El delantero del Arsenal vuelve a aparecer en el tramo final para cerrar la clasificación de España, que se jugará un puesto en la final contra Francia
Otra vez, un gol de Mikel Merino facilita la clasificación de España frente a Bélgica, y con él se gana un puesto en las semifinales de este Mundial. Acababa de salir al campo, como ante Portugal, y el navarro marcó el 2-1 definitivo. La selección se verá así con Francia el martes y peleará por un puesto en la final. El sueño de la estrella sigue vivo para España.
Los de De la Fuente tenían una cita con el presente, pero también con el pasado, un compromiso especial con toda una generación que sufrió el muro de los cuartos de final y que vio cómo Bélgica le apeaba de aquel Mundial de México 86. Había que vencer, había que ganarse el derecho a disputar el pase a la final contra la Francia de Mbappé, pero casi más importante era redimir a toda aquella selección que se quedó a las puertas. Esto era por España, por Butragueño, por Míchel, por Zubizarreta, por Señor, por Poli Rincón, por Julio Salinas, por Camacho, por Miguel Muñoz… por Eloy, sobre todo por Eloy, que ya puede dejar atrás el fantasma que le ha perseguido durante 40 años.
Había cierto paralelismo entre este partido de cuartos y aquel de cuatro décadas atrás. La selección llegaba con el mismo favoritismo de entonces y el peor enemigo de España era la propia España. Si en el campo se sentía superior antes de verse por encima en el marcador, el resultado final podría no ser el deseado.
De la Fuente salía con sorpresa, dejando en el banquillo a Pedri, titular hasta ahora en todos los partidos, y poniendo a Fabián en su lugar. No está siendo el Mundial del canario. Rudi García también introducía cambios y recuperaba a De Bruyne y Doku, que se perdieron los octavos de final con Estados Unidos. Lukaku esperaba su momento en el banquillo y el mayor peligro para España estaría bajo palos: Courtois para frenar a Lamine, Oyarzabal y compañía.
Tras unos primeros minutos de tanteo, los equipos tomaron posiciones. España tenía el balón sin crear demasiado peligro y Bélgica aguardaba desde atrás, cerrando espacios y tratando de evitar que Olmo o Fabián encontraran el hueco para el pase perfecto al área. Llegó una vez la selección y Rodri estrelló su disparo en la defensa. Y entró otra vez Baena en el área y el tiro dio en el brazo de Ngoy. Lo tenía en posición natural. Mano no punible, que dice el nuevo fútbol. Ya no hay manos voluntarias e involuntarias, sino pitables y no pitables. Y ahí ya depende de a quién se la tengan que pitar.
No había creado casi peligro España, pero la primera fue para dentro. Entró Pedro Porro por la derecha, vio a Olmo en el punto de penalti y allí le puso el balón. Remató a la primera el del Barça y la paró Courtois, pero dejó muerta la pelota en el área chica y llegó más rápido que nadie Fabián para hacer el primero. Le salía bien el cambio a De la Fuente.
Se encontró mucho más cómoda España con el marcador a favor. Se quitó los nervios y empezó a tocar como sabe. Le facilitaba el hecho de que Bélgica se tuviera que abrir sí o sí, porque el 1-0 le mandaba de vuelta a Bruselas. Aparecía incluso Lamine para quebrar a Doku y lanzar un disparo que se iba pegado al palo corto de Courtois. La típica jugada que le gusta al del Barça.
Y cuando mejor estaba la selección llegó el empate. Castagne colgó un balón desde la derecha y De Ketelaere le ganó la partida a Cubarsí para cabecear y batir a Unai Simón. Volvía la igualada al marcador en el primer tiro entre los tres palos de Bélgica. No había recibido todavía España ningún gol en lo que llevaba de Mundial.
Una losa supuso el gol para España, que se vio superada por la situación. Pasó del mejor momento al peor y De la Fuente tuvo que mover el banquillo en la segunda mitad. Entraron Pedri y Ferran por Baena y Fabián. Y lo hicieron justo después de que perdonara Bélgica el segundo en una internada en el área de Doku, que no se atrevió a tirar. La cedió y desperdició la ocasión.
La lesión de Courtois, clave
Se abría el partido todavía más con la entrada de Witsel y Lukaku. A punto estuvo el del Nápoles de plantarse delante de Unai Simón y, en la jugada siguiente, Courtois le sacó con los pies un disparo a Oyarzabal en el área pequeña. Y a Lamine un tiro desde la esquina del área. La eliminatoria estaba en el siguiente gol y lo podía marcar cualquiera.
Disfrutaban en la grada de uno de los mejores partidos del Mundial miles de aficionados y, también, Brad Pitt, Penélope Cruz y Javier Bardem, esta vez sí, con la camiseta de España. La de Borja Iglesias. No podía ser de otro. Esperaba el del Celta su momento en el banquillo, adonde se tenía que retirar Courtois. Se fue al suelo el del Madrid, llevándose la mano al flexor, y tuvo que pedir el cambio, con lágrimas en los ojos.
No aprovechó siquiera España para probar a Lammens, que salía al campo sin calentar. Ni un disparo de la selección en más de 20 minutos, ni entre palos ni al tercer anfiteatro. Y cuando lo hizo, llegó el gol. Un tiro lejano de Cubarsí que no acertó a atajar el cancerbero y el balón quedó franco para que Mikel Merino llegara corriendo y lo enviara a la red. Otra vez Merino, que llevaba 115 segundos en el campo. Como ante Portugal. Por España. Por Eloy. Por la historia. Por llegar a semifinales 16 años después. Por seguir luchando por la segunda estrella.
ficha técnica
- España: Unai Simón, Pedro Porro, Cubarsí, Laporte, Cucurella; Rodri, Fabián Ruiz (Pedri, m.55), Dani Olmo (Mikel Merino, m.86); Lamine Yamal, Oyarzabal (Nico Williams, m.79) y Baena (Ferran, m.55).
- Bélgica: Courtois (Senne Lammens, m.71); Castagne, Ngoy, Mechele, De Cuyper (Joaquin Seys, m.61); Raskin, De Bruyne (Saelemaekers, m.85), Vanaken (Lukaku, m.61); Doku, De Ketelaere y Trossard (Witsel, m.61).
- Goles: 1-0: Fabián, m.30. 1-1: De Ketelaere, m.41. 2-1: Mikel Merino, m.88.
- Árbitro: Michael Oliver (ING). Amonestó a Cubarsí (m.43) por parte de España y a Kevin De Bruyne (m.84) y Axel Witsel (m.95) en Bélgica.
- Incidencias: Partido de cuartos de final del final del Mundial disputado en el estadio de Los Ángeles ante 70.492 espectadores. Antes del partido se guardó un minuto de silencio en memoria de los fallecidos en los incendios de Almería.











