León XIV: «Si queremos que el mundo viva en paz, debemos empezar por nosotros mismos»

El Papa llama a la conversión personal para solucionar la guerra, y clama: «Basta ya de palabras de odio, basta ya de insultos, de acoso»

El Papa León XIV visitó este sábado Pavía, en el norte de Italia, y la iglesia de San Pietro in Ciel d’Oro en Pavía, donde se encuentra la tumba de San Agustín, que inspiró la orden a la que pertenece, y en los varios discursos que pronunció invitó a ser constructores de paz y de reconciliación.

«Todos queremos vivir en paz. Es muy importante que nunca perdamos la esperanza. Sin embargo, como nos dijo San Agustín, si queremos cambiar los tiempos, si queremos que el mundo viva en paz, debemos empezar por nosotros mismos», dijo el Santo Padre al saludar a los jóvenes de los oratorios y a la comunidad sudamericana que le dieron la bienvenida frente a la catedral de Pavía.

Y agregó: «Basta ya de palabras de odio, basta ya de insultos, de acoso, basta ya de todas esas cosas que provocan la guerra entre las personas, entre las comunidades, entre los países. Todos debemos aprender a ser constructores de paz y promotores de la reconciliación».

También a los jóvenes les pidió perseverar en «construir auténticas amistades» y «no sólo con las pantallas y los teléfonos sino en personas».

Los restos del santo

El Papa agustino también celebró una la liturgia de la palabra en el basílica de San Pedro en Ciel d’Oro ante los restos de San Agustín. La urna se exhibe solo tres veces al año: el 28 de agosto, festividad de San Agustín; el 13 de noviembre, fecha de su nacimiento; y el 24 de abril, día de la conversión del santo de Hipona.

En la homilía que pronunció hizo un llamado al crecimiento de una Iglesia «en la que caminemos juntos, capaz de renovarse sin división, en la que todos se reconozcan como hermanos y hermanas y trabajen con alegría al servicio del Reino de Dios».

León XIV también invitó a los fieles a ser comunidades cristianas centradas en lo esencial, incluso si esto implica renunciar a algunas de las estructuras y certezas del pasado.« Lo esencial es vivir con Cristo, y difundir su Evangelio es lo que nos debe importar», agregó.

La visita comenzó con una visita al Centro Nacional de Hadronterapia Oncológica, a la vanguardia en el tratamiento del cáncer.

En el centro destacó la importancia de la familia y aseguró que «Dios no quiere que nadie sufra» y dio las gracias al centro «que hace milagros» y al personal, «porque Dios obra en nuestras vidas también a través de los médicos, los enfermeros y muchas otras personas».