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Trump y los republicanos acuerdan la mayor rebaja fiscal para las empresas de la historia de EEUU


Donald Trump se ha mirado en el espejo de Ronald Reagan y ha decidido superarlo. Tras meses de reveses y luchas internas, el presidente ha enarbolado la bandera del neoliberalismo y ha logrado que los republicanos alcancen un acuerdo definitivo sobre la prometida reforma fiscal. El resultado es un gigantesco paquete de recortes, de 1,5 billones de dólares en 10 años, que combina reducciones en todos los tramos sociales con la mayor rebaja del impuesto de sociedades en la historia reciente de EE UU (del 35% al 21%). Unas cifras mareantes que Wall Street recibió con valores máximos y los demócratas con la advertencia de que sólo acarrearán más déficit y pobreza.

El presidente de EEUU, Donald Trump, en una visita al FBI. A la derecha, el fiscal general, Jeff Sessions. JONATHAN ERNST (reuters) / quality-reuters

La reforma fiscal llega tras un parto largo y doloroso. Los lineamientos generales fueron presentados por Trump en abril y desde entonces han pasado todo tipo de filtros hasta alcanzar su forma definitiva. A lo largo de este agotador proceso, la Casa Blanca se ha visto perseguida por el espectro de la fracasada legislación sanitaria. Una iniciativa que en principio tuvo de su parte a una mayoría de conservadores pero cuya letra pequeña espantó lo suficiente a un puñado de senadores como para que en el último momento impidieran que prosperase.

Esta catástrofe, que permitió la supervivencia del sistema sanitario creado por Barack Obama (el Obamacare), dejó en evidencia a Trump, quien en su estreno parlamentario había demostrado su incapacidad para controlar la mayoría republicana. Tras esta humillación, el presidente replanteó su estrategia. Abandonó su petulancia original, se alió con los líderes del Congreso y decidió avanzar a pasos más cortos y sin excesiva retórica. Desde entonces se ha desarrollado una negociación de geometría variable. Dos textos han corrido en paralelo por el Senado y la Cámara de Representantes hasta terminar en una mesa de conciliación donde se han pulido los detalles y superado las reticencias finales para asegurar que la votación, posiblemente este lunes y martes, sea un éxito. Algo sobre lo que ayer no cabían dudas en Washington.

“Esta legislación hará crecer nuestra economía, aumentará los salarios y promoverá la competitividad. El presidente aplaude al Senado y la Cámara de Representantes por un acuerdo que da cumplimiento a su promesa ante el pueblo americano de aprobar la rebaja de impuestos antes de fin de año”, señaló la Casa Blanca en un comunicado. “Es una norma que aliviará a la clase media sacando el dinero de los bolsillos de Washington y poniéndoselo en los suyos. China ya tiembla porque saben que esta ley hará a América más competitiva y estimulará la inversión”, afirmó el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell.

El acuerdo es el mejor regalo de navidad para Trump. Pura pólvora para su cuenta de Twitter y una victoria que le permitirá sacarse la espina del Obamacare. En un momento de baja valoración, el presidente ha logrado domeñar a los incontrolables congresistas republicanos y aparecer ante su electorado como el político que cumple sus promesas. En la ciénaga de Washington, por una vez ha puesto orden. Ese es su mensaje.

El texto, de 1.000 páginas y cuyos efectos serán objeto de debate durante décadas, configura el más importante cambio fiscal de Estados Unidos en 30 años. Su núcleo lo forma la ciclópea rebaja del impuesto de sociedades. Por sí misma supone un recorte de un billón de dólares en un decenio. Esta sangría viene acompañada para los próximos ocho años de una reducción en todos los tramos impositivos, así como de un frondoso árbol de medidas para las empresas y multinacionales, a las que se les permite aumentar deducciones por sus pérdidas operativas netas en el extranjero.

Para los más ricos, se rebaja el tope impositivo del 39,6% al 37% y se duplica la exención del impuesto de sucesiones (de 5’5 millones a 11 millones de dólares de herencia por persona). En favor de la clase media y trabajadora, la ley eleva sustancialmente el mínimo exento (de 6.500 a 12.000 dólares en casos individuales, y el doble para parejas) y establece incrementos en las ayudas por hijo, gastos médicos y estudios. También se ascienden a 10.000 dólares las deducciones por impuestos estatales y locales.

El paquete se completa con un zarpazo al Obamacare. Los conservadores han aprovechado la ley para retirar la obligación de contratar un seguro médico. Esta medida, muy esperada por los votantes conservadores, acarreará una reducción masiva de la cobertura sanitaria.

La ambición de la reforma es enorme, pero también sus riesgos. Su principal incógnita radica en saber quién pagará la factura. La respuesta republicana es un canto a la esperanza. Siguiendo el fuego sagrado del neoliberalismo, confía en que el recorte de 1,5 billones de dólares dejará en manos de las empresas y consumidores ingentes recursos que dinamizarán el mercado, alentarán el crecimiento y, a la postre, permitirán recaudar y compensar la merma inicial. Es la curva de Laffer, enunciada en 1971 y que para muchos especialistas jamás ha demostrado su validez. Ni siquiera en la era Reagan, faro de esta reforma.

“Los altos cargos de la Administración de Ronald Reagan sabían que el tijeretazo fiscal no se iba a pagar por sí mismo y tuvieron que recortar gastos para contener el déficit. Es más, pronto se entendió que se trataba de un recorte excesivo y el Congreso procedió a sucesivas subidas de impuestos”, ha explicado el director del Hutchins Center para Política Monetaria y Fiscal, David Wessel.

Otro aspecto crítico en la iniciativa de Trump es su oportunidad. Cuando Reagan lanzó su embestida, con rebajas de 20 puntos en el tipo para los más ricos, Estados Unidos atravesaba una hora negra. El país había cerrado 1980 con un PIB en negativo, una inflación del 13,5% y un paro desbocado. Ahora, la situación es bien distinta. La Bolsa vive días de oro, la inflación es baja, el desempleo ha tocado su mínimo desde 2000 (4,1%) y la tasa anualizada de crecimiento ha rondado el 3% en los dos últimos trimestres. “Sobre-estimular una economía que no requiere estímulo aumenta el riesgo de una crisis”, ha escrito el especialista Robert Samuelson.

Ninguna de las advertencias ha sido escuchada por la Casa Blanca. El temor expresado por los demócratas es que la rebaja impositiva derive en un recorte del gasto social y que los platos rotos los acaben pagando los más pobres. «Trump está dando un regalo gigantesco a sus donantes y golpeando al resto», ha denunciado en un editorial The New York Times. Las respuestas del equipo económico han sido vagas. El optimismo, pero también la necesidad de contentar a su electorado y sacarse la espina del fracaso del Obamacare, han podido más. Trump ansiaba un triunfo. Y la reforma fiscal se lo brinda.

Juan Carlos I: “El mar es la libertad”

Encajonado en el puesto de gobierno del último prototipo de la saga Bribón, su estatura de metro con noventa enfundada en pantalones y chaqueta impermeables de color gris con el número de vela ESP-16 y el nombre del barco grabados en la pechera, el rostro cubierto con grandes gafas de sol y la gorra burdeos que lleva como amuleto en las regatas, Juan Carlos I, Rey emérito de España, mantiene el rumbo de ceñida a la rueda con la mano derecha mientras señala con la izquierda la ría de Pontevedra a su paso por Sanxenxo. “El mar es la libertad», dice.

