La FEMP niega directrices de Feijóo para las convocatorias de ayuntamientos en apoyo a Ceuta: «Es un sentir de la presidenta»

Sin valorar que pueda ser utilizado por Génova para atacar al Gobierno, desde la entidad reiteran: «Es un gesto de apoyo a la ciudad y no va contra nadie»

La convocatoria de manifestaciones generales de apoyo a Ceuta frente a todos los ayuntamientos españoles ha desplazado del choque de PP y PSOE por la crisis a la principal asociación de entidades locales del país. La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) convocó la semana pasada movilizaciones para este miércoles 2 de septiembre a las 20.00 horas, algo que el PSOE ha denunciado como una utilización partidista de la institución, que reparte su representación entre los dos principales partidos a nivel municipal pero que tras elecciones locales de 2023 consagró una importante mayoría de los populares dentro.

La presidenta, María José García-Pelayo, también alcaldesa de Jerez (Cádiz) en representación del PP, aprovechó su visita a Ceuta y una comparecencia junto al presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, para hacer el llamamiento a los 8.132 consistorios españoles y aprovechar la coincidencia de la jornada con el Día de Ceuta. Pero que la convocatoria haya salido sin pasar por los ámbitos de decisión del organismo ha conllevado duras críticas dentro del PSOE. Todo, hasta el punto de que este lunes la portavoz de los socialistas, Montserrat Mínguez, acusó al PP de «manosear» la FEMP y de convocar manifestaciones dirigidas contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y no para mostrar ese respaldo a la sociedad ceutí. Coincide con la jornada previa a la comparecencia del presidente en el Congreso por Ceuta, aunque la FEMP lo vincula a ese festivo local ceutí.

«Necesitamos seriedad, cooperación y una política a la altura. Cuando se convoca se busca la unanimidad. Que dejen de usar el logo de las instituciones» a su favor. «El PP no puede reclamar Estado para Ceuta y negarse a ser Estado cuando Ceuta necesita ayuda. El Estado no es solo Sánchez, somos todos. También las comunidades que gobierna el PP», subrayó la portavoz socialista cargando contra el partido de Alberto Núñez Feijóo por rechazar la colaboración –en parte presionado por sus acuerdos con Vox en Extremadura, Aragón y Castilla y León– y abrirse a acogidas de migrantes que demanden asilo o de menores migrantes no acompañados para descargar de presión a Ceuta ante unos trámites que serán largos y que requieren la revisión de cada caso antes de decidir si hay una devolución a Marruecos o a terceros países o no. Cuestionan desde el PSOE que el PP apele a retornos inmediatos por encima de la legislación nacional y europea a sabiendas de que «son imposibles». En ello insisten también desde Sumar.

Además de los socialistas, el resto de fuerzas de izquierda han denunciado lo que consideran un uso político de la entidad por parte del PP. IU, por ejemplo, no secundará la convocatoria y el PSOE solicitó a sus cargos locales que hagan lo mismo. Algo que no cumplirán algunos representante socialistas. Es el caso de Cristina Los Arcos, alcaldesa de Espartinas (Sevilla), que invita a participar en esa concentraciones tras la llamada de la FEMP. Junto a ella se ha posicionado la concejala de Igualdad, Políticas Sociales y Recursos Humanos del municipio, Gema Gamir. El alcalde de Chiclana de la Frontera (Cádiz), José María Román, critica la convocatoria unilateral de la entidad, pero asegura que estará por criterio «personal y político» para apoyar a Ceuta.

Las críticas entre los dos miembros del bipartidismo por uso político del FEMP son recientes en los últimos años. Durante la etapa de Mariano Rajoy esta evitó pronunciarse en grandes choques territoriales para preservar esa función de representación plural. En el ciclo anterior, desde 2019, los populares arremetieron contra la dirección del socialista Abel Caballero por «partidismo». Por entonces, para los de Pablo Casado, expresidente popular, el alcalde de Vigo actuaba como correa de transmisión de los intereses del segundo Gobierno de Sánchez. Por ejemplo, se cuestionaron determinadas posiciones respecto a la financiación local, los fondos europeos o las políticas de vivienda. Se utilizaba precisamente el argumento que ahora los socialistas lanzan contra García-Pelayo, que la FEMP debía de representar al conjunto del municipalismo y no ser herramienta de confrontación entre oposición y Ejecutivo.

