Cospedal: “Si Cataluña pasa página habremos conseguido el objetivo”

Sergio Gonzalez Valero.15-12-2017.Comunidad de Madrid.12-15-2017.María Dolores de Cospedal.Ministra de Defensa.

Está tan asentada al frente de Defensa, tan satisfecha, que no parece que sólo lleve un año. Cospedal disfruta en su papel de ministra. Se pronuncia sobre todo sin reservas: la situación catalana, la subida de Ciudadanos, las elecciones del 21-D. Y deja entrever que no volverá a Castilla- La Mancha.

Ciudadanos, según los sondeos, crece a costa del PP en Cataluña y capitaliza parte del voto del bloque constitucionalista. ¿Qué sucede?

Una cosa son las encuestas y otra, lo que finalmente pase el día 21. En el PP estamos muy acostumbrados a que no se cumplan. La garantía de que haya un Gobierno constitucionalista y no independentista es el PP y esto se va a comprobar a partir del día 22. Un partido que no ha gobernado es más sencillo que pueda satisfacer a todo el mundo. Pero para mí la garantía real y la utilidad del voto para que gobierne el constitucionalismo es que el PP tenga una posición fuerte en el Parlament.
¿El Gobierno apoyaría a Arrimadas o a Iceta como presidenta o presidente de la Generalitat?
Habrá que verlo el día 21. El PP de lo que no es sospechoso es de no respaldar el constitucionalismo. Otros tienen que demostrar lo que van a hacer. Todo el mundo sabe que no vamos a hacer tripartitos con Esquerra ni vamos a pedir el apoyo de Podemos.
Las encuestas sólo son encuestas pero sí coinciden en un mal resultado del PP, que podría ser el último partido en Cataluña en competición con la CUP. ¿No cree que, si se confirma, podría desgastar la imagen del Gobierno?
Quedar último en los sondeos no tiene ninguna importancia. Lo que importa es el día 21. Creo que España como país ha salido fortalecido al tener un Gobierno que ha sido capaz de aplicar la ley aunque no fuera en su propia conveniencia. Eso es bueno para España, con independencia del resultado electoral.
Hace unos meses parecía que el bloque constitucionalista caminaba junto, ahora el discurso de Iceta no apunta a esa línea.
Eso es algo que tiene que explicar el PSOE. Propuestas como la quita de la deuda, indultar a quienes han incumplido flagrantemente la ley o una Hacienda que pueda quebrar la solidaridad territorial las tendrán que explicar.
¿El Gobierno tendrá, después del 21-D, algún plan para convencer a la parte de la sociedad catalana que se siente independentista?
Lo que se podrá hacer después de las elecciones es hablar con un Gobieno que respete la Constitución y defienda la ley pero nunca con quien pretenda que por el hecho de vivir en Cataluña haya españoles de mejor condición que otros.
¿Qué le parece la propuesta de Urkullu de ampliar el Concierto vasco al resto de autonomías?
Exactamente esto no lo dice. El Concierto vasco y el Convenio navarro están recogidos en la Constitución, incluso son anteriores a ella y al PNV. Pero creo que no sería un sistema viable.
Durante los últimos años en Cataluña se ha intentado silenciar a quien no ha claudicado ante el independentismo. ¿Ha faltado hacer españolidad?
El Gobierno de Puigdemont ha intentado imponer el pensamiento único y dividir entre catalanes buenos y malos, según se fuera pro independentista o no. Esto ha generado una fractura social enorme, que es uno de los temas más importantes que tenemos que resolver. Posiblemente habría que haber actuado de otra manera. Cuando las cosas pasan uno piensa que lo podía haber hecho mejor. También es verdad que, cuando se ha sobrepasado la ley, los resortes del Estado han funcionado.
¿Cree usted que el Gobierno debía haber tenido más presencia en Cataluña? Dirigentes del PPC se quejan de cierto desamparo.
A mí no me han transmitido esas quejas. El Gobierno ha garantizado los servicios públicos en Cataluña, que se pagara a los proveedores… Es mucho lo que ha hecho. Esto de que el Gobierno no ha estado presente en Cataluña, francamente, lo pongo muy en duda.
¿Prefiere que Puigdemont se quede en Bélgica o que regrese a España y sea detenido?
Lo que habría querido es un presidente autonómico que no se crea con derecho a incumplir la ley.
¿Temen que vuelva antes de las elecciones?
Para mí no es un temor. Si lo hace tendrá que atenerse a las consecuencias.
Usted ha sido siempre contundente en sus manifestaciones sobre Cataluña, ¿piensa que el 155 debió aplicarse antes?
Yo creo que era bueno que la aplicación del 155 se hiciera cuando se hubieran agotado todos los resortes legales que da el ordenamiento jurídico. Y también que estuvieran cumplidos todos los requisitos en el ámbito internacional. Y, en segundo lugar, que no fuera una cuestión de un único partido político sino que el resto de formaciones que defienden el orden constitucional estuvieran de acuerdo. Se hizo cuando las dos circunstancias se produjeron. Y no se produjeron antes.