Faltan pocos minutos para la salida de la última prueba del circuito español de la clase seis metros (6mR). Una competición que reúne entre marzo y noviembre en estas aguas gallegas resguardadas del océano Atlántico a las tripulaciones de ocho joyas de la navegación a vela. A la una de la tarde, bajo un cielo cubierto de nubes y con el graznido de gaviotas de fondo, los veleros en liza, algunos de ellos construidos en la primera mitad del siglo XX, dibujan con sus maniobras escenas evocadoras de las pinturas costeñas de Edward Hopper. El Bribón ciñe contra una suave brisa a pocos nudos de velocidad. A bordo, la minúscula bañera central de la nave está ocupada por gran parte de la tripulación de élite recientemente proclamada campeona mundial de la clase 6mR clásica en Canadá: el Rey emérito, al timón; Pedro Campos, a la táctica y burdas; Jane Abascal, al control de la vela mayor; Roi Álvarez, al trimado de Génova y spinnaker, y Alberto Viejo, a la proa. La voz de Pedro Campos, de 67 años, uno de los regatistas más laureados del mundo, rompe ocasionalmente el silencio. “Majestad, unos grados a estribor”. El Monarca corrige el rumbo. Vigila de reojo la evolución de los rivales en torno a la línea de salida. Y antes de que todos los contrincantes empiecen a luchar por la mejor posición, explica al polizón infiltrado: “La navegación a vela es un conjunto de sensaciones. Para mí está asociada a practicarla con amigos. Es un deporte sano que fomenta la competición. La competición siempre ha sido lo que más me ha gustado. Siempre he sido muy competitivo. En el deporte y en la vida”.

“Lo que más me gusta es competir. Siempre he sido muy competitivo. En el deporte y en la vida”

Suele decir a menudo que él es regatista, y su padre, Juan de Borbón y Battenberg, el navegante junto a quien aprendió a hacerse a la mar. “Mi padre era un hombre adusto y tierno a la vez, como muchas veces son los marinos”, le contó a José Luis de Vilallonga durante la elaboración de un libro sobre conversaciones con Juan Carlos I. Muchos de los que navegaron con don Juan, conde de Barcelona, recuerdan su vozarrón a bordo y los grandes tatuajes de dragones en sendos antebrazos, uno indio y otro chino, como huella de las singladuras a principios de los años treinta del pasado siglo. Una pasión, la del mar, que el conde de Barcelona heredó a su vez de su padre: el rey Alfonso XIII llegó a capitanear 27 naves e impulsó la vela en el norte de España a principios del siglo XX, como desgrana Luis Tourón Figueroa en su reciente libro Los barcos de Alfonso XIII. La vela es un asunto de familia que el Rey emérito también se preocupó de inculcar desde muy pronto a su descendencia. Las infantas han competido en regatas de alto nivel y su hijo, el rey Felipe, ganó dos campeonatos de España en la clase Soling antes de convertirse en abanderado de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92.

Juan Carlos I, a la rueda del nuevo 'Bribón', un velero de la clase 6mR, poco antes de la salida de la última regata del circuito nacional 2017 de la categoría en Sanxenxo (Galicia). ver fotogalería
Juan Carlos I, a la rueda del nuevo ‘Bribón’, un velero de la clase 6mR, poco antes de la salida de la última regata del circuito nacional 2017 de la categoría en Sanxenxo (Galicia). Jordi Adrià

Juan Carlos I está hoy retirado de sus obligaciones como monarca, pero sus tripulantes le siguen llamando “El Jefe”. Todos mantienen la complicidad durante las estrecheces de las singladuras, pero jamás rebajan el tratamiento de “señor”. En tierra, donde las sonoras carcajadas del Rey emérito retumban en el espigón del puerto deportivo de Sanxenxo, bromean todo el tiempo rememorando la navegación del día e incontables aventuras marineras. Su regreso a la competición náutica ha transformado por completo el carácter taciturno que marcó su época previa a la abdicación. Ha de ejercitarse a conciencia para practicar hoy este deporte sin dejar de atender a sus cuidados médicos, pero en el entorno más cercano insisten en su renovado brío gracias al mar. Don Juan Carlos siempre lleva a bordo una mochila de donde lo mismo sale su teléfono móvil que una rutilante navaja multiusos Leatherman que un buen día regala al proel Alberto Viejo por si surge cualquier contratiempo ahí fuera. Él promueve el ambiente propio de un grupo de amigos. Así lo sienten los avezados marinos que están a su lado. Pero para ellos siempre seguirá siendo “El Jefe”.

Como tal ha ejercido durante 38 años al frente de la Casa Real. Tras su nacimiento en Roma en 1938 y el arranque de su infancia en el exilio de Estoril, llegó a España con 10 años. Cursó sus estudios de bachiller y realizó la instrucción militar en todas las academias antes de casarse con Sofía de Grecia. Juntos ocuparon el palacio de la Zarzuela, antiguo pabellón de caza de los Borbones a las afueras de la capital española. Desde allí, reinventó un reinado. Y lo consolidó tras la muerte del dictador Francisco Franco, quien le había nombrado sucesor a título de Rey pasando por encima del orden dinástico correspondiente a su padre, el conde de Barcelona. Ejerció de patrón de la transición española. Restauró la democracia tras cuatro decenios de dictadura promoviendo mediante la Ley para la Reforma Política las primeras elecciones generales, unos comicios de los que el pasado junio se cumplieron 40 años. En 2018 se cumplirán otros 40 de la aprobación de la Constitución Española, que impulsó mediante el consenso de las principales fuerzas parlamentarias. Su papel frente al golpe de Estado perpetrado en el Congreso de los Diputados el 23 de febrero de 1981 lo consolidó como Rey de todos los españoles y se convirtió en el gran hito de su trayectoria. Una intervención sobre la que se ha trazado una analogía con el discurso televisado que su hijo y heredero del trono, Felipe VI, pronunció el pasado 3 de octubre ante el desafío independentista de Cataluña exigiendo el restablecimiento del orden constitucional.

El Rey emérito (con gorra roja), en el puerto deportivo de Sanxenxo (Galicia). ver fotogalería
El Rey emérito (con gorra roja), en el puerto deportivo de Sanxenxo (Galicia). Jordi Adrià

El Rey emérito permanece al tanto de la actualidad. Al margen de la responsabilidad institucional, escruta cada nuevo acontecimiento en torno a las diversas crisis de Estado y, cómo no, Cataluña. En sus círculos más cercanos, alude a sus dotes negociadoras, puestas en práctica durante momentos cruciales de la Transición, recalcando la importancia de dicha cualidad para la resolución de conflictos. Más centrado hoy en fijar el rumbo para la última regata de la temporada, y ante cualquier tentativa de interpelación al respecto, aclara: “Algo que también sucede cuando estamos navegando es que aquí no entra la política. Por supuesto, la sigo de cerca. Es algo que va dentro de uno”. Cumplida su misión como jefe del Estado, Juan Carlos I mantiene la capitanía en el mar. El eje de su nueva vida. Ahora tiene tiempo para dedicárselo a una actividad que, con diversos picos de intensidad, ha sido una constante en su biografía. Está convencido de seguir prestando un servicio a España en el campo de regatas. Ha convertido el impulso a este deporte en compromiso personal. Y lo ha integrado como parte de su inmediato legado.

“Cuando navegamos, aquí no entra la política. Por supuesto, la sigo de cerca. Es algo que va con uno”

El próximo 5 de enero cumplirá 80 años. Durante todo este tiempo, ha llevado el mar en la sangre. Echó los dientes a bordo del Saltillo, un yate que don Juan de Borbón tuvo amarrado en Estoril durante el exilio. Con casco de acero de 26 metros de eslora y 5 de manga, era propiedad del abogado Pedro Galíndez. La figura de Galíndez encontraría decenios más tarde un paralelismo con José Cusí, armador de la flota de 18 Bribones que ha patroneado Juan Carlos I. El conde de Barcelona registró también en el Club Náutico de Portugal el pequeño velero Sirimiri, un Tumlaren que regaló a su hijo para que se adiestrase en su gobernanza con apenas 10 años. Gracias a la financiación de un grupo de monárquicos se diseñó en Dinamarca el primer Giralda, bautizado en honor a uno de los veleros de Alfonso XIII y a la villa de la familia real en Estoril. El segundo Giralda, un motovelero, fue el barco de don Juan hasta el fin de sus días.