En conversaciones con El Independiente, fuentes de Presidencia de la FEMP niegan que haya directrices directas de Génova o de Feijóo para estas convocatorias. Se justifican en la potestad de la presidenta para tomar este tipo de decisiones, que comparan con otras convocatorias a raíz de tragedias como «los terremotos en Venezuela, la DANA o el accidente de Adamuz» para «guardar minutos de silencio». Aunque aquí ya se establece una diferencia importante entre lo que es una manifestación y un minuto de silencio para recordar a los fallecidos. Aunque la FEMP defiende la implicación de la institución en esas crisis con visitas institucionales junto a delegaciones de distintos gobiernos. «Esta convocatoria no va contra nadie, solo en favor de Ceuta«, dicen sin entrar en mayores consideraciones contra el PSOE. De hecho, recalcan que durante este lunes evitaron hacer reacciones para no alentar más el choque.

La decisión «es un sentir de la presidenta» García-Pelayo, que queda, dicen, conmovida durante la visita a la ciudad autónoma el 25 de agosto. Esta se gestó el viernes 22, durante una conversación telefónica con Vivas. «La presidenta se lo comunica a la vicepresidenta, Inés Rey», la alcaldesa socialista de A Coruña, que «avala la visita» en representación de la FEMP. «García-Pelayo viene teniendo especial sensibilidad con las dos ciudades autónomas desde el principio de su mandato», aseguran las fuentes consultadas, que en parte vinculan a las siglas populares. En ese encuentro con Vivas, se abordan múltiples cuestiones y se llegan a tres conclusiones. Además de ceder a Vivas su puesto en el Comité Europeo de las Regiones «para que Ceuta sea escuchada» –algo que más allá del visto bueno del PP requiere procedimientos legales–, y de acordar que Ceuta sea lugar del próximo encuentro de la FEMP, se llega a la conclusión de que es necesaria una muestra de apoyo desde los ayuntamientos «por humanidad», de apoyo a los ceutíes y como recordatorio «a las personas que han muerto».

Esa decisión se comparte a través del canal de WhatsApp de la Junta de la Federación, donde tradicionalmente están representados PP y PSOE, pero que tras la última renovación los socialistas cedieron tres sitios a sus socios, IU en representación de Sumar, con la alcaldesa de Rivas, así como Junts y ERC. Pide disculpas a los grupos por si se malintepreta y recalca que lo hace por convicción propia. Se procede a comunicarse en rueda de prensa. Tras una visita al Tarajal y el barrio de El Príncipe, entre otros, en los que Vivas traslada su agotamiento, que «viene comiendo y durmiendo mal» y que aún no ha podido conocer a su nuevo nieto, García-Pelayo se marcha junto a la comitiva de la entidad.

García-Pelayo recibe las primeras críticas por la decisión a través de una directora general adscrita a la vicepresidencia primera de Carlos Cuerpo tras decretarse el mando único

Ese mismo martes se adopta el mando único tras el Consejo de Seguridad Nacional en Moncloa, y por la tarde empiezan las amplias concentraciones de los ceutíes. En esa ocasión, con una primera cita frente al hotel del ministro Ángel Víctor Torres, que asume esa responsabilidad. Es esa misma tarde cuando a la presidenta se le habría transmitido una primera crítica por hacer ese anuncio de concentraciones. Lo hace el Gobierno a través de «una directora general adscrita a la vicepresidencia primera» de Economía, que dirige Carlos Cuerpo. «No estaban conformes con el anuncio», detallan, a la par que describen que la presidenta les comunicó que se buscaba dar el apoyo de todos los municipios «igual que hacemos» con otros acontecimientos excepcionales como fueron la catástrofe climática valenciana o el accidente ferroviario de principios de año en la localidad cordobesa. Les reiteró que «no va contra nadie» aunque respetó la libertad para sumarse o no.

En el PSOE, en todo caso, les choca que se consensue la visita con la vicepresidenta socialista y, en cambio, no se haga para acordar esos compromisos con Vivas más allá del traslado de la decisión por un chat.

Apoyo directo del PSOE a Ceuta vía comunicado

Este lunes, desde el PP su portavoz nacional, Borja Sémper, arremetía contra la directriz de los socialistas. «¿Por qué el PSOE invita a no participar? Pedimos al PSOE que acuda por encima de sus siglas como apoyo a los ceutíes y a la integridad territorial. Que no pongan por encima ni el carnet ni las fronteras», esgrimió el también vicesecretario de Cultura del partido en una comparecencia desde Génova. Fuentes del PP, posteriormente, aseguraban que «nos constan ejemplos concretos en Cantabria, Andalucía y estamos comprobando si hay más rechazos expresos de las delegaciones por todo el país».

