Mucho ambiente y calles a rebosar para disfrutar de las procesiones de la tarde del Jueves Santo

Familias, turistas y fieles se han agrupado frente a la Iglesia Santo Tomás de Aquino para ver la procesión de la Cofradía del Prendimiento del Señor y el Dolor de la Madre de Dios

Los primeros golpes de tambor han roto el murmullo de la tarde y, casi sin aviso, Zaragoza ha vuelto a sonar a Jueves Santo, después de una mañana cargada de devoción y múltiples procesiones que cruzaban el centro de Zaragoza. Con las calles ya llenas desde minutos antes, la ciudad ha retomado el ritmo de la Semana Santa con una de sus procesiones más reconocibles de la Cofradía del Prendimiento del Señor y el Dolor de la Madre de Dios.

Familias enteras, turistas curiosos y fieles de siempre se han agrupado frente a la Iglesia Santo Tomás de Aquino para disfrutar en primera fila de los pasos más reconocibles de la procesión. Y no se han hecho de rogar, pues pasadas las 18.30 horas, el sonido conjunto de tambores, bombos y cornetas ha marcado el inicio. Los cofrades, con sus túnicas y capirotes azul marino y blanco, han comenzado a salir con paso firme, abriendo un recorrido que ha ido ganando intensidad conforme avanzaba con el estandarte de la cofradía en cabeza.

El primero de los pasos ha sido “El Beso de Judas”. Ocho figuras componen esta imagen con Jesús en el centro, quien recibe el beso de Judas mientras San Pedro observa la escena. Tras él, la procesión ha seguido creciendo entre filas de percusionistas de todas las edades. El segundo paso, Nuestro Padre Jesús Cautivo, ha aparecido representando ese momento de soledad tras el abandono de los apóstoles, cuando comienza el camino hacia el calvario.

Minutos después, el broche final lo ha puesto, como es tradición, la Virgen de los Dolores. Rodeada de claveles y rosas blancas, su paso siempre es de los más admirados por los entendidos de esta festividad. Tras este, se ha dado paso a un grupo de “manolas”.

Desde allí, la cofradía ha continuado por algunas de las calles más céntricas, como Alfonso, Méndez Núñez, Don Jaime, la plaza del Pilar o Manifestación, en un itinerario que se prolongará hasta bien entrada la noche.