El 'Bribón Movistar', prototipo de la clase 6mR, en aguas de Sanxenxo. Juan Carlos I, con gorra roja, al timón. ver fotogalería
El ‘Bribón Movistar’, prototipo de la clase 6mR, en aguas de Sanxenxo. Juan Carlos I, con gorra roja, al timón. Jordi Adrià

La pasión heredada de su padre llevó al entonces príncipe de Asturias a pedir permiso a Franco para participar en los Juegos Olímpicos de Múnich 72. Con la venia, se decidió como asunto de Estado que la clase idónea para participar sería Dragón, una modalidad de vela ligera en la que su cuñado Constantino fue medallista olímpico en Roma 1960. El Príncipe llevó el timón del prototipo Fortuna con Gonzalo Fernández de Córdoba, duque de Arión, y Félix Gancedo como tripulantes. No lograron medalla en Múnich. Don Juan Carlos siempre guardó aquella espina. No se la quitó hasta ganar el pasado septiembre su primer campeonato mundial en Vancouver (Canadá) junto a los hombres que forman parte de su tripulación actual. “Volver me ha hecho comprobar que, si uno quiere, uno puede”, dice hoy a bordo junto a sus camaradas. “He necesitado mucha preparación. Tengo que entrenar y hacer mucho ejercicio antes de subirme al barco. Regresar no ha sido fácil. Pero ha merecido la pena”.

“Tengo que entrenar y hacer mucho ejercicio. Volver no ha sido fácil, pero ha merecido la pena”

Su entrenador para la cita olímpica de 1972 fue Ib Andersen, un veterano danés que también sigue formando parte de su círculo íntimo. Le ha acompañado en la reciente aventura del mundial de Vancouver y continúa escrutando la evolución del Rey emérito. “Su Majestad regateaba desde principios de los años sesenta”, recuerda Andersen. “Para los Juegos de Múnich 72 entrenamos en Francia y en el norte de Europa. Fue el inicio de su carrera internacional en este deporte. Luego vinieron los años de vela de crucero y la colaboración con José Cusí como armador. Más adelante se curtió en la clase TP52, la más competitiva del mundo. Tras el parón de unos años, el regreso del Rey al mar supone para él una nueva experiencia. Conoce sus limitaciones físicas y ha sabido hacer equipo. La clase 6mR es perfecta para este momento de su vida. Su problema de equilibrio lo acusa menos en este tipo de barcos. Actualmente no hay quien le pare, y no solo por haber ganado el mundial de Vancouver. Yo destacaría de Su Majestad la concentración al timón y saber escuchar lo que se le dice, algo que observo desde los años setenta. Pero lo que más admiro de él es su capacidad para crear un buen grupo a su alrededor. Es el mejor ejemplo que ha dado como regatista, pero también como Rey: la capacidad de hacer equipo”.

Juan Carlos I con Pedro Campos, uno de los regatistas más prestigiosos del mundo, a bordo del nuevo 'Bribón' de la clase 6mR. ver fotogalería
Juan Carlos I con Pedro Campos, uno de los regatistas más prestigiosos del mundo, a bordo del nuevo ‘Bribón’ de la clase 6mR. Jordi Adrià

Aquella cita olímpica también supuso el comienzo de su amistad con el barcelonés José Cusí. “Un fiel servidor”, como a él mismo le gusta denominarse. Camarada y armador de su leyenda náutica. El mar selló su amistad para siempre en el Real Club Náutico de Barcelona, donde tuvieron lugar parte de los entrenamientos previos a los Juegos Olímpicos de 1972. Tras la cita de Múnich, Cusí y el entrenador Ib Andersen se aliaron con el regatista danés Paul Elvström para traer a la Península un par de gemelos de nueve metros de eslora. Uno de ellos, botado en 1973, fue bautizado como Bribón. Así lo recuerda Cusí en el prolijo libro El Rey y el mar (RBA), de Ignacio Gómez-Zarzuela Ros: “Me gustaba Bribón porque es un nombre español, muy sagaz y muy de competición. Es pícaro, pero no ladrón… Lo cierto es que ha traído mucha cola”. El segundo prototipo de la dinastía no tardó en llegar bajo encargo de Cusí. Juan Carlos I se convirtió en su patrón en 1976. Y así arrancó la saga más exitosa de la vela española, que sigue viva hasta nuestros días con ambos protagonistas a la cabeza.

El año 1993 supuso un punto de inflexión para esta flota. También significó el estrechamiento de los lazos entre don Juan Carlos y otro de los hombres que permanece fiel a su lado y se ha convertido en gran instigador de su regreso al mar: Pedro Campos Calvo-Sotelo, sobrino del expresidente del Gobierno Leopoldo Calvo-Sotelo y nieto de José Calvo Sotelo, diputado monárquico asesinado en vísperas de la Guerra Civil. Ilustre regatista de élite. Impulsor y patrón del Desafío Español para la Copa del América 1992, que tuvo al Bribón VIII como banco de pruebas para el prototipo que finalmente compitió en Estados Unidos. Al año siguiente, el mismo Bribón VIII patroneado por Juan Carlos I se alzó con la Copa del Rey en Palma de Mallorca. Fue la primera vez que la ganó junto a Pedro Campos. Para el recuerdo queda la foto que copó las primeras páginas de los diarios. En ella aparecen los tripulantes, con Campos a la cabeza, lanzando al agua al Rey en la piscina del Club Náutico de Palma. En el nuevo milenio, Campos fue clave en los éxitos de la alianza entre don Juan Carlos y José Cusí. Juntos dieron forma al proyecto del Bribón XI, más conocido como El porta­aviones. Con él conquistaron la Sardinia Cup, campeonato del mundo por naciones, antes de dar paso a la nueva era de los modelos TP52, en los que patrón, armador y táctico compitieron hasta la retirada forzosa del Rey.

Mauricio Sánchez-Bella, dueño del 'Acacia', velero de la clase 6mR en el que el Rey emérito regresó a la competición en 2015. ver fotogalería
Mauricio Sánchez-Bella, dueño del ‘Acacia’, velero de la clase 6mR en el que el Rey emérito regresó a la competición en 2015. Jordi Adrià

El parón se fraguó a principios de esta década. Varias operaciones quirúrgicas obligaron a don Juan Carlos a abandonar las competiciones náuticas. Una retirada que coincidió con el principio del fin de su reinado. A partir de 2012, con España sumida en la debacle económica, los sondeos de opinión comenzaron a mostrar desapego hacia la Corona. A la onda expansiva del caso Nóos —y el consiguiente procesamiento de su yerno, Iñaki Urdangarin, y de su esposa, la infanta Cristina, finalmente absuelta— se unió la fractura de cadera que Juan Carlos I sufrió durante una cacería de elefantes en Botsuana en la primavera de 2012, mientras Bruselas decidía si intervenir España por la gravísima situación económica. El 18 de abril, el Rey pidió disculpas públicamente. Dos años más tarde, abdicó en su hijo, Felipe de Borbón.

