Por qué España es «el mejor equipo del mundo» y no una selección

Luis de la Fuente refuerza el valor de grupo de España, que es algo más que una selección. «Lo más importante es saber elegir los compañeros de viaje», asegura el seleccionador español

«Vaya puto recital», gritaba Marc Cucurella al entrar en el vestuario después de derrotar a Francia en la semifinal del Mundial. La selección de Luis de la Fuente acababa de dejar en nada a la selección con mayor potencial ofensivo del torneo. Mbappé, Dembélé, Olise y Barcola solo pudieron disparar tres veces entre los tres palos. España volvió a marcar la diferencia con la pelota, pero sobre todo, con su compromiso colectivo. Eso es lo que más valora el cuerpo técnico de la selección, el desgaste de Lamine o de Oyarzabal en defensa para impedir que la pelota les llegara en condiciones a los cuatro de arriba, para robar pronto y ahorrar distancia y esfuerzos al equipo. Oyarzabal ya es el jugador que más pérdidas de balón ha provocado en este Mundial según las estadísticas oficiales de la FIFA.

«Antes del partido hemos hablado de que hoy nos enfrentábamos a una de las mejores selecciones del mundo, pero se encontraba con el mejor equipo del mundo. Es la manera de desactivar cualquier propuesta futbolística. Con equilibrio, con sacrificio, con esfuerzo, con un talento descomunal», explicaba el seleccionador después del partido. «Para mí el futbolista español es el mejor del mundo en esa interpretación del fútbol en la fase defensiva y en la ofensiva. Ese es el gran valor de los clubes españoles, de los entrenadores españoles. No nos conformamos con esto, vamos a ir a pelear para intentar conseguir este campeonato del mundo, que es un logro de unas dimensiones excepcionales», añadía.

«No teníamos dudas de que siendo nosotros mismos íbamos a hacerle daño a Francia. Buscamos posiciones detrás de los jugadores que salían a presionar, conocíamos bien a Francia y los jugadores han interpretado de manera genial todo el planteamiento. Por mucho que tú les digas, si no son capaces de hacerlo, de nada vale. Lo importante es lo que cada equipo interpreta. Este equipo es un equipo muy comprometido. Tiene mucho más calado. El mensaje es que nos enfrentamos a una de las mejores selecciones del mundo, pero que enfrente teníamos al mejor equipo del mundo. Esto es un equipo», decía con orgullo el seleccionador después de llevar a la selección a la segunda final de un Mundial en su historia.

El juego de España destaca por la calidad, pero también por la solidaridad. «Lo más importante es saber elegir los compañeros de viaje, si te equivocas puedes tener problemas en el viaje. Este grupo de trabajo, no solo los futbolistas, trabajamos con un objetivo común, con las mismas miras, siempre con generosidad. Buscamos el bien común antes que el particular. Nunca he visto un comportamiento tan ejemplar como el de este equipo. En 47 días, ni un problema. Lo más importante es saber elegir los compañeros de viaje», insiste el seleccionador. «Y nosotros tenemos la mejor compañía».

Esa solidaridad se ha podido ver en la manera en que los futbolistas han arropado al fotógrafo de la selección, Ángel Martínez, que tuvo que regresar a España por el fallecimiento de su madre. Lo arroparon como uno de los suyos y ya estaba de vuelta para la semifinal para devolver el cariño recibido.

Un comportamiento que comienza por los futbolistas que no han jugado ni un minuto hasta ahora. Hay seis que no han debutado aún: los dos porteros suplentes, David Raya y Joan García, Grimaldo, Eric García, Zubimendi y Víctor Muñoz. Para Eric es su segunda convocatoria en un Mundial y el segundo en el que no juega ni un minuto, pero en el vestuario celebraba como uno más la clasificación para la final porque el triunfo es de todos. Y De la Fuente siempre ha destacado la importancia de los que no juegan para que el grupo siga unido.

«Se limitaron a pasarse el balón como si Francia no existiese. No importa quién esté. Saben lo que tienen que hacer desde los nueve años», analizaba Thierry Henry en Fox, el canal que ofrece el Mundial en inglés para Estados Unidos.

Ahora a España le queda la final. Decía Luis Aragonés que las finales «no se juegan, se ganan». Pero el estilo de Luis de la Fuente es otro. «No me van a mí esas frases hechas», reconoce. «No soy de esa pasta. Las finales son para jugarlas, es muy difícil llegar a la final. Solo va a ganar un

Hay frases que van con mi forma de vida. Soy una persona que valora mucho el recorrido, lo bien que se está en estos sitios. Muchos de los futbolistas que tenemos, también. Eso nos hace ser muy fuertes y muy conscientes del valor de lo que hacemos», confiesa el seleccionador.

De la Fuente conoce mejor que nadie a sus futbolistas. Algunos de ellos, Rodri, Merino y Unai Simón ya fueron campeones de Europa sub’19 en 2015 con él el banquillo. En 2019 se unieron Oyarzabal, Dani Olmo y Fabián para ganar el Europeo sub’21. «En este vestuario hay mucho más que futbolistas», dice. «Son personas difíciles de batir».