Una brecha de dos cursos en Matemáticas y Ciencias entre Andalucía y Castilla y León

Los datos de los estudios internacionales corroboran lo que afirmó la dirigente del PPIsabel García Tejerina: “Un niño de 10 años en Andalucía sabe lo que uno de ocho años en Castilla y León“. La región de Susana Díaz aparece a la cola de los principales ránkings, mientras que la escuela castellanoleonesa se estudia como modelo de excelencia, a la altura de Singapur. Eso sí, las pruebas evalúan las competencias, y no los conocimientos de los alumnos. Y hay que tener en cuenta también que las posiciones de partida y las realidades sociales son distintas en cada territorio. Andalucía destaca, por ejemplo, en los premios nacionales de Bachillerato.

La Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Educativo (IEA) mide cómo lo hacen los alumnos de 10 años de una treintena de países en Comprensión Lectora, Matemáticas y Ciencias. Las pruebas TIMSS y PIRLS son el equivalente en Primaria al informe PISA y a ellas se han incorporado varias CCAA, así que se puede comparar, aunque no sea políticamente correcto hacerlo. En Matemáticas, Castilla y León fue la que mejor quedó, con 531 puntos, casi como Polonia y Finlandia, mientras que Andalucía obtuvo 486 puntos, la última de las seis autonomías analizadas y a la altura de Francia y Turquía.

Entre ambas regiones distan 45 puntos. ¿Esto es mucho o poco? Cuando el alemán Dirk Hastedt, director ejecutivo de la IEA, estuvo en Madrid en diciembre del año pasado presentando los resultados de Comprensión Lectora, explicó que 45 puntos vienen a ser el equivalente a dos cursos académicos de distancia. Por eso Tejerina dijo lo que dijo.

En Ciencias, también hay dos cursos de diferencia entre Castilla y León (546, como EEUU) y Andalucía (503, como Nueva Zelanda). La distancia es casi la misma que en Matemáticas: 43 puntos. En la evaluación de Comprensión Lectora (2016), Andalucía saca 525 puntos frente a los 546 de Castilla y León. En este caso la diferencia es de 21 puntos, más o menos un curso académico.

Si se revisan los datos del informe PISA, que evalúa las competencias de los estudiantes de 15 años en estas materias, la brecha entre ambas regiones persiste, aunque se reduce a curso y medio porque la OCDE utiliza unas equivalencias distintas a la IEA. En Ciencias, Andalucía saca 473 puntos y Castilla y León, 519. En Comprensión Lectora son 479 puntos frente a 522. Y en Matemáticas son 466 contra 506.

Tanto la OCDE como el Ministerio de Educación han alertado en reiteradas ocasiones de las “significativas diferencias” académicas que existen entre las regiones españolas. No se limitan sólo a los tan odiados ránkings, sino que se dejan ver también en la Selectividad, donde Canarias o Extremadura brillan de forma sospechosa a pesar de que no tienen buenos resultados ni antes ni después, en el abandono escolar temprano (con brechas de hasta el 15%), o en la escolarización de cero a tres años. Pero cualquier político sabe del coste que acarrea señalar directamente a las regiones que necesitan mejorar.

Cuando se publicó el último informe PISA, Andalucía atribuyó su fracaso a los “efectos nocivos” de la Lomce, a pesar de que esta ley no se había implantado aún en el curso de los alumnos de 15 años. Un profesor de Lengua y Literatura de un instituto andaluz apunta un detalle: “Tenemos prohibido mandar libros de lectura de apoyo de compra obligatoria a los alumnos para evitar la discriminación socioeconómica de las familias. Como los manuales son gratuitos, está prohibido exigir material adicional. La única opción es la biblioteca escolar o el cheque libro. La lectura, al final, se limita al tiempo de clase y esta barrera disuade a los alumnos”.

“La brecha existe”, añade el analista educativo Lucas Gortázar. “Ahora bien, esa brecha no es mayor que la de regiones en otros países, por ejemplo Italia, donde hay unas diferencias más grandes entre el norte y el sur y, sin embargo, hay menos descentralización. La clave es ver cómo podemos hacer para reducir la distancia entre territorios y también entre alumnos con buenos y malos resultados”.