La gripe satura también los centros de salud y hay médicos que ven hasta 80 pacientes al día

No solo los servicios de las Urgencias hospitalarias están sufriendo la embestida de la gripe, los centros de salud también están soportando como pueden la presión asistencial durante estas últimas semanas. Además de demoras en las consultas de dos o tres días, hay médicos de familia y de Atención Continuada que están viendo y diagnosticando hasta 80 pacientes en una sola jornada. En algunos ambulatorios, han denunciado sobrecarga de trabajo y han solicitado apoyos para hacer frente a la demanda. En algunas instalaciones, sí que se ha conseguido un refuerzo.

El virus de la gripe continúa extendiéndose y la tasa de incidencia en Aragón ya se sitúa en 310 casos por cada 100.000 habitantes, considerándose ya desde hace algunas semanas una epidemia. Muchos de los enfermos por la infección acuden a las consultas de los centros de salud, que han visto dispararse las atenciones durante las últimas semanas. “La semana pasada hubo días de hasta 70 pacientes y tener que hacer varios domicilios. Trabajé de 8.15 a 16.00, con un intervalo de tres minutos para ir al baño. Comía almendras entre paciente y paciente”, denunció un profesional de un centro de salud de Zaragoza capital que prefiere guardar el anonimato. Una situación que también denunció ayer mismo otro facultativo de la capital aragonesa. “Hoy -por ayer–, he tenido más de 60 pacientes en consulta y tres domicilios. Estoy hasta el gorro”, lamentaba otro de los profesionales. Normalmente, sin pico de gripe, en la agenda de este profesional hay entre 35 y 45 enfermos.

Tampoco la situación es mucho mejor para los médicos de Atención Continuada. Además de hacerse cargo de las consultas de Urgencias en los centros de salud, algunos cubren los permisos de los facultativos titulares. “He llegado a hacer una consulta completa por la mañana y, seguido, meterme en la de la tarde. He diagnosticado en un día hasta 80 pacientes. Te llega a sobrepasar”, denunciaba esta facultativo, que apeló a la responsabilidad de los ciudadanos a la hora de utilizar los diferentes niveles asistenciales. “Muchas de las consultas son simples catarros a los que no puedes dar ningún tratamiento. Solo paracetamol. Además, la gente tiene que tener claro que aunque se tenga gripe, no se le van a dar antibióticos”, aseguró.

Días de permiso de 2017

El pico de gripe y el incremento de atenciones han coincidido, además, con un aumento de fiestas por parte de los médicos titulares de los centros de salud. Deben gastar antes de que acabe enero, todos los días de permiso pendientes de 2017. Así, en muchos centros de salud han coincidido de vacaciones varios facultativos a la vez. Se intenta poner sustitutos, pero muchas veces es imposible ante la carencia de médicos en algunas especialidades, una de ellas Familia.

Si muchos centros de salud están al “límite”, la situación tampoco es mucho mejor en los servicios de Urgencias hospitalarias. Tras un comienzo de semana un poco más tranquilo, las atenciones han vuelto a dispararse en las últimas horas. Según denunció el sindicato CSI-F, el hospital Miguel Servet de Zaragoza llegó a tener hasta 25 camas, camillas o sillas en pasillo a media mañana, mientras el Royo Villanova llegó a registrar hasta 18 pacientes en saturación, fuera de las salas de observación. Las mismas fuentes denunciaron que la situación tampoco era mejor en el Clínico ni en Alcañiz.

Hay que recordar que las Urgencias del Miguel Servet registraron durante diciembre y los primeros cuatro días de enero 13.319 urgencias, un 5,6% más que en el mismo periodo del año pasado. A excepción del día 25, cuando pasaron por el servicio 359 personas y la Nochevieja, 311, la afluencia durante la Navidad ha sido muy alta. Se han rozado o superado las 400 atenciones diarias. El 2 de enero se llegó a las 534.