Pocas semanas después de anunciar su abdicación el 2 de junio de 2014, Pedro Campos reunió en su casa a las afueras de Madrid a una nutrida selección de los regatistas que habían luchado en el agua junto a Juan Carlos I para celebrar un almuerzo en su honor. El Rey emérito dijo a Campos nada más llegar: “Prométeme que tú y yo volveremos a navegar juntos”. El aludido lo prometió. Y cumplió su palabra. El regreso comenzó a fraguarse aquel mismo verano. Por entonces, hacía dos años que Mauricio Sánchez-Bella, piloto de aviación y gran amigo de Campos, había comprado el Acacia, una joya sueca de la clase 6mR construida en 1929 y restaurada en 2009 en los astilleros vigueses Lagos. Un día, navegando con Sánchez-Bella en este Stradivarius del mar, a Pedro Campos, presidente del Real Club Náutico de Sanxenxo donde el Acacia tenía y sigue teniendo su base, se le encendió la bombilla. “Es un prototipo donde el patrón va en popa bien protegido y en el que resulta difícil hacerse daño, vas casi metido en el agua”. En el otoño de 2014, Campos comentó al Rey emérito que un amigo suyo tenía un barco en el que podría volver a competir. En el verano de 2015, todo estaba listo para su regreso. “El Rey es un deportista”, dice hoy Mauricio Sánchez-Bella. “No viene a pasearse”. Con el recuerdo de sus años en el Dragón Fortuna, compitió al timón del Acacia en las regatas de septiembre que organiza el Náutico de Sanxenxo. Pedro Campos se hizo cargo de la táctica junto a varios de sus tripulantes de confianza. El equipo ganó. Y Juan Carlos I se quedó prendado. Muy pronto manifestó su deseo de fortalecer esta flota en aguas españolas.

Javier Cela, responsable de la construcción del nuevo 'Bribón'. ver fotogalería
Javier Cela, responsable de la construcción del nuevo ‘Bribón’. Jordi Adrià

José Cusí, el eterno armador, tardó poco en comprar el Ian, gemelo del Acacia, tras localizarlo en Finlandia. Estos barcos clásicos de la clase 6mR rondan los 60.000 euros en el mercado secundario. Pero el Ian no fue el elegido para seguir la senda de Bribones. Tal honor recayó en el sueco Gallant, diseñado en 1947 por Arvid Laurin. Pasó a llamarse Bribón Gallant Movistar, la nave con la que Juan Carlos I se ha proclamado campeón del mundo a los 79 años. “Comprobamos con él que no solo podía navegar sino también competir”, dice Pedro Campos. “Después de tanto tiempo en dique seco, él creía que no volvería. Pero lo hizo”. Así lo recuerda el Rey emérito: “A raíz de las operaciones, tuve muchas dificultades que complicaban volver a competir. Hace dos años, me invitaron a probar el Acacia de Mauricio Sánchez-Bella. Y dijimos: ‘Esto es lo que necesitamos’. Durante la recuperación de todas las operaciones, esperaba poder volver a navegar algún día. Y cuando me puse bueno, años después de dejar de regatear, volvimos al mar”.

Desde la izquierda, Jane Abascal, tripulante del 'Bribón y medallista olímpico en Moscú 80; Ib Andersen, entrenador de don Juan Carlos desde su participación olímpica en Múnich 72; y el Rey emérito. ver fotogalería
Desde la izquierda, Jane Abascal, tripulante del ‘Bribón y medallista olímpico en Moscú 80; Ib Andersen, entrenador de don Juan Carlos desde su participación olímpica en Múnich 72; y el Rey emérito. Jordi Adrià

En cuestión de meses surgió una nueva armada española de la clase 6mR concentrada a lo largo de 2016 en el Náutico de Sanxenxo. Aquí ha nacido este circuito nacional de 6mR al que se han sumado armadores dispuestos a batirse con ejemplares clásicos y modernos. Entre ellos, los banqueros Juan Carlos Escotet y Francisco Botas con el Aída; César Elizaga, director ejecutivo del Desafío Mapfre y actual propietario del Ian; Peter Dubens, dueño de la velería North Sails, con el Alibabá; el ejecutivo José Luis Angoso, con el Caprice; Eugenio Galdón, fundador de Ono y armador del Maybe; Alicia Freire, arquitecta y armadora del Titia, y Violeta Álvarez, empresaria y armadora del Erika. Juntos han dado forma a la flota de un grupo de amigos entre los que abundan expertos marinos. Y no todo quedó en Sanxenxo.

Juan Carlos I aprendió a navegar con su padre, Juan de Borbón y Battenberg, conde de Barcelona. En la imagen, padre e hijo a bordo del 'Saltillo'. ver fotogalería
Juan Carlos I aprendió a navegar con su padre, Juan de Borbón y Battenberg, conde de Barcelona. En la imagen, padre e hijo a bordo del ‘Saltillo’. Archivo del Museo Naval

Hace un año, José Álvarez, empresario de origen venezolano afincado en Londres, encargó la construcción de un nuevo 6mR. El prestigioso ingeniero naval Juan Kouyoumdjian, artífice de varios modelos ganadores de la Volvo Ocean Race, diseñó el prototipo. Y el ferrolano Javier Cela supervisó su construcción en los astilleros Garrido. El pasado mayo, durante la botadura, el armador anunció que Juan Carlos I sería el patrón de este nuevo Bribón. Pedro Campos y sus hombres desarrollaron la evolución del diseño en el agua con la vista puesta en el mundial de Vancouver del pasado septiembre, pero los ajustes necesarios no llegaron a tiempo. El equipo envió a Canadá el añejo Bribón Gallant de 1947 para participar en la categoría de clásicos. Y con la complicidad del táctico local Ross McDonald, esta misma tripulación que hoy culmina la temporada 2017 del circuito nacional de 6mR en Sanxenxo se convirtió en campeona del mundo tras ocho jornadas y múltiples avatares. Entre ellos, encallar en un banco de arena llamado, paradójicamente, Spanish Bank y un tajo de ocho centímetros en la mano izquierda sufrido por Iñaki Castañer al cortar con la derecha la vela spinnaker que quedó atrapada bajo la quilla en una maniobra. Entre los titanes a los que han batido en Vancouver estaba Dennis Conner, ganador de cuatro ediciones de la Copa del América, y el cinco veces medallista olímpico Torben Grael.

“Volver a regatear, más allá de ganar el mundial en Vancouver, supone sentirme otra vez parte de un equipo”

“Volver a regatear, más allá de ganar el mundial en Vancouver, supone sentirme otra vez parte de un equipo”, dice el Rey emérito. “Este es un equipo formado por un grupo de amigos. La navegación siempre ha sido una pasión a la que hoy puedo dedicarle más tiempo. Y soy el patrón de este barco, pero también formo parte de un equipo. Para ganar el mundial todos los miembros del Bribón hemos puesto nuestro granito de arena. Desde los Juegos Olímpicos de Múnich 72, en los que no conseguí medalla, siempre tuve en la cabeza que no había que dejar de intentar ganar un campeonato mundial”.

Reunión de las tripulaciones antes de las regatas en el Real Club Náutico de Sanxenxo, atendiendo a las indicaciones de Pedro Campos (en el centro). A la izquierda de la imagen, con pantalón rojo, José Cusí, armador de la saga de veleros 'Bribón' que ha patroneado Juan Carlos I. ver fotogalería
Reunión de las tripulaciones antes de las regatas en el Real Club Náutico de Sanxenxo, atendiendo a las indicaciones de Pedro Campos (en el centro). A la izquierda de la imagen, con pantalón rojo, José Cusí, armador de la saga de veleros ‘Bribón’ que ha patroneado Juan Carlos I. Jordi Adrià

La frente prominente ha dejado paso a un cabello fino y plateado en las sienes. La mirada vidriosa guarda cierto aire de melancolía. El apretón de manos es firme y cómplice con los hombres del mar. Cuando embarca, deja en tierra el bastón negro de fibra de carbono con el que apoya su mano derecha al caminar. Su nueva Arcadia es Sanxenxo, 17.500 habitantes, al borde de la ría de Pontevedra. Durante las regatas, un fin de semana al mes, aparece a media mañana en la sede del Club Náutico para compartir con las tripulaciones el brief previo a la competición. “Está llegando El Jefe”, se escucha por los pasillos del club cuando se aproxima un BMW X5 seguido de cerca por los escoltas de la Casa Real que conduce Pedro Campos con el Rey emérito a su lado. Juntos han puesto a Sanxenxo en el mapa. Han impulsado en el puerto deportivo Juan Carlos I este deporte entre los más jóvenes. Y la creación del Centro Nacional de Vela Adaptada. Y la reciente presentación del sexto barco de la Vuelta al Mundo del Team Campos. Entre los próximos retos, traer el Europeo de la clase 6mR y quizá algún día el mundial. “Sanxenxo le ha dado vida al Rey”, dicen sus íntimos. “Y él ha dado vida a Sanxenxo”. Aquí suele alojarse en casa de Pedro Campos. Aquí convive con un círculo reservado con el que comparte las delicias de la gastronomía local y la pasión que más le ha acompañado a lo largo de su vida.

