Así es Slavko Vincic, el árbitro de la final: ‘verdugo’ de la última derrota de Argentina en un Mundial (2022)

Sobrevivió a una redada policial contra la mafia bosnia y ya ha acaparado los focos de esta edición aplicando la ‘ley Vinicius’

La FIFA ha tirado de galones. No había espacio para experimentos en el partido más importante del planeta. La estricta mirada de Slavko Vincic (Maribor, 1979) será una de las protagonistas del partido de este domingo que se disputará en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. A sus 46 años, este veterano esloveno, uno de los árbitros predilectos de la UEFA de Aleksander Ceferin, ha sido el elegido para impartir justicia durante la final del Mundial 2026 entre España y Argentina.

Para Vinčić, este choque representa la cima absoluta de una carrera que ya acumula más de 500 partidos oficiales y finales de máxima tensión, como la Champions de 2024 que levantó el Real Madrid en Wembley o la Europa League de 2022. Destaca por su excelente preparación física y por la rapidez de sus movimientos, pero su tendencia a señalar un elevado número de contactos provoca que sus partidos pierdan bastante ritmo y continuidad. Eso sí, Slavko Vincic apuesta por una gestión sobria y contenida, con escasa expresividad y un lenguaje corporal poco dominante.

Te puede interesar

Triunfa el fútbol sobre el 'show': la FIFA recula y el descanso de la final del Mundial durará 17 minutos

Triunfa el fútbol sobre el ‘show’: la FIFA recula y el descanso de la final del Mundial durará 17 minutos

Así es Luis de la Fuente: su mujer e hijos, su fe católica y su pasión por los karaokes

Así es Luis de la Fuente: su mujer e hijos, su fe católica y su pasión por los karaokes

No obstante, el eco de la noticia no ha tardado en inundar las redes sociales, donde cuentas más especializadas en arbitraje señalan una temporada «desastrosa» por su parte, llegando a perder incluso el control de muchos partidos del año cuanto la intensidad del duelo subía de niveles.

El carácter de hierro de este colegiado viene de la mano de un episodio viral de mayo de 2020, en pleno confinamiento mundial por la pandemia. Vincic viajó a Suho Polje, en Bosnia-Herzegovina, para lo que parecía una reunión de negocios privada. Pero acabó aceptando una invitación para comer en un rancho de la zona. Precisamente, ese lugar estaba bajo una estricta vigilancia de las fuerzas de seguridad del país. En mitad del almuerzo, la policía de élite bosnia rodeó la finca en una macrorredada contra el tráfico de drogas, la prostitución y la evasión de capitales. Y, como se veía venir, el colegiado esloveno terminó detenido junto a varios elementos mafiosos locales.

«No tenía nada que ver con esa gente. Nos sentaron en una mesa y de repente entró la policía. Fue un error, una coincidencia desafortunada», explicaría más tarde el propio Vincic tras ser liberado sin cargos aquella misma noche. Aunque durmió en su casa de Maribor y la UEFA busco la forma de limpiar su expediente al comprobarse su absoluta inocencia, la sombra de aquella comida en el rancho bosnio le persiguió años. Un episodio del que salió indemne y que parece haberle curtido.

El talismán de España y el «fantasma de Lusail» para Argentina

Las estadísticas previas tiñen la final de un curioso color supersticioso a favor de la selección de Luis de la FuenteEspaña no conoce la derrota cuando está Slavko Vincic. La ‘Roja’ ha cruzado su camino con el esloveno en cinco ocasiones con un balance impecable: el empate 2-2 en un amistoso ante Colombia en 2017, el insípido 0-0 del debut de la Eurocopa 2020 ante Suecia, el 2-1 ante Italia en las semifinales de la Nations League 2023 y dos exhibiciones en la pasada Eurocopa de Alemania (el 1-0 a Italia en la fase de grupos y el 2-1 ante Francia en las semifinales de Múnich).

Pero para Argentina, en cambio, pronunciar su nombre despierta un cierto escalofrío de nostalgia y pánico. Vincic fue el encargado de arbitrar el Argentina-Arabia Saudí de Qatar 2022. Aquel histórico 1-2 que cortó la racha invicta de la ‘Scaloneta’ y que, a la postre, fue la última derrota de la ‘Albiceleste’ en un Mundial. Desde entonces, Argentina lo ha ganado todo en este torneo.

Cabe destacar que, aquel día, el esloveno, auxiliado por el sistema semiautomático de fuera de juego, anuló tres goles a Argentina por posiciones adelantadas. Pero el recuerdo también puede ser esperanzador: los de Scaloni terminaron bordándose la tercera estrella en el pecho en 2022.

El azote de la picaresca: la rigurosa ‘ley Vinicius’ en 2026

Si algo define el arbitraje de Vincic en este Mundial 2026 (y por ahí pueden ir los tiros del porqué de la decisión de FIFA) es su cruzada particular contra las protestas y el juego subterráneo. El esloveno ya ha dirigido tres partidos en esta edición: los duelos de fase de grupos entre Brasil y Marruecos (1-1) y Argelia y Jordania (1-2) y el tenso México-Ecuador de dieciseisavos (2-0). Fue en este último duelo donde saltó a los titulares por la expulsión del ecuatoriano Piero Hincapié.

Slavko Vincic mostró la tarjeta roja directa a Piero Hincapié (3) por taparse la boca | REDES SOCIALES

El central fue expulsado tras aplicársele a rajatabla la conocida ‘ley Vinicius‘, la directriz de la FIFA que prohíbe terminantemente a los futbolistas taparse la boca para dirigirse o insultar a un rival o al propio colegiado. Esta norma tiene una curiosa intrahistoria que conecta directamente con Argentina. Se originó en esta Champions League, en un duelo entre el Real Madrid y el Benfica, donde el atacante argentino Gianluca Prestianni vio la tarjeta roja directa precisamente por este comportamiento. Vincic, auténtico soldado de la disciplina FIFA, demostró ante Ecuador que no le tiembla el pulso a la hora de mandar a vestuarios a quien intente saltarse el código de respeto.

A pesar de su fama de estricto, los datos de su carrera muestran a un colegiado equilibrado. En sus más de 510 encuentros oficiales en el fútbol profesional, Vincic mantiene una media de 4.16 tarjetas amarillas por partido y señala una pena máxima cada cuatro o cinco encuentros. No es propenso al protagonismo desmedido ni busca desenfundar tarjetas a las primeras de cambio.

Por último, destacar que en Nueva Jersey, Vincic estará escoltado por su equipo de confianza: los asistentes eslovenos Tomaz Klancnik y Andraz Kovacic, con el jordano Adham Makhadmeh ejerciendo como cuarto árbitro. Un trío arbitral europeo bien acostumbrado a entenderse con solo mirarse a los ojos, algo clave ante la tormenta de revoluciones que se prevé sobre el césped.