El Pontífice inicia un viaje apostólico de 12 días por Uruguay, Argentina y Perú. A bordo del avión papal presentó a Montserrat Alvarado como prefecta de Comunicación y envió un mensaje de esperanza a los enfermos de cáncer
Abordo del avión de Ita Airways que traslada a la comitiva papal rumbo a Montevideo para la primera etapa de su periplo por Uruguay, Argentina y Perú, el Papa León XIV ha despejado cualquier incertidumbre sobre su estado físico.
En su tradicional saludo a los 82 periodistas internacionales que le acompañan, recogido por Vatican News, el Pontífice se mostró claro respecto al inicio de este sexto viaje apostólico tras su reciente operación en el Hospital Gemelli para la extirpación de un tumor: «Sé que muchas personas tenían dudas sobre el éxito de este viaje. Pues bien, les confieso que desde el primer día no tuve ninguna duda: estaba convencido de que el viaje debía llevarse a cabo».
Acompañado por su equipo médico y visiblemente emocionado, León XIV dio gracias a Dios y a los profesionales sanitarios, confirmando que se encuentra en buenas condiciones para afrontar una exigente agenda de 12 días, más de 30.000 kilómetros, 14 localidades y una cuarentena de discursos. En sus palabras ante los medios, el Obispo de Roma recordó que el sentido fundamental de su viaje es «compartir la alegría del Evangelio y anunciar la buena nueva, caminar junto a la gente» y llevar un mensaje de esperanza a tres naciones que comparten profundos lazos pero también notables diferencias culturales.
Una bendición para Pablo, el joven que murió a los 18 años
En el mismo encuentro a bordo, el Santo Padre aprovechó para presentar oficialmente a la nueva prefecta del Dicasterio para la Comunicación, Montserrat Alvarado, quien asumió el cargo el pasado 1 de noviembre en sustitución de Paolo Ruffini. León XIV destacó la «experiencia, la creatividad y la vitalidad» que aportará Alvarado a la estructura informativa de la Santa Sede en un ámbito que calificó de fundamental.
Durante el vuelo, el Pontífice recibió diversos obsequios de los corresponsales, desde un sombrero andino hasta una placa simbólica sobre el Camino de Santiago entregada por la periodista de Radio Cope, Eva Fernández, ante la cual bromeó sobre su disponibilidad para viajar a España en el Año Jubilar de 2027.
Asimismo, el Papa estampó su firma y bendición en una fotografía del joven español Pablo Reneo, fallecido recientemente a los 18 años a causa de un osteosarcoma, tras recibir una emotiva carta de sus padres.
Preguntado por su salud y por su reciente convalecencia hospitalaria —donde explicó que pasó el tiempo leyendo el breviario y la prensa—, León XIV quiso dirigir un mensaje de aliento a quienes enfrentan diagnósticos oncológicos: «No tengáis miedo, el diagnóstico precoz es el mejor camino, por lo que los controles periódicos son una bendición». Del mismo modo, el Santo Padre defendió con firmeza que la atención sanitaria debe ser concebida como «un derecho para todos».
El recorrido apostólico tendrá un significado muy especial en Perú, país en el que León XIV ejerció como misionero durante más de dos décadas y donde fue obispo de Chiclayo, etapa que calificó afectuosamente como un «regreso a casa». Por su parte, la escala en Argentina constituirá un homenaje explícito a su predecesor, el Papa Francisco, al visitar su patria natal.