La tripulación del 'Bribón', con Pedro Campos en primer término, lanza a Juan Carlos I a la piscina del Náutico de Palma tras ganar la Copa del Rey en 1993. ver fotogalería
La tripulación del ‘Bribón’, con Pedro Campos en primer término, lanza a Juan Carlos I a la piscina del Náutico de Palma tras ganar la Copa del Rey en 1993. Manuel Hernández de León (Efe)

Nadie aventura hasta cuándo seguirá fomentándola. Él tampoco vislumbra ese momento antes de enfilar la salida de la última regata de la temporada, que culminará como vencedor el Alibabá de Peter Dubens. Las velas, bien cazadas. Todo el mundo a sus puestos. A la rueda del nuevo Bribón, Juan Carlos I mete la mano derecha en el agua y dice: “En estos veleros de la clase 6mR sientes el mar, vas prácticamente debajo del agua. Y aquí, en Sanxenxo, podemos salir siempre entre marzo y noviembre. Las rías gallegas son un paraíso para los 6mR, protegidas de las olas pero siempre con viento. A estos barcos no les va bien el mar abierto. Echo de menos la bahía de Palma, han sido muchos años compitiendo en los TP 52. Pero ya no puedo ir en ellos. Quizá los modelos en los que más he disfrutado han sido los Dragón, los cruceros y, últimamente, los 6mR: no son muy rápidos, como mucho alcanzan seis o siete nudos; y son seguros. Hombre…, se puede hundir el barco, pero no es lo habitual”.

Su nuevo trono está aquí, en este Bribón de última generación. Además de los avances de su diseño, tiene rueda de timón y un ergonómico puesto de mando, con forma de “u” y respaldo de piel acolchado. “El mecano”, lo llama el patrón. Operado de ambas caderas, necesita ayuda para embarcar. “Una vez a bordo, me quedo encajonado”, dice entre risas. “De aquí no me sacan”.

El Cardenal Omella: “Las elecciones del 21-D deben servir para el bien de todos”

El arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, ha afirmado este sábado que las elecciones catalanas del próximo día 21 deben servir, independientemente de su resultado, para avanzar en la convivencia y para pensar en el respeto y en el bien «de todos».

«Venimos de una situación muy tensa», ha afirmado hoy el arzobispo en una entrevista en el programa ‘Converses’ de COPE-Catalunya, por lo que, según ha añadido, «todo lo que sea ayudar a avanzar en la convivencia será lo mejor».

Omella ha hecho un llamamiento para que los ciudadanos ejerzan su derecho a voto, que voten en conciencia y que «el resultado sea pensando en el bien de todos«, y ha subrayado que «sobre todo tengamos la mirada en los más pobres y esa mirada nos tiene que guiar en la paz, en la convivencia y en el respeto de todos».

En un repaso a lo que ha sido el año 2017, el arzobispo ha tenido también un recuerdo para las víctimas de los atentados terroristas del pasado mes de agosto en Barcelona y Cambrils, que provocaron una reacción ciudadana que, a su juicio, demostró que «Cataluña tiene aún una reserva muy fuerte de solidaridad».

Por otra parte, ha celebrado la iniciativa popular «Salvar la filosofía», que esta semana llegó al Congreso con más de 200.000 firmas recogidas por sus promotores para que esta disciplina sea materia común en cuarto de ESO.

En este sentido, ha dicho que el futuro de una sociedad se plantea en buena parte en la escuela, y que sería bueno el regreso de las ciencias humanísticas y que los centros educativos no se centren sólo en la formación técnica.

Por otra parte, y preguntado por el pesebre de este año de la Plaza de Sant Jaume de Barcelona, ha dicho que, aunque prefiere el pesebre tradicional, el propuesto por el Ayuntamiento respeta la simbología del Nacimiento de Jesucristo.

Omella, que ahora cumple dos años en su responsabilidad como arzobispo de Barcelona, ha abogado por que festividades como la Navidad no se centren tanto en el consumo sino en su carácter espiritual.

Por ello ha abogado por «cambiar los cristales» de la sociedad y que el ser humano vuelva a ser el centro de todo, en lugar del dinero y el consumo, ya que «por encima del dinero están las personas y la solidaridad».

El Rey elogia en Salamanca el nuevo Diccionario Panhispánico del Español Jurídico

El Rey Felipe VI se refirió ayer en Salamanca al Diccionario Panhispánico del Español Jurídico como «instrumento de valor universal que enriquece la lengua común», durante el acto de presentación de la «magnífica obra» que presidió en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca (USAL).

En su discurso, reconoció «la brillante tarea de la Real Academia Española (RAE) y de las Academias de la Lengua Española en Iberoamérica» en la elaboración del Diccionario Panhispánico del Español Jurídico. Según sus palabras «contribuirá a sistematizar y vertebrar el español jurídico, aproximando los ordenamientos legales» de los países participantes.

Agradeció la participación de más de 400 juristas y académicos en la elaboración de las más de 35.000 entradas de la obra con más de 2.200 páginas, al tiempo que saludó a los presidentes de las Cortes Supremas y Tribunales Superiores de Justicia de Iberoamérica presentes en el acto.

Por su parte, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, sostuvo que el nuevo diccionario constituye un avance en «la construcción de un espacio jurídico iberoamericano más sólido y comprometido», a través de un «magnífico trabajo en pos de la calidad del lenguaje».

Tras recordar que más de 400 millones de personas hablan la lengua española, subrayó que la primera referencia de la palabra «justicia» aparece en el «Cantar de Mio Cid» hace algo más de 800 años, los mismos que cumple la Universidad de Salamanca en 2018.

También hizo referencia a la mirada europea que siempre ha mantenido España a la hora de intentar aunar normativas tradición jurídica que estimulen «el crecimiento económico y el bienestar de los ciudadanos», así como hacia todas las naciones hermanas de Iberoamérica, con las que «no sólo compartimos historia y valores sino lengua y tradición jurídica».

Así, y «al igual que la lengua se enriquece con palabras de todos los rincones de Iberoamérica, nuestros sistemas jurídicos cuentan con influencias recíprocas y todos coincidimos en la defensa del Estado de Derecho y de los derechos fundamentales de los ciudadanos», apostilló.

Como «factor de unión, libertad, solidaridad y progreso» definió el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, el valor y la vigencia de la lengua española que, según sus palabras, constituye «un elemento esencia de fortaleza para que la comunidad de naciones hispanohablantes tenga el papel protagonista que merece en el mundo actual».

Para el académico de la Real Academia Española (RAE), Santiago Muñoz Machado, el Diccionario «mantendrá el valor de la cultura jurídica común que hemos heredado, pero también servirá para asegurar la pervivencia en los pueblos ibéricos de los conceptos en que se apoyan las formas democráticas de gobierno, los valores del Estado de Derecho y las garantías de las libertades».

El presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, resaltó que el correcto uso del lenguaje y su claridad «constituye un instrumento imprescindible para la Justicia». «La función comunicativa que se espera del lenguaje legal exige que la regla jurídica -ley o sentencia- sea comprendida por todos los ciudadanos», añadió. Para concluir, recordó que hoy, más que nunca, «se impone la idea de transmitir a la sociedad que el Derecho y la Justicia están a su servicio». Por ello, la vocación del diccionario es «ser texto de referencia y manejo constante para los juristas y también para quienes no lo son; en definitiva, para todos».

