La iniciativa ha reunido a una treintena de centros e instituciones aragonesas de investigación
Cerebros científicos, manuscritos medievales, unos pulmones hechos con globos o un pequeño aerogenerador. La Plaza del Pilar se ha convertido este sábado en un gran laboratorio al aire libre con motivo de la Noche Europea de los Investigadores e Investigadoras. La séptima edición consecutiva de esta cita ha reunido más de 80 actividades en una carpa de 750 metros cuadrados, donde niños, jóvenes y adultos han podido acercarse a disciplinas tan diferentes como la salud, la energía, la robótica, la inteligencia artificial o las humanidades.
Los cinco córners de la feria han permitido a los asistentes pasar de un experimento a otro y descubrir de una forma práctica investigaciones que habitualmente se desarrollan en laboratorios y centros especializados. La programación ha reunido propuestas de ámbitos como la energía y el espacio, la salud, las humanidades y la tecnología con demostraciones, juegos y actividades pensadas para todos los públicos.
UNA JORNADA CIENTÍFICA
Los más pequeños de la casa (y no tan pequeños) han podido descubrir cuestiones científicas que desconocían o no estaban familiarizados. «Me parecen muchas cosas interesantes que no sabía y ahora estoy descubriendo», ha expresado un niño que ha asistido con su madre y su hermana a la carpa de actividades. La madre, por su parte, ha destacado el atractivo de la iniciativa: «Hay cosas muy majas y lo explican muy bien; la verdad es que se lo han currado».
La tecnología también ha despertado el interés de los participantes. «He aprendido muchas cosas como que la tecnología está cambiando el mundo, pero que nos pasamos, puede empeorar en vez de mejorar», ha expresado el joven. Su hermana, por su parte, ha destacado que lo que más ilusión le ha hecho ha sido aprender como eran antes los seres humanos y de la evolución humana.
La robótica ha sido otra de las protagonistas de la jornada. Leticia Vitallé, trabajadora del Instituto Tecnológico de Aragón (ITAINNOVA), ha explicado que este año han orientado parte de sus actividades hacia los más pequeños. La propuesta ha llevado hasta la Plaza del Pilar coches teledirigidos, un concurso de robots y un videojuego desarrollado junto a la Universidad de Zaragoza a través de Roblox. La participación en las actividades, según ha explicado Vitallé, ha sido elevada: «Ya llevamos como unos 200 robots en el concurso de robots todavía no hemos acabado».
Los asistentes han podido conocer a los robots del instituto, entre ellos un perro robot y Piper, que durante la mañana ha estado bailando ante el público, ante la expectación de los pequeños. «Este tipo de iniciativas consiste en que los críos despierten un poco su interés por la ciencia y la tecnología«, ha señalado Vitallé, que ha considerado que jornadas como esta permiten despertar la curiosidad científica entre los más jóvenes.
La investigación también ha salido de los laboratorios para adentrarse en la historia y la lengua. En el córner de humanidades ha presentado reproducciones facsimilares de manuscritos medievales. «Los niños están encantados y están probando a leer el propio manuscrito y lo hacen realmente bien», ha destacado la profesora del Departamento de Lingüística y Literaturas Hispánicas, Elena Alvesa.
La Noche Europea de los Investigadores e Investigadoras, bajo el lema «Ciencia en Aragón: Imagina el mañana», ha reunido así en la Plaza del Pilar a más de 500 investigadores y más de una treintena de centros e instituciones aragonesas en una jornada de juegos y retos para toda la familia.