Al hilo de esa denuncia de utilización partidista, el PSOE quiso contrarrestar la posición de los populares con la aprobación y publicación de un comunicado de apoyo a Ceuta. Para que no se entienda que el rechazo a esas convocatorias es un rechazo de apoyo. Sobre todo en un momento en el que el Gobierno está más cuestionado que nunca por la tardanza en afrontar la crisis migratoria y de seguridad a la que el territorio se ha expuesto. Más después de una semana de comparecencias en el Congreso a cargo de hasta nueve ministros en el que ha dado la sensación de que los trabajos contra la crisis se han inaugurado al mismo tiempo. Conforme se daban esas comparecencias, se ha elevado la tensión en las calles, entre vecinos con la administración central, pero en casos puntuales con los propios migrantes. También se han dado episodios concretos de violencia de algunos migrantes contra responsables policiales y del Ejército.

En ese comunicado, el PSOE reconoce la situación «excepcional» que atraviesan los vecinos ceutíes. Aseguran que «cuentan con nuestra solidaridad» y que el asunto requiere una «respuesta a la altura por parte de todas las administraciones». «Ceuta debe ser el centro de todas las decisiones. La prioridad son las personas que viven allí: las familias que necesitan recuperar la normalidad, los barrios que reclaman seguridad, los servicios públicos que han trabajado sin descanso y una ciudadanía que merece soluciones reales, eficaces y coordinadas». Tras defender que el Gobierno sí ha dado respuesta con un despliegue de medios desde el principio, algo cuestionado socialmente en Ceuta, se clama por una colaboración «institucional plena» con todas las administraciones como tirón de orejas a los populares por la FEMP, aunque sin nombrar a ambos.

Sí hay una alusión directa a la convocatoria: «La solidaridad se demuestra trabajando y colaborando, no convocando manifestaciones sin consensuar al mismo tiempo que se ponen obstáculos para cumplir la ley o se reclaman medidas que no son legales», afean los socialistas en vista a la posición de Génova y las autonomías controladas por el PP. «La solidaridad se expresa con hechos, con recursos, con coordinación y con responsabilidad. La ampliación extraordinaria del Plan Integral de Desarrollo Socioeconómico es un paso decisivo en esa dirección», se ensalzan en Ferraz ante la promesa de más apoyo económico a Ceuta tras la crisis. En la tarde de ayer se conoció que el Gobierno inyectará 21,5 millones para reforzar los servicios públicos y las desalinizadoras de Ceuta y Melilla.

La FEMP, un ámbito más de choque entre Sánchez y Feijóo

El rifirrafe entre ambos partidos a cuenta del FEMP se da en una semana clave en esta crisis, en la que el presidente del Gobierno hizo su primera aparición pública para una entrevista con la Cadena SER, y a las puertas de que el próximo jueves comparezca con Ceuta como tema en un monográfico extraordinario en el Congreso. Todo ello después de que el PP haya anunciado que explorará la vía judicial contra el Ejecutivo, personándose en una causa que podría terminar investigando la Audiencia Nacional para dirimir si hubo errores o falta de actuación; y tras consolidarse una línea clara de pugna entre el Gobierno, que defiende esa actuación rápida, y Génova, situado en lo contrario. Hasta los propios socios cuestionan la falta de celeridad para afrontar la crisis y reprochan la posición con Marruecos de Sánchez.

La crisis, en su derivada política, aspira a ser uno de los principales temas electorales de este nuevo curso que oficialmente se inició este lunes. El propio presidente del Gobierno dio a entender que las generales podrían ser una vez termine el ciclo autonómico pendiente y municipal de mayo. Para Génova –presionada por Vox para intensificar la presión judicial con la activación del artículo 102 de la Constitución, para juzgar al Gobierno por «traición»–, conforme siga transcurriendo el tiempo, Sánchez llegará peor a esa cita electoral y arrastrará consigo a sus barones, alcaldes y demás candidatos. El eje migratorio para los populares se antoja crucial, incluso con Ceuta y la implicación de Feijóo –acudirá por tercera vez este miércoles– y otros cargos, los populares apuntan a encabezar la oposición al Gobierno en una materia que ha hecho crecer a Vox hasta la fecha y en la que el PP no se sentía del todo cómodo.