En alusión al Rey dijo que su presencia en el acto de Salamanca supone «la reafirmación de los valores de libertad, pluralidad y justicia», cuya preservación «resulta imprescindible para nuestra convivencia» porque son «patrimonio irrenunciable de las sociedades avanzadas».

Por su parte, el rector de USAL, Daniel Hernández Ruipérez, subrayó la aportación del Estudio salmantino a la enseñanza de la lengua española y de forma especial al Sistema Internacional de Evaluación de la Lengua Española (SIELE), al que definió de un «nuevo lazo» en la «larga» cooperación del Estudio salmantino con las «principales universidades de la América que también habla español».

Reconoció el «constante apoyo» del Rey a la USAL y a su VIII Centenario y le pidió «el esfuerzo de continuar atendiendo” las invitaciones a la Universidad de Salamanca para que su presencia «signifique el respaldo de la Corona y de España».

El director de la Real Academia Española (RAE) y presidente de la Asociación de Academias de Lengua Española (ASALE), Darío Villanueva, aseveró que nuevo Diccionario sienta «un hito» y «plantea el compromiso de seguir trabajando sobre el auténtico océano que representa al servicio de la justicia y las leyes una lengua ecuménica como el español».

Finalmente, el secretario permanente de la Cumbre Judicial Iberoamericana y presidente de la Suprema Corte de Justicia de Uruguay, Jorge Chediak, aludió a la relevancia de que los juristas, las empresas y las administraciones «tienen que manejar conceptos que entiendan todos hispanohablantes sin que el país de origen suponga un obstáculo a su comprensión», a lo que añadió la importancia que tiene que todos los operadores del Derecho manejen un lenguaje «claro y asequible a todos».

 

XXXVII CAMPAÑA PAZ EN LA TIERRA

Primer Premio 2016: Carmen Aguado Olloqui

El objetivo del Campaña Paz en la Tierra es iniciar y estimular a los niños y jóvenes el desarrollo de sus inquietudes artísticas en las diferentes modalidades: poesía, narrativa, dibujo, modelado, fotografía, música,…

Bases:

A) Podrán participar en los citados concursos y todos los niños jóvenes aragoneses comprendidos en edad escolar y, también aquellos que cursen estudios en la comunidad aragonesa.

B) Los trabajos deberán hacer referencia al tema de las vacaciones de Navidad.

No existen limitaciones de tamaños, extensión, ni materiales, en ninguno de los concursos, excepto en Música que la duración del video no excederá de 5 minu tos. Los vídeos de grupo no podrán exceder en el número de participantes a los de un grupo de Cámara.

D) El cierre de admisión de los trabajos se efectuará a las 20h del día 21 de diciembre, los recibidos a través de Centros de Enseñanza y, el 4 de enero de 2018 los que se entreguen individualmente.

E) Los trabajos se enviarán al Centro Cultural Ánade, haciendo constar: nombre, apellidos, edad, centro escolar o juvenil al que pertenece, la dirección, teléfono y e-mail del autor o padres. (Si proceden de un centro escolar o juvenil bastará con el nombre, apellidos y curso y se recogerán en el Centro de Enseñanza antes de las vacaciones y se enviarán o nos avisarán para pasar a recogerlas.)

F) La exposición de los trabajos presentados podrá ser visitada en el Centro Cultural Ánade, a partir del 17 de enero.

G) Se adjuntará autorización de padres o tutores para poder hacer público las imágenes de los videos recibidos.

H) Ninguno de los premios podrá ser declarado desierto. Serán entregados por los representantes de las autoridades y medios de comunicación en el festival “PAZ EN LA TIERRA”, que se celebrará a finales de Enero en las Cortes de Aragón, en el acto que constituirá la clausura de la Campaña.

I) Los trabajos premiados quedarán en depósito en el Centro Cultural Ánade o, a su disposición para apoyo de actividades culturales.

J) El resto de los trabajos podrán recogerse en la secretaría del C.C. Ánade hasta el día 1 de Marzo.

                         Se otorgarán los siguientes premios:

POESIA Y LETRAS DE VILLANCICOS:

1º Delegación del Gobierno

2º Radio Zaragoza

3º C. C. Ánade

CUENTOS DE NAVIDAD Y REYES:

1º Diputación Provincial de Zaragoza

2º Heraldo de Aragón

3º Imaginarium

CARTAS A LOS REYES MAGOS:

1º Justicia de Aragón.

2º Noticias Jóvenes

3ºImaginarium

MODELADO:

1º Diputación General de Aragón

2º Radio Zaragoza

3º Artistas Plásticos Goya-Aragón

PINTURA Y DIBUJO:

1º Excmo. Ayuntamiento de Zaragoza

2º Aragón Televisión

3º Artistas Plásticos Goya-Aragón

FOTOGRAFIA INFANTIL Y JUVENIL:

1º Fundación C. A. I.

2º Heraldo de Aragón

3º R. S. de Fotografía Zaragoza

MUSICA INSTRUMENTAL Y VOCAL:

1º Deán Excmo. Cabildo Metropolitano de Zaragoza

2º Sociedad Filarmónica de Zaragoza

3º Asociación de Escuelas de música de Aragón

El Real Madrid logra su sexto título mundial

Pase lo que pase en el clásico, el Madrid puede celebrar el año más exitoso de su historia. Cinco títulos y un dominio total del fútbol mundial. No se recuerda una final de Intercontinental o Mundial de Clubes que el Madrid haya ganado con tanta superioridad. La única crítica que admite este equipo hoy es que no haber traducido tanto poderío en algún otro gol.

El partido comenzó con una falta de Geromel sobre Cristiano. Dejó tatuado el gemelo broncíneo del Balón de Oro. Geromel dejaba su firma; iba a ser importante. El Madrid tuvo la pelota de manera constante y de forma diligente. Fue un monopolio pelotero importante al que añadía Varane, muy interesado en irse al ataque. Todas esas subidas encontraban el mismo final: Geromel. El capitán brasileño estaba imponente. El Gremio disputaba la pelota menos que un equipo español. La posesión del Madrid, bien llevada y muy paciente, se transformó en fútbol alrededor del 20, cuando Modric e Isco entraron en calor. Chutó Modric. Se oyó la frase «A ver si Benzema consigue conectarse». Benzema es una sonda más que un jugador. Pero la sonda Benzema no terminaba de conectar y entre la nave nodriza del toque y Cristiano faltaba el clic definitivo. Como cumplida una ley física o del fútbol, en ese momento el Gremio apareció en ataque. Luan, el jugador destacado, surgía como un tábano en la media. Le sacó algunas faltas a Casemiro; cuando conseguía superarle o enlazar con un compañero, el Gremio desplegaba las velas. Algo debía de tener ese equipo, campeón de la Libertadores. Unas bandas rápidas, orden, seriedad y una visible capacidad para sufrir. Como un ciclista que sabe soportar un martirio a rueda. Edilson chutó desde muy lejos con peligro.

Después de esos breves minutos, el Madrid insistió. Marcelo e Isco se buscaron de esa forma en la que ha ido reventando finales los últimos años. Es un castigo regular en el rival, que se ve poco. En los llamados «pasillos interiores», que tiene que ser el equivalente al hígado del boxeador, sus toques desangraban las carreras brasileñas –un brasileñismo favélico, disciplinado y distinto-. Ahí el Madrid volvió a encontrar al titánico Geromel, y también a Kannemann, el otro central, que le sacó con mérito un remate a Cristiano. Lo intentó de falta Cristiano y Modric le puso un remate a Benzema, que cabeceó al aire. El Gremio llegó vivo al descanso. En el dominio del Madrid había buen juego, pero también una cierta sumisión consentida por parte del gremio. Entendimos, llegados al descanso, tanto la simpática chulería del entrenador Renato Gaúcho como esa frase suya de que «merecía una estatua en el estadio». Había algo de milagro y mucho mérito en ese 0-0.

