José Luis Martínez-Almeida: «El futuro de Puente lo van a decidir los trackings electorales»

Recibe a LA RAZÓN un día después de la tragedia ferroviaria. Exige la marcha del ministro de Transportes, pero descarta llamarlo asesino

La tragedia sacude de nuevo a España. Al teléfono de José Luis Martínez-Almeida (Madrid, 1975) llegan numerosos mensajes de auxilio de conocidos que tienen a sus gentes en los trenes. Estamos a jueves. El alcalde de Madrid recibe a LA RAZÓN en su despacho cuando ni siquiera se conoce el número exacto de personas que se han matado en el siniestro ferroviario de Urda.

Nueve meses más tarde, la misma historia macabra. Esta vez, a las puertas de unas elecciones generales. Su partido ha suspendido la agenda de campaña: los actos, los mítines. Pero no la política. El luto, matiza, no equivale al silencio. Procura no hablar desde las vísceras. Tiene motivos para hacerlo. Entre las víctimas se encuentra una persona querida en su partido: Fátima Báñez.

No han pasado ni 24 horas. Estamos en circunstancias trágicas. ¿Por dónde empezamos?

Son momentos muy difíciles. Los primeros pensamientos y nuestras oraciones tienen que estar con las personas que han fallecido, sus familiares, sus seres queridos. Con todas las personas heridas. Tenemos que acompañarles y tienen que sentir el cariño, por supuesto mío, pero en nombre también de toda la ciudad de Madrid.

Entre las víctimas se encuentra Fátima Báñez, a la que supongo que conocería.

Sí, he tenido la suerte de conocerla y tratarla. Todas las víctimas, por supuesto, son iguales, pero cuando conoces a una persona como Fátima, que iba en ese tren, la calidad humana que tenía, lo que ha hecho y lo que ha trabajado por España. A mí me toca especialmente, porque en el momento en el que vivimos en España necesitamos más que nunca a personas válidas y Fátima era realmente válida y buena.

¿Cómo se gestiona desde el punto de vista emocional una pérdida así? ¿Le entra la tentación de hablar desde las vísceras?

Desde el punto de vista humano es complicado aceptar que se pueda dar una situación de estas características. Hay algunos que querrían que habláramos desde las vísceras para poder encontrar algún tipo de excusa absolutoria a su conducta. No hay que hablar desde las vísceras, pero sí desde la determinación y la firmeza. Es inaceptable que esto suceda, todos sabemos que esto se podía haber evitado y que no es una casualidad, sino una causalidad de políticas públicas. No estoy acusando a nadie de asesino ni nada por el estilo, pero sí digo que hay una causalidad en las políticas públicas que se siguen y en los nombramientos que se hacen para que determinados accidentes puedan acabar sucediendo. Si tenemos Alta Velocidad desde hace 30 años y solo ha habido dos accidentes graves y han sido durante los últimos 10 meses, tenemos que estar preguntándonos qué ha pasado.

«No he visto nunca nada más miserable que a un Gobierno filtrando audios de un operario»

¿Y qué ha pasado?

Cuando se toman una serie de decisiones acaban teniendo consecuencias. Había un contrato que se adjudicó en el año 2021 para la renovación completa del sistema de señalización de seguridad y no se ha ejecutado. Es una realidad incontestable. Se puede hablar de muchos factores: un aumento de la frecuencia de la utilización de las vías, es indiscutible. Se le puede intentar echar toda la culpa exclusivamente a un operario del centro de control, pero no se puede obviar que desde junio de 2018 se han venido ejecutando una serie de políticas públicas que han permitido que esto pudiera suceder. Si pones a Ábalos, a Puente y a Koldo, al final esto tiene consecuencias.

¿Usted ha tenido relación con Puente?

He tenido una reunión única y exclusivamente, para tratar las obras en la A5. Yo creo que las formas definen a las personas, ¿no? A mí Óscar Puente me bloqueó en Twitter sin que yo hubiera tenido ninguna interacción con él. Vamos a esa reunión, hablamos, y cuando acabamos la reunión me dice: «Te voy a desbloquear de Twitter». Yo sé que la anécdota no puede ser categoría, pero sí puede indicar cómo es la persona.

De Feijóo ha llegado a decir: «Qué asco da este ser, adobe, miserable, imbécil».

