La ciudad islámica oculta bajo el Paseo de la Independencia: el hallazgo que transformó la historia de Zaragoza

Lo que hoy es el gran eje comercial y urbano de la ciudad alberga en su subsuelo los vestigios de una antigua Zaragoza islámica que permaneció oculta durante siglos

Bajo el asfalto y el bullicio cotidiano del Paseo de la Independencia se esconde una de las páginas más sorprendentes de la historia de Zaragoza. Lo que hoy es el gran eje comercial y urbano de la ciudad alberga en su subsuelo los vestigios de una antigua Zaragoza islámica que permaneció oculta durante siglos. Las excavaciones arqueológicas realizadas sacaron a la luz calles, viviendas y estructuras medievales pertenecientes al arrabal andalusí, revelando que bajo el corazón moderno de la capital aragonesa aún pervive una compleja trama urbana de la antigua Saraqusta.

Este artículo recorre el descubrimiento que transformó para siempre la visión histórica del Paseo de la Independencia y demostró que, bajo uno de los lugares más emblemáticos de Zaragoza, continúa latiendo la memoria de la ciudad medieval.

Las excavaciones arqueológicas realizadas en el Paseo de la Independencia de Zaragoza en 2002 constituyen uno de los hallazgos urbanos más relevantes de la arqueología medieval española reciente. La intervención, motivada por las obras de remodelación del paseo y la construcción de un aparcamiento subterráneo, permitió sacar a la luz una parte significativa del antiguo arrabal islámico de Saraqusta, la Zaragoza andalusí.

Los trabajos fueron dirigidos y posteriormente publicados por el arqueólogo Francisco Javier Gutiérrez, cuya monografía «La excavación arqueológica del paseo de la Independencia de Zaragoza. Febrero-mayo de 2002» se ha convertido en una obra de referencia para el estudio del urbanismo medieval zaragozano y andalusí en general.

  1. UN HALLAZGO INESPERADO BAJO EL CORAZÓN DE ZARAGOZA
  2. EL ARRABAL DE SINHAYA Y LA EXPANSIÓN DE SARAQUSTA
  3. UNA EXCAVACIÓN CLAVE PARA LA ARQUEOLOGÍA URBANA
  4. EL DEBATE SOBRE CONSERVACIÓN Y URBANISMO
  5. UN LEGADO CIENTÍFICO DURADERO

UN HALLAZGO INESPERADO BAJO EL CORAZÓN DE ZARAGOZA

La remodelación integral del Paseo de la Independencia comenzó dentro de un proyecto de modernización urbana impulsado por el Ayuntamiento de Zaragoza. Durante las catas previas a la construcción de un estacionamiento subterráneo, aparecieron restos arqueológicos de gran importancia histórica, lo que obligó a desarrollar una intervención arqueológica de emergencia.

Lo descubierto superó todas las expectativas iniciales. Bajo uno de los principales ejes urbanos contemporáneos de Zaragoza aparecieron viviendas, calles, estructuras domésticas, cimentaciones y abundante material cerámico pertenecientes a un barrio islámico desarrollado entre los siglos X y comienzos del XII. Los restos correspondían al arrabal conocido históricamente como Sinhaya o Cinegia, situado extramuros de la Saraqusta musulmana.

Francisco Javier Gutiérrez ha destacado que «la excavación permitía reconstruir no solo edificios aislados, sino una auténtica trama urbana medieval, algo excepcional en arqueología urbana española». La documentación estratigráfica reveló una compleja secuencia histórica que incluía fases medievales, bajomedievales, modernas y contemporáneas.

Francisco Javier Gutiérrez, arqueólogo: «La excavación permitía reconstruir no solo edificios aislados, sino una auténtica trama urbana medieval, algo excepcional en arqueología urbana española»

EL ARRABAL DE SINHAYA Y LA EXPANSIÓN DE SARAQUSTA

Durante el periodo taifa, especialmente en el siglo XI bajo la dinastía hudí, Zaragoza experimentó un importante crecimiento demográfico. La ciudad islámica se expandió más allá de las murallas romanas y surgieron arrabales periféricos vinculados al comercio, la artesanía y nuevas zonas residenciales.

Según las investigaciones arqueológicas, este barrio presentaba una organización urbanística relativamente ordenada, con calles bastante rectas, viviendas adosadas y sistemas domésticos de evacuación de aguas a pozos sépticos.

Las excavaciones permitieron identificar distintas tipologías constructivas elaboradas principalmente con tapial y zócalos de piedra. También aparecieron hogares, patios interiores y abundantes restos cerámicos que ayudaron a fechar las distintas fases de ocupación. Gutiérrez ha subrayado especialmente «el valor del estudio cerámico para establecer la evolución cronológica del barrio medieval».

UNA EXCAVACIÓN CLAVE PARA LA ARQUEOLOGÍA URBANA

La intervención del Paseo de la Independencia fue considerada por numerosos especialistas como un ejemplo paradigmático de arqueología urbana contemporánea. La magnitud de los trabajos y la ubicación del yacimiento -en pleno centro neurálgico de Zaragoza- convirtieron la excavación en un acontecimiento científico y mediático de primer nivel.

La publicación de Francisco Javier Gutiérrez, editada en 2006 por GrupoEntorno, sintetizó los resultados de la excavación en más de 300 páginas. La obra combina análisis urbanístico, estratigrafía, estudios cerámicos y documentación gráfica detallada. El autor insistió en mantener el rigor metodológico sin renunciar a una divulgación accesible para el público general.

Uno de los aspectos más relevantes del trabajo fue la reinterpretación histórica de la Zaragoza islámica. Hasta entonces, el conocimiento sobre los arrabales medievales de Saraqusta era fragmentario. Los hallazgos demostraron que la expansión urbana taifa había sido mucho más extensa y compleja de lo que se suponía anteriormente.

EL DEBATE SOBRE CONSERVACIÓN Y URBANISMO

El descubrimiento abrió además un intenso debate ciudadano e institucional sobre la conservación del patrimonio arqueológico frente a los proyectos urbanísticos contemporáneos. Finalmente, la construcción del aparcamiento previsto quedó descartada y el proyecto urbano tuvo que adaptarse a las exigencias patrimoniales.

Las excavaciones modificaron profundamente la percepción histórica del Paseo de la Independencia. Lo que durante décadas había sido visto exclusivamente como símbolo del urbanismo liberal del siglo XIX reveló ocultar bajo su trazado una parte esencial de la Zaragoza andalusí.

UN LEGADO CIENTÍFICO DURADERO

Más de dos décadas después, las excavaciones del Paseo de la Independencia siguen siendo una referencia obligada para el estudio del urbanismo medieval aragonés. La documentación generada continúa utilizándose en investigaciones sobre Saraqusta, arqueología islámica y evolución urbana de Zaragoza.

El trabajo de Francisco Javier Gutiérrez destaca por integrar excavación, análisis científico y divulgación histórica, permitiendo que uno de los episodios arqueológicos más importantes de Zaragoza trascendiera el ámbito académico. Gracias a aquella intervención, el subsuelo del Paseo de la Independencia dejó de ser únicamente un espacio urbano moderno para convertirse también en testimonio visible de la memoria islámica de la ciudad.