Ficha de partido

Estadio: Sheikh Zayed Sports City Stadium

Real Madrid

  • 1Keylor Navas
  • 2Carvajal
  • 12Marcelo
  • 14Casemiro
  • 5Varane
  • 4Sergio Ramos
  • 10Modric
  • 17Lucas Vázquez
  • 11Bale
  • 7Cristiano Ronaldo
  • 8Kroos

Gremio

  • 1Marcelo Grohe
  • 2Edilson Mendes Guimaraes
  • 12Bruno Cortes Barbosa
  • 8Maicon Thiago Pereira de Souza
  • 3Pedro Tonon Geromel
  • 4Kannemann
  • 11Everton Sousa Soares
  • 25Jailson Marques Siqueira
  • 9Jael Ferreira Vieira
  • 7Luan Vieira
  • 21Luiz Fernando Pereira da Silva
  • Banquillo
  • 15Theo
  • 13Casilla
  • 21Borja Mayoral
  • 19Achraf
  • 35Moha
  • 6Nacho
  • 9Benzema
  • 22Isco
  • 23Kovacic
  • 20Marco Asensio
  • 24Dani Ceballos
  • 18M. Llorente
  • Banquillo
  • 48Paulo Victor Mileo Vidotti
  • 6Leonardo Gomes da Conceiçao Silva
  • 14Bruno Rodrigo Fenelon Palomo
  • 88Leonardo da Silva Moura
  • 22Matheus Simonete Bressanelli
  • 15Rafael Thyere De Albuquerque
  • 28Kaio Silva Mendes
  • 17Ramiro Moschen Benetti
  • 5Michel Ferreira dos Santos
  • 18Lucas Barrios
  • 26Marcelo Oliveira Ferreira
  • 30Bruno Medeiros Grassi
  • Goles
  • Cristiano Ronaldo 52

 

Bunbury, tiempos de furia

Un Bunbury se diría que en pie de guerra, tanto por su grueso sonido rockero como por sus textos enojados, cobra forma en Expectativas, el disco que hoy presenta en su ciudad, en el pabellón Príncipe Felipe, a partir de las 21 horas. Obra densa y acusatoria que, en su primera mitad, «lanza una reflexión y una mirada social» y en la segunda «busca una serie de refugios y cobijos donde guarecerse de la confusión», concretados en «el amor, el arte y la desconexión».

Bunbury dice atender a sus impulsos artísticos «sin complejos ni concesiones», lo cual incluye mensajes políticos de alto voltaje. «Pudiendo escoger entre dos o tres / preferimos al más subnormal», canta, con toda la incorrección formal, en una de las canciones, En bandeja de plata. «¿Le parece fuerte? Lo que es verdaderamente fuerte es la escasa participación que tenemos los ciudadanos en la llamada democracia», argumenta. «Elegir cada cuatro años entre tres, cuatro o cinco candidatos, a los que no aceptaría en ninguna de mis fiestas, me parece una opción raquítica. Y definir a nuestros gobernantes, ya sea Trump, Peña Nieto o Rajoy, como individuos por debajo de lo normal me parece ser muy generoso, vistos los resultados».

La entrevista con este diario se desarrolla, como todas, vía mail: se intuye cierta desconfianza ante las transcripciones periodísticas. «Creo que las respuestas quedan mejor plasmadas y, además, no digo lo primero que se me ocurre», alega. Así no se podrá atribuir a un calentón que confiese, por ejemplo, sentirse «muy poco interesado por las ruindades y fechorías de nuestros gobernantes». Sí, Bunbury dice no seguir la actualidad política, pero aun así cree que «algunas canciones pueden leerse en clave social desde la perspectiva de distintos países», señala en referencia a las respuestas que ha recibido tanto desde España como de México, Argentina o EEUU.

Abundan en Expectativas mensajes no ya críticos, sino desoladores. ¿Apelar al apocalipsis no puede ser un recurso artísticamente efectista? «Supongo que se refiere a la frase de la ‘suave brisa nuclear que nos dejará en los huesos’. Pero En bandeja de plata está gustando bastante, así que entiendo que el texto ha conectado con el público», razona. En compensación de piezas como esta o de Parecemos tontos hay, en la segunda mitad, mensajes más alentadores. «La certeza de la intuición en Supongo, el amor con mayúsculas en La constante, la desconexión de las leyes de los hombres en Bartleby, el arte y el proceso creativo en Al filo de un cuchillo…», enumera. Pero reconoce que el conjunto de Expectativas es «oscuro y desesperanzado».

A juego con esa narrativa, un sonido invasivo y con muchas capas: guitarras procesadas, electrónica, groo-ves corpulentos, un piano con acentos clásicos, un saxo dramático que entra y sale, todo ello dando grosor a canciones que combinan un pulso primitivo con escaladas emocionales. Bunbury se acoge a una idea de rock con intención «contemporánea, sin los tics habituales del género», y confirma su alejamiento de los géneros latinos que transitó en otros tiempos. «Uno no sabe qué le deparará el futuro, pero no suelo repetir lo que hice».

Hace 30 años que salió el primer disco, un elepé, de Héroes del Silencio, Bunbury ya es todo un superviviente de la industria musical y en una de las canciones, La actitud correcta, parece bromear con el lenguaje de la promoción: «Tu nuevo disco será la hostia / Más guitarra y más sintetizador, / seguro que me suena la misma canción», dice la letra. ¿Se siente alejado de la ansiedad por el hit parade? «Bueno, los que llevamos mucho tiempo haciendo discos !hemos visto de todo!», exclama.

Desde su lugar de residencia, Los Ángeles, «una ciudad extremadamente estimulante», se deleita dirigiendo su radar a las propuestas del mundo latino y destaca los «grandes discos» que, a su juicio, han lanzado artistas como el estadounidense de origen ecuatoriano Helado Negro, el grupo mexicano De Osos, los argentinos Juana Molina, Él Mató a un Policía Motorizado y Los Espíritus, y los españoles Viva Suecia, Rufus T. Firefly, Neuman, Nudozurdo, Raúl Rodríguez y Guadalupe Plata. Ahí queda.

 

Mercazaragoza urge ampliarse hasta 110 hectáreas para blindar su futuro

A punto de cumplir 50 años de vida, Mercazaragoza dibuja las líneas maestras de su futuro para seguir siendo durante el próximo medio siglo la mayor plataforma logística agroalimentaria del valle del Ebro. Para lograr ese objetivo, una de las prioridades es la ampliación del complejo, que es hoy de 70 hectáreas. Esta cifra pronto se acercará a las 80 hectáreas gracias a una operación urbanística acordada con la Fundación Ibercaja, que transferirá a esta sociedad pública un suelo de 9,2 hectáreas a cambio de otras parcelas. Pero esto no es suficiente para cubrir el «déficit de espacios» que tiene. El reto de pasa ahora por avanzar en el otro gran proyecto de expansión que maneja, con el que ganaría a medio plazo otras 30 hectáreas situadas al otro lado de la carretera de Cogullada. La superficie total llegaría a las 110 hectáreas.

Así lo explicó ayer el director general de Mercazaragoza, Constancio Ibáñez, en un acto institucional organizado por el ayuntamiento –propietario del mismo (51%) junto con la sociedad estatal Mercasa (49%)–, donde se dio a conocer el pasado, presente y futuro del mercado de abastos. La comparecencia, celebrada en la Casa Consistorial, estuvo presidida por el alcalde, Pedro Santisteve, y contó con la participación del presidente de Mercasa, David Martínez, además de representantes de los grupos municipales ZeC, PSOE y CHA y el director de la Fundación Ibercaja, José Luis Rodrigo Escrig.