¿Por qué se optó por unas elecciones inmediatas? Una semana antes parecía que la opción era demorarlas seis meses.
Por muchos motivos. Absolutamente todo el mundo, todas las fuerzas políticas, pero no sólo las fuerzas políticas, muchos otros movimientos, consideraron que el hecho de quitar a un Gobierno que había devenido en ilegal, porque incumplía la ley, y convocar al mismo tiempo elecciones era un acierto. Yo creo que eso también fue una buena muestra en el ámbito internacional de la madurez democrática española. Fue una buena medida y lo sigue siendo. Porque haya miedo de un posible resultado no vamos a decir ahora si se podía haber hecho de otro modo. Cuando se tomó la decisión, se tomó pensando que era lo mejor para España, que era lo mejor para defender nuestra posición internacional y para Cataluña. Y en eso todo el mundo estuvo de acuerdo.
Alude a la responsabilidad del Gobierno en Cataluña al margen de sus intereses electorales. Pero si el resultado es malo, el PP deberá hacer una reflexión sobre qué ha fallado y habrá que buscar responsables. Albiol, Rajoy… Hay un electorado de centro derecha que elige a Ciudadanos y no al PP.
El PP es el único partido que garantiza que las cosas cambien en Cataluña. La utilidad del voto es el PP. Es el único que tiene músculo político real para que cambien las cosas en Cataluña. Pero con indepedencia de eso, esto no hace peor la decisión que tomó el Gobierno, que se hizo pensando en el interés general. Si se consigue que los catalanes pasen página de esta pesadilla que han sufrido estos años, y yo creo que va a ser así, será un objetivo político conseguido. Eso es lo que perseguía el Gobierno y eso es lo que perseguía el PP. Desde ese punto de vista, pues mire, las responsabilidades habría que buscarlas en positivo y no en negativo.
A mucha gente le cuesta entender que dirigentes que han planteado este desafío a la democracia española puedan volver a presentarse a las elecciones.
Yo comprendo que cueste entenderlo. A mí también me cuesta. Vivimos en una democracia y nuestra legislación, igual que la de todos los países avanzados, establece que mientras uno no esté condenado o inhabilitado se puede presentar. Y el Gobierno no manda sobre las decisiones judiciales.
¿Piensa que serían necesarios cambios en el CNI tras errores como como no haber sabido dónde se encontraban las urnas del 1-O?
Mire usted, cuando hay un procedimiento determinado, a uno le puede gustar más o menos cómo se han producido las cosas, pero es verdad que todo el mundo está de acuerdo en que lo que pasó aquel día, teniendo en cuenta que no había ninguna garantía para que pudiera considerarse un referéndum, no era la demostración de la voluntad de ningún pueblo. Y eso, que era lo más importante, demostrar que aquello era un paripé y no un referéndum legal, se consiguió. Creo que hay que quedarse con lo importante, con independencia del funcionamiento de unos y de otros.
Lleva usted un año como ministra de Defensa y es la secretaria general del PP. ¿Cómo compatibiliza ambos cargos?
Pues trabajando mucho. Lo sufro yo, mi vida personal y mi familia.
¿Será usted candidata del PP de Castilla-La Mancha en las elecciones de 2019? Se barajó la posibilidad de que Page adelantara los comicios y desde el partido se apuntó a que había más opciones.
Queda tiempo para 2019. Hoy por hoy soy la presidenta de mi partido y haré lo que se considere mejor para el PP y para Castilla- La Mancha, en el sentido también de las responsabilidades que tengo ahora asumidas.
Ministra, ¿le gustaría ser presidenta del Gobierno?
Lo voy a decir bien claro. A mí lo que me gusta ser es ministra de Defensa.
¿Y en el futuro? No le pregunto por la sucesión de Rajoy, que además ha dicho que se quiere volver a presentar. Usted ya es ministra, le gusta la política. ¿Le gustaría en algún momento ser presidenta del Gobierno?
Es que es un tema implanteable hoy en día. Uno debe tomar las decisiones en relación con el tiempo que está viviendo. Mi tiempo hoy es ser ministra de Defensa, algo por lo que me siento muy agradecida al presidente. Tengo la suerte de dirigir un Departamento que para mí es muy especial, con civiles y militares, que tienen un objetivo fundamental: servir a su país. Eso para mí es más grande que nada.
El PP se sienta en el banquillo por delito informático por la destrucción de los ordenadores de Bárcenas y a dos altos cargos se les acusa también de encubrimiento. ¿Usted, como secretaria general, estuvo detrás de esa decisión?
Yo lo que le tengo que decir es que ese tema ya ha tenido dos archivos en los tribunales y vamos a ver qué pasa porque es algo sorprendente lo que ha sucedido en este tema. No voy a decir nada más.

