¿Cómo puedes ahorrar en vacaciones? Desde alquilar tu propia casa hasta subir las ventanillas del coche

En los meses de verano, pasar unos días fuera de casa se vuelve mucho más caro. El descanso veraniego supone un gasto medio para los españoles de 1.770 euros, según un estudio de la empresa de alquiler vacacional HomeAway.

Muchos recurren al crédito para poder financiar las vacaciones en temporada alta. Y es que 1 de cada 4 españoles afirman sufrir presión social para dar a sus hijos productos o servicios que no pueden pagar, asegurando que para el 18% de los españoles, viajar se encuentra entre las partidas más comunes que financian por el qué dirán, tal y como se desprende de en un informe realizado por la compañía en gestión de créditos Intrum.

No obstante, existe una vía que permite que ahorres lo máximo posible: las aplicaciones de Internet. El 77% de españoles aseguran que utilizan esta plataforma para organizar sus viajes, según un estudio realizado por Fintonic.

Atrás quedan las agencias de viajes, a las que sólo recurren el 16% de los españoles. Actualmente, se apuesta por aplicaciones como AirBnB, Wimbu o Niumba. Éstas ofrecen las mejores opciones en lo referente a alquileres turísticos -frente a los mayores precios de los hoteles-. Además, cuentan con opiniones de los clientes, por lo que podrás saber si el apartamento que te interesa es lo que estás buscando.

Pero, si lo que deseas es elegir el hotel o apartamento, existen opciones como TripAdvisor: “En esta página encontrarás opiniones sobre hoteles, apartamentos, turismo, gastronomía… Busca los lugares más baratos para comer y ahorra dinero en tu día a día durante las vacaciones”, afirman desde Fintonic.

Asimismo, el estudio muestra muchas más opciones sobre cómo ahorrar. Una de ellas es configurar alertas de precios, “ya que esta es una de las mejores opciones para conseguir un vuelo barato”. Mediante una alerta en Google Flights, puedes establecer tu presupuesto y Google te mandará una notificación cuando un billete con esas características esté disponible.

En cuanto a la forma de rastrear las diferentes alternativas en Internet, es importante utilizar un navegador privado o borrar las cookies. Diferentes páginas web, como es el caso de las aerolíneas, aumentan el precio del billete en función de las veces que pinches en un trayecto determinado.

¿Y si alquilo mi propia casa?

Una de las alternativas a la que cada vez más gente se suma es alquilar su propia casa mientras están fuera. “Una de las ventajas de los alquileres de vacaciones, en lugar de los alquileres a largo plazo, es la de poder poner precios elevados durante la temporada alta, en algunos casos casi el doble que en temporada baja”, aseguran desde Homeaway.

En cuanto a los temas legales, “algunos procesos legales pueden parecer pesados en un principio pero comprobarás que los básicos pueden resolverlos en poco tiempo”, afirman desde Idealista.com. De este modo, la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) permite destinar una vivienda al alquiler vacaciones de forma ocasional. Ante esto, es recomendable firmar un contrato de alquiler vacaciones y reflejar los ingresos en la declaración del IRPF.

¿Y en caso de viajar en coche?

Muchos españoles viajan a zonas a las que se puede acceder mediante el coche. Y es posible ahorrar en combustible tomando tomando unas medidas muy simples. “El ahorro comienza antes de sentarte al volante, continúa durante la propia conducción y se extiende hasta el propio reportaje”, aseguran desde Toyota.

Es recomendable mantener en perfecto estado los filtros de aire y aceite. Pero lo más importante es llevar el peso justo de equipaje: “Ten en cuenta que llevar baca consume un 2% más de carburante, una cifra que llega hasta el 35% si va con equipaje“, muestran desde Toyoya.

Cuando ya estés en carretera, todavía puedes tomar decisiones que se traduzcan en ahorro. Lo primero es una conducción a ritmo constante, ya que las aceleraciones y frenadas bruscas pueden suponer ahora un aumento del consumo del 15%. De este modo, esto debería venir acompañado del uso de aire acondicionado -siempre superior a los 20 grados- en vez de circular con las ventanas bajadas, que puede llegar a aumentar el consumo de combustible hasta un 5%.