Ibáñez pidió a los accionistas que «eviten por todos los medios» que Merzaragoza pierda el 50% de cuota de mercado que tiene hoy en la distribución alimentaria de Aragón. De lo contrario, advirtió, el comercio minorista de productos frescos corre el riesgo de pasar a ser «residual». En la que dijo que será probablemente su última comparecencia en público, el director del Merca destacó el fuerte dinamismo que la empresa ha tenido en los últimos 25 años, con unos beneficios acumulados de 20 millones de euros y una inversión de 30 millones. Sin embargo, instó a no ser complacientes con estos resultados ni dormirse en los laureles para que el crecimiento de la plataforma agroalimentaria de Zaragoza «no se estanque» y responda a las necesidades que demanda el sector y la sociedad.

Suelos de agricultores / «Necesitamos ampliar», sentenció Ibáñez, quien recalcó que las 9,2 hectáreas que se ganarán gracias al convenio urbanístico alcanzado entre el ayuntamiento y la Fundación Ibercaja –que se deberá ratificar en el próximo pleno municipal–, no serán «suficientes» para resolver el «déficit» de suelos que tiene Mercazaragoza. Por ello, urgió impulsar la operación para la compra de las 30 hectáreas situadas al otro lado de la carretera de Cogullada, que están en manos de múltiples agricultores, en la mayoría de los casos.

«Es la única forma de que las grandes empresas de distribución puedan instalarse», aseguró. Si no sucede así, auguró que surgirá un mercado «paralelo» con los operadores de mayor tamaño, En este sentido, reconoció que en el último año dos grandes firmas han renunciado a instalarse en esta plataforma por la falta de suelo.

Además de la necesidad de adquirir nuevos terrenos, Ibáñez señaló otros retos de futuro como el de consolidar las concesiones de las empresas mayoristas, a las hay que garantizar su continuidad indefinida, dijo, así como buscar «fórmulas inteligentes» para apoyar y fomentar los negocios detallistas. Por último, confió en dar un impulso a la ampliación del matadero porcino, para consolidar el complejo no solo en mercado de destino sino también de origen.

 

ZeC y el PP se enzarzan por una campaña sobre migración

De nuevo el tratamiento que el Gobierno de Zaragoza en Común (ZeC) hace de la labor de la Policía en la ciudad se pone en cuestión, esta vez a propósito de una campaña sobre migración y acogida de personas que huyen de sus países buscando cobijo en ciudades como Zaragoza. Los grupos municipales del PP y Ciudadanos (C’s) pusieron el acento ayer en uno de los carteles que esta semana han empezado a aparecer en las calles de la capital aragonesa, en el que aparece un agente policial, porra en mano, a punto de golpear a una mujer que protesta con un altavoz.

Este fue el desencadenante para que el portavoz conservador en el consistorio, Jorge Azcón, se dirigiera al alcalde Pedro Santisteve para exigirle la retirada inmediata de una campaña que ha sido diseñada por la Federación Aragonesa de Solidaridad (FAS). Y lo hizo tras el minuto de silencio celebrado a las puertas del ayuntamiento para mostrar la repulsa por el asesinato de tres personas en Albalate del Arzobispo, dos de ellos guardias civiles. Sin embargo, el regidor evitó en todo momento mantener un encuentro directo con Azcón, que no pudo transmitirle en persona su petición.

El popular defendió que «no es necesario atacar a la policía para defender ningún derecho» y reivindicó que el consistorio «debería ser el principal impulsor de trasladar la idea de que es la Policía y los Cuerpos y Fuerza de Seguridad del Estado los que velan por esos derechos de los ciudadanos».

«Santisteve, si le queda un mínimo de responsabilidad, que retire esta campaña, por el bien de todos», añadió Azcón, para apostillar que son los concejales de ZeC los que estos días están «incendiando las redes sociales» con sus mensajes. «Que pida a sus concejales que se guarden el dedo», añadió.

Sin embargo, para ZeC las críticas del PP están fuera de lugar y no tienen nada que ver con la realidad. De hecho, su explicación se basaba, según las fuentes oficiales del área de Derechos Sociales, en que esa imagen alude a la «persecución política» que sufren en sus países de origen las persona que migran, por parte de quienes buscan reprimir sus protestas, no porque eso sea lo que se encuentran en su destino, en ciudades como Zaragoza.

Mientras, desde C’s, la concejala Cristina García insistía en que el polémico cartel exhibe «una imagen negativa de la labor que realiza la Policía» y que esas campañas tan necesarias no pueden hacerse a costa de manchar la función del cuerpo policial. «Está tan mal explicada que lleva a la confusión», remarcó, a la vez que pidió también la retirada.

Desde FAS no escondieron su sorpresa con la interpretación del cartel. Según explicaron, con esta imagen pretende mostrar una situación que se produce en varios países, donde la gente se ve obligada a huir por la represión política y policial que sufren por el simple hecho de tener unas ideas políticas contrarias.

Es el caso de Venezuela. Desde las FAS recordaron que el grueso de los refugiados que llegan a Aragón son sirios y venezolanos. «En un estado de derechos quien ejerce la fuerza es la policía y eso es lo que se quería mostrar», explicaron.

Los sindicatos policiales tampoco se mostraron a favor de esta imagen. Desde CSIF exigieron la retirada de este cartel porque «no tiene nada que ver con la realidad que vivimos hoy en día» y lamentaron que el Gobierno «aproveche cualquier excusa, por descabellada que pueda llegar a ser, para transmitir una imagen de las fuerzas de seguridad totalmente ajena a la realidad».

 

¿Cuál es el significado de las figuras del Belén?

En estos días previos a las fechas navideñas son muchos los hogares que se preparan para poner el Belén o Nacimiento, una tradición, que según se recoge en muchos documentos, fue introducida por San Francisco de Asís. En el caso de España, el Belén llegó de la mano de esta orden  franciscana en el siglo XV.

Desde entonces, el Belén se ha convertido en una tradición esencial en todos los hogares católicos, pues representa el misterio del nacimiento de Cristo, y es uno de los símbolos de la Navidad.

En este artículo vamos a dar a conocer cada uno de sus elementos.

  • Estrella de Belén

Fue el astro que guió a los Reyes Magos hasta el pesebre donde nació Jesús. Según los expertos, era una estrella extraña porque guió a los Reyes de norte a sur, cuando lo normal hubiera sido que lo hiciera de este a oeste, siguiendo el movimiento de rotación de la tierra.  La estrella simboliza la fe.

  • El Pesebre

Dentro del pesebre, se encuentran el Niño Jesús, la Virgen y San José, junto con la mula y el buey, como representación del posible lugar donde nació Jesús, elHijo de Dios hace cientos de años. El Niño es la  figura principal del Nacimiento y suele estar colocado en el centro del pesebre, con el resto de las piezas girando alrededor suyo. Normalmente, a la izquierda del niño se coloca a la Virgen, con el buey detrás; y a la derecha San José, con la mula detrás. La Virgen representa la fidelidad y el amor a Dios y San José es sinónimo de obediencia y fortaleza, según la fe católica.

  • Pastores

Hacen alusión a las personas a las que se les apareció el ángel para darles la noticia de que había nacido el Mesías. Fueron los primeros en visitar y adorar al recién nacido y llevarle  sus regalos: un cordero, requesón y almendras.

  • Reyes Magos

Melchor, Gaspar y Baltasar representan, según la tradición cristiana, a todas las personas del mundo, independientemente de su origen, etnia o religión. Sus nombres no coinciden en todos los países  con la misma descripción física. En el caso de España, Melchor es el mayor, por su pelo blanco y suele ir delante; Gaspar el de cabello castaño, va en el medio; y Baltasar es el negro y suele ir de último.

  • Ángel

Es otra de las figuras tradicionales en el belén y recuerda que fue él quien anunció a los pastores de las cercanías de Belén que acababa de nacer Jesús. Se suele colocar dentro o encima del portal de Belén.