Educación mantiene los exámenes eliminatorios contra el criterio de Aragón y otras CCAA

El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes el Real Decreto con las condiciones para el ingreso a la función pública docente y que finalmente incluye pruebas eliminatorias, pese al criterio en contra de algunos sindicatos del sector educativo así como de algunas Comunidades Autónomas gobernadas por el PSOE, entre las que se encuentra Aragón.

En rueda de prensa, el ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, ha explicado que el modelo de exámenes por etapa seguirá teniendo un carácter eliminatorio para defender “los principios de igualdad, mérito y capacidad”, en una decisión que “cuenta con el aval del Consejo de Estado y la Abogacía”.

El también portavoz del Gobierno ha asumido que el carácter eliminatorio de las pruebas no fue uno de los puntos de consenso entre los agentes del sector, puesto que “algunas comunidades autónomas”, entre ellas Aragón, “y algunos de los sindicatos” defendían que las pruebas no fueran eliminatorias.

Con el carácter eliminatorio, según el Real Decreto aprobado este viernes, la nota de los opositores será la media de las puntuaciones obtenidas en cada fase de examen, siempre y cuando hayan aprobado todas las pruebas.

A la espera de los presupuestos

El ministro de Educación ha avanzado que el Gobierno acompañará la presentación de los Presupuestos Generales del Estado para 2018 de un decreto ley que habilitará a las CCAA a convocar oposiciones este año. Por este motivo, “las personas que están esperando” la convocatoria de nuevas plazas deben tener “la seguridad y la tranquilidad” de que esos exámenes se celebrarán, según Méndez de Vigo.

El ministro ha recordado que entre los objetivos que se persiguen con este decreto está “atajar” la tasa de interinidad para reducirla del 20 al 8 por ciento en los próximos cinco años.

Novedades

Una de las novedades de la nueva normativa es que gana peso la fase de concurso. La puntuación global del aspirante se calculará ponderando las dos fases de la convocatoria, con un 60 por ciento para la oposición y el 40 por ciento restante para el concurso, mientras que hasta ahora el reparto era del 66 y del 33 por ciento, respectivamente.

Respecto a la experiencia previa, contará hasta 7 puntos (hasta ahora el máximo era cinco puntos) y se amplía el periodo a valorar para el cómputo hasta un máximo de diez años, es decir, el doble. La formación académica y otros méritos se mantienen invariables, con máximos de cinco y dos puntos respectivamente.

Por otro lado, el tribunal podrá extraer al azar un mayor número de títulos para el desarrollo escrito de un tema elegido por el aspirante. Dichas posibilidades de elección se han incrementado proporcionalmente al número de temas de que conste cada especialidad, si bien continúan manteniéndose en todo caso los mencionados principios de igualdad, mérito y capacidad.