El panadero de Tetuán que hace 100 años afirmó ser el último heredero de Boabdil, el rey que entregó Granada a los Reyes Católicos

En 1931, Ben Al-Ahman aseguró, sin demasiado interés por serlo, tratarse del último heredero vivo de Boabdil, que había entregado Granada a los Reyes Católicos el 2 de enero de 1492

Año 1492, marcado como buena parte de la historiografía como el final de la Edad Media y el comienzo de la Edad Moderna. Si bien otras corrientes historiográficas colocan el final de la Edad Media en 1453, con la caída de Constantinopla, en 1492 sucedieron suficientes cosas como para aceptar esta fecha como el fin de un periodo histórico.

Como quiera que fuese, estas determinaciones temporales son una parcelación de la Historia para estructurarla fácilmente por periodos, cuyo inicio y final se circunscribe a un gran acontecimiento. En 1453 fue la caída de Constantinopla y el fin del Imperio Romano de Oriente; en 1492, la entrega de Granada a los Reyes Católicos, que puso fin a la Reconquista, y luego el descubrimiento de América, el 12 de octubre. La Edad Media, 50 años arriba o abajo, finiquitada.

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El último heredero de Boabdil, el rey que entregó Granada a los Reyes Católicos

Más de 400 años después, hay que situarse en Tetuán, capital del Protectorado español en Marruecos. Un suerte de dominio colonial que se había establecido junto con Francia para repartirse la zona de Marruecos. Se hizo mediante el Tratado de Fez, en 1912, donde España se quedó con el norte de Marruecos. Aquella aventura colonial no estuvo exenta de problemas ni de dramas, el más notorio, el Desastre de Annual de 1921, la mayor derrota contemporánea el de Ejército de España y que dio lugar a la República del Rif (1921-1926).

Para 1931 las cosas en los dominios españoles en el norte de África caminaban algo más tranquilas. En ese año, un periodista de medio de comunicación ‘Estampa’ llegó hasta Tetuán para verse y tratar de entrevistar (el resultado fue pobre) a la persona que decía ser el último heredero vivo de Boabdil, el rey que entregó Granada a los Reyes Católicos.

La búsqueda de herederos de este monarca no era cosa nueva, pues a inicios del siglo XX Blas Infante había empezado la empresa y luego, hasta finales de la misma centuria, otros investigadores habían tratado de trazar líneas sucesorias.

Ahmed ben Al-Arabi ben Al-Ahmar, era un panadero de Tetuán que decía ser el último heredero vivo de Boabdil. Una historia, que lejos de entusiasmarle, parecía como si incluso se la quisiera quitar de encima. El periodista en cuestión que fue a entrevistarlo, de nombre Vicente Sánchez, acudió en noviembre del 31 a verlo a Tetuán.

Me llamo Ahmed ben Al-Arabi ben Al-Ahmar. Nací en la aldea de Mankal, en la tribu de Beni Ider. Mi padre era agricultor, como mi abuelo, mi bisabuelo y toda mi familia. Yo también fui campesino hasta hace pocos años. La vida en el campo me resultaba dura, así que me trasladé a Tetuán, donde trabajé un tiempo en los hornos. El año pasado gané cuatro mil monedas en la Lotería Española (Lotería del Protectorado Español: nota de autor), y dejé de trabajar para otros. Abrí esta tienda…”, señalaba desde su panadería el que decía ser el último heredero de Boabdil.

¿Sabes que eres descendiente de reyes? Reyes de una tierra española llamada Granada.”, le preguntaba el periodista, que era traducido por un tal Carlos Queiroz. “Eso dicen. Esas cosas sabía perfectamente uno de mis tíos… Él estudiaba, viajaba y peregrinó a La Meca. Se llamaba el hajj Abd al-Rahman. Él hablaba de esos asuntos, de España y de Granada, cuando nuestra familia estaba allí… ”.

Sin demasiado interés por seguir con la historia, con la cabeza gacha, sin mucho entusiasmo por defender lo que dicen de él que era, heredero último ni más ni menos que de Boabdil, el panadero de Tetuán agacha la cabeza, como describe la crónica, y asegura no haber estado en España, pero murmulla cuando le preguntan que si desea ir a Granada.

Unos descendientes nunca encontrados

En 1492 se ponía fin a la Reconquista. Boabdil marchó al destierro, murió con más de 70 años. Según un reportaje del Independiente de Granada «Boabdil tuvo dos hijos con Moraima cuando era rey de Granada. Estuvieron prisioneros de los cristianos durante varios años de la guerra. Tras la entrega del Reino, los Reyes Católicos se los devolvieron. Se llamaron Ahmed y Yusuf. Los dos abandonaron España en el verano de 1493 junto a su padre y un numeroso grupo de andalusíes; las crónicas los sitúan asentados en la ciudad de Fez (parte de aquella expedición se dirigió a refundar Tetuán)«.

Pero aquí, en ese 1493 se le pierde el rasgo documental a su descendencia. Y quizá, sólo quizá, pudiera haberse reconducido más de cuatro siglos después en un panadero de Tetuán que no quería saber, por otra parte, nada del tema.