El Diario de Sesiones del último Pleno revela cómo Óscar López insultó cuatro veces a Feijóo sin que Armengol interviniera

El ministro para la Transición Digital lo llamó «cobarde» y «payaso». La portavoz del PP pidió a la presidenta del Congreso que actuara y no lo hizo. El PP y Vox se quejan siempre de su parcialidad

El Congreso ha publicado este martes el Diario de Sesiones del Pleno del pasado miércoles, en el que Pedro Sánchez compareció para hablar sobre la corrupción. Éste recoge la batería de insultos que el ministro Óscar López profirió a Alberto Núñez Feijóo desde su escaño. Es decir, cuando no tenía el turno de palabra. Lo llamó repetidamente «cobarde» y «payaso».

Los diputados del PP, como también los de Vox, suelen quejarse de que los miembros del Gobierno y de las bancadas del PSOE y Sumar los increpan en todos los plenos sin que la presidenta del Congreso, Francina Armengol, haga nada. Ni toques de atención ni llamadas al orden.

De entre los que más es motivo de queja es precisamente el ministro para la Transición Digital, que ha tenido varias enganchadas con Miguel Tellado. El secretario general de los populares se sienta justo detrás de López y es, por tanto, testigo de excepción, como también lo son las taquígrafas de la Cámara Baja.

Durante la intervención inicial del líder de la oposición, López le llamó tres veces seguidas «cobarde». Fue cuando Feijóo afirmó: «Deberíamos echar a este Gobierno con una moción de censura. Por mí, hoy mismo». El Diario de Sesiones recoge lo que masculló el ministro. «El señor ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública: López Águeda: Regístrala, cobarde». Cuando Feijóo añadió que debería darse «la voz al pueblo en unas elecciones que Sánchez se niega a convocar», el ministro dijo de nuevo: «Cobarde». La caja negra de aquel Pleno constata que, en ese punto, la portavoz del PP, Ester Muñoz, se dirigió a Armengol desde su escaño para que interviniera: «Señora presidenta, ¿qué es esto?». Y López afirmó por tercera vez: «Eres un cobarde».

Uno de los extractos del Diario de Sesiones

Uno de los extractos del Diario de Sesiones Congreso de los Diputados

De ahí pasó a palabras mayores cuando, más avanzado el debate, Feijóo recordó a Sánchez en la tribuna que «ese ministro», en alusión a López, fue «el que lo investigó con su sauna», cuando él y el presidente estaban en bandos distintos en las primarias del PSOE. «Payaso», replicó López. Si las taquígrafas lo escucharon y lo pusieron por escrito, también lo escuchó la presidenta del Congreso. Pero no pasó nada.

En este extracto el ministro López llama a Feijóo "payaso"

En este extracto el ministro López llama a Feijóo «payaso»Congreso de los Diputados

Los socialistas, el propio López también, pusieron el grito en el cielo cuando la presidenta madrileña entre dientes a Sánchez «hijo de puta» estando en la tribuna de invitados del Congreso, que no en el hemiciclo, y las cámaras la cazaron. Fue su reacción después de que el entonces presidente en funciones, desde la tribuna de oradores, apuntara al hermano de Isabel Díaz Ayuso y a un «posible caso de corrupción relacionado con la presidenta de la Comunidad de Madrid». De ahí surgió el célebre «me gusta la fruta».

En el PP y Vox están hartos de que Armengol y su vicepresidente primero, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, no vean ni oigan nada cuando los insultos vienen de un lado del hemiciclo y sí cuando proceden del otro.

En abril, el diputado de Vox José María Sánchez fue expulsado del Congreso una semana por haber subido al estrado durante un Pleno y haberse encarado con Rodríguez Gómez de Celis, para protestar porque no le había concedido turno de palabra. Los socialistas llegaron a compararlo con el golpe de Estado del 23F y propusieron una declaración de condena que también firmaron Sumar, ERC, Junts, el PNV, Bildu, Podemos, Compromís, el BNG y Coalición Canaria. Incluso impulsaron una modificación del Reglamento de la Cámara Baja para, supuestamente, «actualizar y mejorar el régimen de la disciplina parlamentaria». El diputado de Vox siempre defendió que había un diputado de Sumar llamándole «nazi» y por eso pidió la palabra, y al serle denegada subió a la tarima.