Claves de la reforma del PSOE para el sí es sí: de elevar las penas a cambios con los menores

El PSOE presentó este lunes su proposición de ley para reformar la ley del solo sí es sí. A lo largo de 13 páginas, los socialistas abogan por un cambio legislativo que reescribe el agravante de parentesco, pone la «violencia o intimidación» en el centro del debate para elevar las penas y corrige el hecho de que la actual normativa castigue con mayor dureza a los menores que a los adultos cuando cometen determinados delitos sexuales.

Una vez registrada la propuesta en el Congreso, el PSOE queda a la espera de las enmiendas que presenten el resto de partidos. La reforma final afectará a las nuevas agresiones que se produzcan tras su entrada en vigor, pero en ningún caso frenará la revisión a la baja de condenas por hechos anteriores. Más de 400 agresores sexuales se han beneficiado ya de la ley del solo sí es sí y este goteo continuará pese al cambio legislativo.

Foto: Pedro Sánchez en un evento del PSOE. (EFE/Fernando Villar)

Eleva las penas de las agresiones

La reforma del PSOE no recupera la diferenciación entre abuso y agresiones sexuales, pero sí eleva las penas de estas últimas cuando hay “violencia o intimidación”. El principal cambio se introduce a través de los artículos 178 y 179 del Código Penal:

  • El artículo 178.1 fija ahora una pena de prisión de uno a cuatro años para el que «realice cualquier acto que atente contra la libertad sexual de otra persona sin su consentimiento». La reforma del PSOE mantiene esta horquilla, pero si la agresión «se hubiera cometido empleando violencia o intimidación o sobre una víctima que tenga anulada por cualquier causa su voluntad», eleva la pena a entre uno y cinco años de prisión (178.3).
  • El artículo 179.1 fija por su parte una pena de prisión de cuatro a 12 años cuando la agresión incluye «acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, o introducción de miembros corporales u objetos por alguna de las dos primeras vías». La reforma del PSOE también mantiene esta horquilla, pero una vez más añade un subtipo si la agresión se cometiera «empleando violencia o intimidación o cuando la víctima tuviera anulada por cualquier causa su voluntad». En ese caso, eleva la pena a entre seis y 12 años de prisión (179.2).
Foto: Las ministras de Igualdad, Irene Montero (c), y de Derechos Sociales, Ione Belarra (i), junto a delegada del Gobierno Contra la Violencia de Género, Victoria Rosell (d). (EFE/Sergio Pérez)

La reforma retoca además el artículo que contempla penas más bajas para agresiones de «menor entidad», en el que la ley abre la puerta a condenas que no van más allá de «multa de 18 a 24 meses«. Si en la agresión se ha producido la mencionada violencia, intimidación o voluntad anulada, ese tipo atenuado queda descartado.

Reescribe el agravante del parentesco

De forma paralela, los socialistas abogan por reescribir el artículo 180, que contempla penas más altas si concurren determinados agravantes. La reforma mantiene las horquillas que van de dos a ocho años para las agresiones agravadas del 178.1 y de siete a 15 para las del 179.1, pero incluye dos nuevos niveles para los mencionados casos de violencia, intimidación y voluntad anulada: de cinco a diez años de prisión para las agresiones agravadas del 178.3 y de 12 a 15 años para las del 179.2.

Foto: Irene Montero en el Congreso en una imagen de archivo. (EFE/Mariscal)

Los socialistas mantienen para ello los agravantes que ya incluye la ley del solo sí es sí: cuando los hechos se cometan por la actuación conjunta de dos o más personas, cuando el responsable haga uso de armas u otros medios igualmente peligrosos… Sin embargo, también aprovechan el cambio legislativo para retocar el quinto agravante, que hace referencia a aquellos casos en las que el agresor se aprovecha de una «situación de convivencia o de parentesco» con la víctima. La actual norma limita este agravante a «los ascendientes o hermanos», pero los socialistas quieren extenderlo a cualquier relación de parentesco, lo que incluiría otros niveles como el de primos.

Eleva las penas de agresiones a menores

Los ajustes de penas se extienden a su vez a las agresiones sexuales contra menores de 16 años del artículo 181. En concreto, a los casos en los que el acto «consista en acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, o en introducción de miembros corporales u objetos por algunas de las dos primeras vías».

Foto: La ministra de Igualdad, Irene Montero (c), la delegada contra la Violencia de Género, Victoria Rosell (d) y la secretaria de Igualdad, Ángela Rodríguez. (EFE)

La ley del solo sí castiga ahora estas agresiones con penas de prisión que van de seis a 12 años, pero la reforma aboga por una nueva horquilla que vaya de ocho a 12 años. Una vez más, incluye también un subtipo agravado para aquellos casos en los que se produzca violencia, intimidación o voluntad anulada: en lugar de la actual horquilla que vaya de diez a 15 años, los socialistas buscan establecer una nueva que vaya de 12 a 15.

Evita que la ley penalice a los menores agresores

La reforma retoca además la ley orgánica de la responsabilidad penal de los menores para evitar que, con los cambios del solo sí es sí, se castigue con mayor dureza a los menores que a los adultos cuando cometen determinados delitos sexuales. Como ya avanzó El Confidencial en noviembre, su actual redacción implica que algunos delitos de agresión podrían castigarse ahora con seis meses de prisión o incluso multa para los adultos, pero en el caso de los menores, no bajan de un año de internamiento.

Foto: La ministra de Igualdad, Irene Montero. (EFE/Daniel González)

En este caso, el cambio no aborda el propio Código Penal, sino la mencionada ley del 2000. «Se procede en esta ley orgánica, en consecuencia, a su correción», explican los socialistas.