El último Barómetro del CIS confirma el éxito del viaje apostólico realizado en junio. Siete de cada diez ciudadanos consideran que la presencia del Pontífice ha mejorado la imagen internacional de España y la mayoría lo sitúa como un referente ético para toda la sociedad
La reciente visita del Papa León XIV a España el pasado mes de junio ha dejado una huella profunda y transversal en la opinión pública. Según los datos publicados por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en su barómetro de julio, el viaje apostólico ha contado con un apoyo abrumador de la ciudadanía: el 76,8 % de los encuestados califica la estancia del Santo Padre como «positiva o muy positiva». Por el contrario, solo un reducido 9,2% la considera «ni positiva ni negativa», y el 9,6% «negativa o muy negativa».
Más allá de esta esfera, los españoles perciben la visita como un beneficio para el prestigio nacional. El informe destaca que el 70,4 % de quienes estuvieron informados sobre el viaje cree que este ha servido para mejorar la imagen de España, frente a un escaso 5,8 % que opina lo contrario. Unos resultados que subrayan el impacto no solo espiritual, sino también institucional, de la presencia del sucesor de Pedro en suelo español.
Otro de los hallazgos del estudio es la consolidación de la figura del Pontífice como una autoridad moral. El 54,8 % de los españoles considera que el Papa León XIV es un «referente ético y moral para la sociedad en su conjunto», mientras que un 37,1 % limita su influencia exclusivamente a los fieles católicos.
Asimismo, el mensaje del Papa ha encontrado una sintonía notable con las preocupaciones actuales. Entre aquellos ciudadanos que siguieron su discurso sobre la inmigración, un rotundo 76,2 % afirma estar «muy o bastante de acuerdo» con sus palabras.










