Hollywood ya tiene relevo generacional: jóvenes directores que no se criaron yendo al cine

La industria estadounidense ha encontrado un nuevo cine creado de manera austera por jóvenes que está arrasando en taquilla. ¿Estamos a las puertas de una nueva generación de directores de éxito?

Hay dos cineastas de los que todo el mundo habla. Ninguno de los dos vio el 11S por la tele (o en caso de uno es imposible que lo recuerde), crecieron viendo películas en las plataformas, y vivieron la explosión de su juventud encerrados en su dormitorio por la pandemia. Este es un somero retrato sociológico de los dos grandes directores de moda en Hollywood, Kane Parsons y Curry Barker. Ambos han reventado la taquilla estadounidense con sus películas de terror de bajo presupuesto: Backrooms, de Parsons, estrenada en España el pasado fin de semana, ha hecho de oro a la productora y distribuidora A24, con un margen de beneficio de 70 millones de euros. El caso de Obsession, la cinta de Barker, es aún más singular: su presupuesto no llegó al millón de euros y, tras su estreno en todo el mundo, ya ha recaudado 148 millones de dólares (habrá que esperar al 26 de junio para verla en cines en España).

Estos ingresos solo se explican con un alto poder de convocatoria a las salas, especialmente por parte del sector más joven de la población, hasta ahora ausente excepto en algún que otro fenómeno específico. Según cálculos de Pau Brunet, experto en taquilla en Box Office, «la audiencia de Backrooms en Estados Unidos ha sido en un 85% menor de 35 años, y más de la mitad eran menores de 25″, lo que quiere decir que este es el tipo de cine por el que los jóvenes se movilizan para ir a las salas, en contraposición a estrenos de sagas antiguas que hoy ya saben a refrito, como The Mandalorian & Grogu.

Aunque el universo de George Lucas nunca pase de moda para la generación que creció con sus películas, ya fuera en los 80 o en los primeros 2000, lo cierto es que Hollywood ya vio venir su declive debido al agotamiento de la audiencia por el mismo tipo de historias. Algo parecido sucedió con la saga de Marvel. Si reparamos en los premios Óscar de la pasada edición, la Meca del cine tuvo que tirar de cine de autor y directores de la escena independiente, como Paul Thomas Anderson, para llenar su palmarés. Por otro lado, la ausencia de grandes producciones en el prestigioso festival de Cannes, con solo dos películas en competición, ha sumido a Hollywood en un letargo histórico que viene de muy atrás pero que, según los expertos, está a punto de acabar.

«Ahora mismo Hollywood no tiene un sistema y hace mucho tiempo que los jóvenes dejaron de acudir a las salas de cine para ver sus películas», explica a este diario Enrique Lavigne, productor español y gran conocedor del ecosistema cinematográfico a uno y otro lado del charco. «Su cine está envejecido y es desilusionante. Por ello, las productoras estadounidenses no tienen otro remedio que mirar a lo que está sucediendo en los márgenes, lo que han conseguido estos jóvenes autodidactas que durante años crearon películas sin salir de su dormitorio».

«Hablamos de gente que no pide permiso para entrar. Ahora mismo, se están llevando por delante a sus predecesores»

Lavigne está en lo cierto. En las últimas semanas, Barker y Parsons han acaparado grandes titulares en la prensa especializada de Estados Unidos. Suponemos que la industria cinematográfica se ha vuelto loca al ver los números de taquilla. Algunos productores, como Jason Blum, al frente de una importante compañía que lanzó las franquicias de Paranormal Activity Insidious, se rompen en halagos hacia estos dos jóvenes cineastas, comparándoles con el éxito que tuvieron en su día John Carpenter o Steven Spielberg. «Son uno entre un millón», corrobora Lavigne. «Pertenecen a una generación de un público que ya no iba al cine y ahora se han sentido apelados con sus historias, lo cual es ilusionante».

placeholderFotograma de 'Obsession', de Curry Barker. En España se estrenará el 26 de junio.
Fotograma de ‘Obsession’, de Curry Barker. En España se estrenará el 26 de junio.

Se trata de un movimiento ya conocido por parte de la productora y distribuidora A24. De alguna manera, el éxito de Parsons y Barker recuerda a cuando Ari Aster o Robert Eggers renovaron el género con un cine indie con una estética muy particular y definida. «De eso hace ya diez años», admite Lavigne, añadiendo que cuentan con la ventaja de ser incluso más jóvenes que sus mayores cuando triunfaron. «Hablamos de gente que no pide permiso para entrar. Gente que no entra por la puerta, sino que la rompen. Ahora mismo, se están llevando por delante a sus predecesores».

«Este nuevo Hollywood tiene una morfología distinta, sus universos son más ambiciosos»

El caso de Parsons es bastante llamativo, ya que Backrooms nace en Internet, a partir de una serie casera de found footage de un laberinto de oficinas vacías que él mismo retransmitió por YouTube cuando tan solo contaba con 16 años. Quién le iba a decir que en apenas cuatro años iba a lanzar la versión cinematográfica de aquella serie con una oscarizada Renate Reinsvee como parte de su reparto.

Otro detalle es que apenas cuentan con innovaciones técnicas o formales, negándose a implementar el uso de inteligencia artificial en sus películas. Aunque Backrooms naciera en Internet y ambiente su argumento en los espacios liminales que abundan por la red, su director se niega a utilizar IA, viéndola más como un recurso argumental a incorporar en sus historias. Esto se contrapone a grandes entusiastas de esta tecnología más veteranos, como Martin Scorsese, quien se unió a una importante compañía tecnológica para aplicar las posibilidades de la IA al cine.

No solo el terror

Lavigne cree que estamos viviendo un momento realmente histórico para el cine estadounidense. «Este nuevo Hollywood tiene una morfología distinta, sus universos son más ambiciosos que los anteriores», admite. «Se trata de un fenómeno que no es puntual y que viene ya de atrás, con directores como Kristoffer Borgli y sus películas The Dramacon Zendaya y Robert Pattinson, o Dream Scenario con actores más veteranos como Nicolas Cage. Creo que este tipo de historias tratan de dilemas más cercanos a la época de los jóvenes. Este nuevo cine está aquí para quedarse».

Como bien puntualiza, la renovación no viene solo de la mano del género de terror ni tampoco solamente de Parsons y Barker. El productor español, tras su paso por Cannes, menciona que hubo dos películas nominadas al premio Una cierta mirada que acapararon mucho entusiasmo e interés: Club Kid, de Jordan Firstman, por la que se pelearon los compradores en Cannes siendo «la subasta más grande del festival»; y Adolescencia, sexo y muerte en el Campamento Miasmade Jane Schoenbrun, muy renovadora en cuanto a la temática del género. «Cuando las ves te das cuenta de que hay algo nuevo. La expectación creada y la recepción hablan por sí solas», concluye.