas de urnas, recuentos, discursos, mientras se los aclama como «nuestra policía». Todo se resume en esa mossa que declara en el juicio con monosílabos, incapaz de hacer poco más que balbucear cuando se le pregunta qué hizo durante horas, y el que, terminada la jornada, se marcha, acompañado por quien parece ser su pareja, con una urna bajo el brazo.

Las defensas tendrán su baza más adelante, en la prueba documental

La defensa de Forn se esfuerza en introducir responsabilidad compartida por el fiasco del dispositivo, pero su problema es que, si existió negligencia, una terminó actuando y recibiendo insultos y golpes, y la otra recibió vítores. Porque si la policía no es tonta, tampoco lo es la gente. Por eso se ha procesado al mayor Trapero por rebelión, pero no a Pérez de los Cobos. Otras defensas siguen centradas, aunque de manera más calmada, en las puertas y el mobiliario rotos, las agresiones con defensas, la gente ensangrentada, y otras cuestiones que no están funcionando -como las relativas a la titularidad de algunos colegios o a los criterios utilizados para intervenir en unos y no en otros-. Al aumentar el foco, lo máximo que obtendrán en un lado será ineficacia, falta de medios o excesos, pero, con eso, no destruirán la pasividad de los otros y la masiva e ilegal iniciativa desde el poder que los ha llevado al banquillo.

La acumulación probatoria, además, posee inercia y cada vez será más difícil de desviar. No obstante, limitemos la comparación. Un juicio no es un experimento. Como dice ese don nadie ubicuo en la película Rashomon, tan humano es mentir que la mayoría de las veces no podemos ser honestos ni con nosotros mismos. Dice algo más: todos queremos olvidar algo, por eso contamos historias. Aunque de momento, la obra vaya a buen ritmo, los acusados aún tendrán la ocasión, a través de sus defensas y del resto de la prueba (en particular, la documental), de intentar derribar el edificio en construcción. Para ello deberán justificar por qué no hemos de creer a estos centenares de policías, algo que, por el momento, no han conseguido.

Rivera a los boicoteadores de su discurso en Rentería: «Euskadi es de todos los españoles como Cataluña no es de Torra»

Tres grandes lazos amarillos colgados de sendos balcones han recibido a Albert Rivera y a toda la delegación de Ciudadanos en la localidad guipuzcoana de Rentería. Entre gritos, insultos y una fuerte cacerolada, el presidente de la formación naranja ha defendido su lucha contra el nacionalismo y se ha dirigido directamente a quienes han intentado boicotear su acto: «Euskadi es de todos los españoles igual que Cataluña no es sólo de Torra«.

El presidente de la formación naranja ha aprovechado su presencia en la localidad vasca para rendir homenaje «a todas las víctimas del terrorismo en Rentería» y recordar que «lo valiente es defender la libertad y lo cobarde es imponer». Una libertad, que en palabras de Rivera, «algunos quieren pisotear». «Si nos reciben con las cacerolas no importa porque vengo de Cataluña y estoy acostumbrado», ha destacado.

Rivera ha anunciado también en ese mismo acto que su formación propondrá una modificación de la Ley de Víctimas por la que se sancionará a las personas e instituciones que amparen homenajes a ex miembros de ETA. «Los que clavan puñales a los funcionarios de prisiones son asesinos y por eso nunca más se puede homenajearles», ha aseverado. «Eso seguro que no os gustará», ha interpelado de forma directa una vez más a quienes trataban de sabotear el acto.

Lazos amarillos en los balcones de RenteríaE.M.

Anteriormente, y en la misma línea que el presidente de Ciudadanos, habían intervenido el filósofo Fernando Savater y la eurodiputada Maite Pagazaurtundua. «Estamos acostumbrados a escuchar un coro de rebuznos y ahora solo hace falta que ellos se acostumbren a escuchar a quienes piensan distinto», ha afirmado Savater.

La eurodiputada y hermana del asesinado por ETA Joseba Pagazaurtundua ha mostrado su rechazo y «su vergüenza» a «algunos lugares» donde se recibe con honores a «asesinos», pero no dejan que los demócratas y constitucionalistas digan lo que quieran con libertad».

Los asistentes al acto de la formación naranja han llegado a la plaza de Rentería escoltados por la Ertzaintza ante un grupo de radicales que ondeban ikurriñas y esteladas.