El Ayuntamiento de Zaragoza ha licitado un nuevo contrato que pondrá a punto este emblemático espacio
El Canal de Aguas Bravas de la Expo vuelve a llenarse de vida casi dos décadas después. Las piraguas han regresado este miércoles a la instalación del Parque del Agua en una jornada de pruebas que marca el inicio de su recuperación definitiva, con la vista puesta en su apertura al público el próximo mes de junio. Cerrado desde 2014 y tras años de deterioro, el equipamiento iniciará una nueva etapa con una inversión superior a los 530.000 euros y una gestión privada que combinará deporte, ocio y formación.
«Las piraguas han vuelto y han venido para quedarse», ha asegurado la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, defendiendo que la ciudad «no podía permitirse seguir teniendo un equipamiento cerrado, deteriorándose y generando costes sin retorno», y apostando por convertirlo en un motor para el deporte, el turismo y el empleo.
El canal abrirá, como mínimo, entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, dentro de una concesión de 20 años adjudicada a una empresa del grupo Océano Atlántico, cuya propuesta ha sido la mejor valorada en el proceso. El modelo incluye un canon variable de hasta el 40% de los beneficios y la incorporación de otros espacios como el embarcadero, zonas formativas en la Torre del Agua o servicios de alquiler y hostelería para dinamizar el conjunto del Parque del Agua.
IMPULSO AL PIRAGÜISMO Y PROYECCIÓN INTERANCIONAL
El presidente de la Federación Aragonesa de Piragüismo, Manuel Palacín, ha subrayado el salto que supone la reapertura para este deporte. «Es un avance increíble a nivel federativo», ha afirmado, destacando que permitirá proyectar Zaragoza como sede de competiciones nacionales e internacionales y aprovechar una instalación que «no fue gestionada de forma correcta» en el pasado.
Durante las pruebas de este miércoles, deportistas de alto nivel han evaluado el estado del canal para definir las mejoras necesarias. Palacín ha explicado que serán «actuaciones menores» para adaptar la instalación a los estándares actuales, tanto para competiciones como para el uso recreativo con seguridad.
Con su puesta en marcha, Zaragoza aspira a situarse en el mapa de los deportes de aguas bravas. El objetivo es acoger eventos oficiales en los próximos años, con una primera competición de carácter inaugural prevista para otoño que sirva de antesala a futuras citas nacionales.