“Hay que estar preparados para el regreso de yihadistas”

Directa o indirectamente, de nuevo, Rusia se ha convertido en una amenaza. ¿Tenemos un problema de ciberseguridad en España? ¿Qué estamos haciendo para blindar las redes y para evitar campañas de mentiras que marquen la agenda política?
Se requieren potentes inversiones. Y todos coinciden, pero luego, cuando hay que incrementar el presupuesto en Defensa, se echan las manos a la cabeza. Desde los organismos competentes del Gobierno se trabajaba intensamente en la ciberseguridad. Pero en esta batalla son claves los medios de comunicación. Son nuevas formas de amenazas, de intentar manipular la opinión pública, de las noticias falsas, de las mentiras, de la manipulación… Los medios tienen un papel esencial. Por eso he pedido crear una comisión en el Congreso. Los medios han sido y deben seguir siendo un control de los poderes públicos, pero deben ser también un filtro en el rigor de las informaciones que nos llegan a los ciudadanos. No puede ser que cualquiera diga cualquier barbaridad y sea creíble, estaríamos en manos de cualquiera.
¿Pero esta batalla se puede dar sólo a nivel nacional?
No, es una batalla internacional y Europa la está dando con proyectos comunes de ciberdefensa. Cada país tiene que hacer lo que le corresponde. Sabemos que este es uno de los nuevos retos de las distintas amenazas no convencionales que tenemos en la defensa europea pero cada país tiene que hacer sus deberes.
¿Qué supone para España incorporarnos a la Cooperación Estructurada Permanente en Defensa de la UE (Pesco)? ¿Se trata del Eurogrupo de la defensa, el embrión del Ejército Europeo?
Formamos parte de la UE en todas sus políticas, en la económica, en la agraria, en la de pesca… Nos faltaba un pilar, que era el pilar de la defensa. Europa y, singularmente algunos países de Europa -Alemania, Francia, Italia y España- pensamos en su día que era importante dar ese paso para que otro pilar fuerte fuera la seguridad y defensa. Todos los días vemos que para Europa es importante saberse defender, con independencia de estar integrados en la OTAN. Está claro que los antiguos bloques han desaparecido, pero está claro también cuál es la situación actual, cuál es el posicionamiento de Rusia con relación a Europa occidental y a nuestros aliados. Están claros los ataques del terrorismo yihadista, la compleja situación de Oriente Medio, las amenazas que provienen del sur de Europa… No nos podemos permitir quedar fuera de ese otro pilar europeo que es la Europa de la defensa.
¿Qué supondrá formar parte de este club?
Un aumento de inversión en ciberdefensa, en nuevos proyectos como los aviones tripulados a distancia, en inteligencia… La defensa no se hace ya en las fronteras, se hace mucho más allá de ellas. Y eso cuesta dinero.
¿Hasta qué punto podemos estar tranquilos tras la derrota de Daesh en Irak?
Esta derrota es una buena noticia para los países que luchamos contra el terrorismo yihadista. Cuando luchas contra Daesh, que es terrorismo, te expones a lo que te expones. No nos olvidemos que ellos están en guerra; los adversarios de la democracia están en guerra. Es verdad que pueden volver algunos de los que se fueron. Sabemos que aquí han reclutado adeptos, y hay que estar preparados. El terrorismo es algo suicida, impredecible y cruel. Se trabaja mucho y bien. Pero la seguridad al mil por mil no existe nunca.
¿Qué incidencia puede tener en la misión española en Líbano los últimos movimientos de la Administración Trump sobre Israel?
Tenemos intención de mantener la misión, ayudando a mantener los acuerdos de paz. A partir de ahí, en todo lo que tiene que ver con esta zona de Oriente Próximo, hay que ser muy prudente, los equilibrios son muy inestables.