Con este resultado, es la segunda ocasión en que la investidura de María Guardiola fracasa debido al voto contrario de toda la oposición
Vox ha vuelto a votar en contra este viernes en la segunda ronda de la investidura de María Guardiola como presidenta de la Junta de Extremadura. La candidata solo ha recibido el respaldo de los 29 parlamentarios del Partido Popular.
En esta segunda votación, la aspirante popular necesitaba alcanzar la mayoría simple de la Asamblea de Extremadura para lograr la presidencia. Sin embargo, únicamente obtuvo los votos favorables de su propio grupo, mientras que el resto de formaciones, Vox, Partido Socialista Obrero Español y Unidas por Extremadura, mantuvieron su rechazo. El resultado ha sido el de 29 síes y 36 noes. «Mi mano sigue tendida. Extremadura nos está esperando, no le fallemos», ha dicho Guardiola al portavoz de Vox antes de acabar su discurso. Con este resultado, es la segunda ocasión en que la investidura de María Guardiola fracasa debido al voto contrario de toda la oposición, repitiendo así el desenlace de la primera votación celebrada el pasado miércoles en el parlamento autonómico.
Al comienzo de la tercera jornada del debate de investidura celebrada este viernes, la candidata del Partido Popular solicitó a los grupos opositores que, al menos, facilitaran su elección mediante la abstención, con el objetivo de poner fin al bloqueo institucional que atraviesa la comunidad autónoma. Asimismo, ha advertido de que la ciudadanía difícilmente comprendería que la sesión concluyera sin ningún tipo de entendimiento.
Guardiola ha asegurado que no exige a ningún grupo respaldar íntegramente lo expuesto durante el debate. A su juicio, sería suficiente con evitar un voto negativo y permitir que el trabajo continúe sin obstáculos. También recalcó que no está pidiendo a nadie que renuncie a su programa político ni que respalde propuestas con las que no coincida plenamente. «Tengo la conciencia muy tranquila porque he cumplido con mi deber, he escuchado, he propuesto, he tendido la mano y voy a seguir haciéndolo. Mi compromiso no depende de una votación, depende de la convicción», ha resaltado la candidata a la investidura.
Por su parte, el presidente y portavoz del grupo parlamentario de Vox, Óscar Fernández Calle, anunció que su formación tampoco respaldaría a la candidata en esta segunda votación. Según explicó, la negativa se debe a que todavía no existe un pacto entre el Partido Popular y Vox que garantice la gobernabilidad de la región.
Durante su intervención en la tercera sesión del debate de investidura, Fernández Calle añadió que, si la candidata desea formar gobierno con su partido, deberá quedar claro el peso político que Vox exige tener dentro del futuro ejecutivo.










