El joven desplazó desde Uncastillo hasta Layana a su ganado ante la visión de una importante humareda en su localidad
Decenas de vecinos de las Cinco Villas han sido desplazados entre este miércoles y jueves por el incendio que ya ha arrasado más de 4.500 hectáreas en el entorno de Orés. Destinados a Ejea de los Caballeros, pero también a Zaragoza, los vecinos han dejado atrás casi toda su vida para escapar de un fuego que todavía sigue activo. En Uncastillo, que se ha librado del fuego, también hubo un masivo desplazamiento. El de Marc Casanova, ganadero de la localidad, que movilizó en dos horas a sus 1.200 ovejas ante el temor de la llegada de las llamas hasta su municipio.
Casanova atiende por teléfono a este diario, con más calma que en la tarde del miércoles. «Parecía que podía entrar en Uncastillo y decidí echarme a la carretera con las 1.200 ovejas«, resume el joven ganadero, que recuerda que en torno a las 21.00 horas «se veía mucho humo y parecía que venía algo fuerte». Contó con la ayuda de un vecino, «que avisó y colaboró en lo necesario»: «Toda la gente nos ayudó mucho«.
«Hemos andado doce kilómetros, unas dos horas, con 1.200 ovejas«, resume la particular aventura Casanova, que destaca que «por la noche estaban los animales nerviosos», pero que pese a la situación «todo ha salido bien«. El camino fue desde Uncastillo hasta Layana, «donde seguro se estaba fuera de peligro». Finalmente, pese al avance del incendio, Uncastillo no estuvo afectado hasta este jueves al mediodía. Por ello, el Gobierno de Aragón lanzó el mensaje ES-Alert y ha iniciado la evacuación de la localidad.
Para que no hubiera problemas durante la noche, Casanova instaló un pastor eléctrico, «una malla de 50 metros que se clava y evita que los animales se acerquen, para que no se escapen».
La ganadería Los Maños, fuera de peligro
Una de las ganaderías de reses bravas con más solera del norte de España, la aragonesa Los Maños, que tiene su sede en Luesia, no ha sufrido daños por el fuego. El incendio de las Cinco Villas sí asustó al ganadero José Luis Marcuello en la tarde del miércoles, pero finalmente no tuvo que lamentar daños.
«En Luesia se ha quedado el incendio controlado, pero lo malo fue ayer«, cuenta a este diario, al que admite que en la tarde del miércoles estuvieron «asustados» porque «el fuego subía hacia Luesia a una velocidad impresionante». «Cambió el aire y se lo llevó hacia Malpica y el trabajo de bomberos por la noche han dejado todo controlado en Luesia«, resume Marcuello, que sí destaca que sin esas tareas ni el aire «el fuego podría haber llegado a Luesia y a las explotaciones que hay por ahí». «Hemos salvado la papeleta por el momento«, respira aliviado.