La forma de comportamiento refleja también una forma de gestión. Puente no puede independizar cómo se comporta y entiende la política de la forma en que gestiona la política. Es indisociable. Si te comportas en la gestión de las políticas públicas de la misma manera que en el ámbito de Twitter, es muy difícil que puedas tener la capacidad de dirigir un Ministerio con la responsabilidad que se supone en Transportes. Hace una semana estaba en un programa de humor haciendo una gracieta sobre Renfe. Ocho meses después de Adamuz. Insisto, no le voy a decir que tiene las manos manchadas de sangre, pero sus decisiones y su comportamiento tienen consecuencias. Es indiscutible.

Entrevista con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. © Alberto R. Roldán / Diario La Razón.
Entrevista con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. © Alberto R. Roldán / Diario La Razón. Alberto R. Roldán Fotógrafos

¿Pero a Puente lo nombraron ministro para gestionar o por un fin partidista?

Pedro Sánchez y Óscar Puente son las dos caras de la misma moneda. Tienen afinidad política y personal. Entienden la política en la misma clave, que no es la gestión, no es la asignación eficiente de recursos, no es la ejecución presupuestaria. Es la clave del relato. Dedican el 100% de sus esfuerzos al relato. Pero el relato no soluciona los problemas de los españoles, no soluciona el estado de mantenimiento y conservación de las vías. El relato no lo soporta todo.

¿Debe dimitir?

Dos reflexiones. Uno: el futuro de Puente lo van a decir los trackings. No la memoria de las víctimas, ni el estado de abandono de nuestras infraestructuras ferroviarias. Si los trackings electorales le dicen a Sánchez que tiene que quitarlo, lo quitará. Dos: la mejor responsabilidad que podemos exigir los españoles es el 29 de noviembre. Puente nunca debió ser ministro. Están deseando que nos enzarcemos en el debate de la dimisión, si somos buitres, carroñeros. No he visto nunca nada más miserable que un Gobierno que diez meses después de Adamuz todavía no ha dicho lo que pasó, en Urda tarda siete horas en dar la cara, pero apenas media hora después del accidente ya ha filtrado que era el operario del centro de control. Y por si quedaba alguna duda, filtra los audios. Es de lo más miserable que recuerdo haber visto. Y nos hemos acostumbrado a espectáculos indecentes.

¿El miedo que agita la izquierda contra la derecha seguirá pesando en las urnas?

Cada uno sabrá lo que tiene que votar y yo respeto obviamente, como no puede ser otra manera en democracia, el que escoja la papeleta del PSOE. Sí digo que escoger la papeleta de Pedro Sánchez única y exclusivamente por miedo al discurso que hace Sánchez respecto de la derecha y la de ultraderecha es renunciar a que España funcione.

«Va a ser una campaña muy socia. Y lo peor de la campaña todavía no lo hemos visto»

¿Se ha terminado la campaña?

No. Tengamos todos claro que la campaña va a ser hasta el final. Va a ser muy sucia. Si son capaces, en apenas media hora, de señalar a una sola persona como causante del accidente de Urda y a continuación por la noche filtrar los audios, ¿qué no serán capaces de hacer durante la campaña a medida que vean que van a perder las elecciones? Lo peor de la campaña todavía no lo hemos visto, no hemos visto lo peor.

Hasta Urda, todo giraba en torno a los besos, los abrazos y las críticas a Feijóo por ser gris. ¿Hemos convertido la política en un espectáculo?

A mí me gusta el sentido del humor y encarar las cuestiones con una sonrisa, creo que siempre es mejor. Pero de la sonrisa a la frivolidad hay una distancia considerable. La frivolidad consiste en que tengo que refugiarme en darle un beso a mi mujer o en bailar en los mítines para no tener que hablar de mi gestión. Yo puedo ir con una sonrisa a cualquier sitio, pero explico qué es lo que he hecho y qué es lo que hago. Pongo mi gestión por delante y luego, ya si eso, me permito alguna ligereza. Eso sí, espero y de verdad lo digo, que Sánchez evite de aquí hasta las elecciones cualquier ligereza o frivolidad. Los españoles se merecen más que fuegos artificiales.

Y eso que las elecciones se convocaron a raíz del desahucio de Maricarmen, que luego murió.

Recuerdo un tuit de Gabriel Rufián: «Hijos de puta». Me gustaría saber por qué no utiliza el mismo rasero ahora con lo que ha pasado para definir el dolor causado por el accidente de Urda.

La tragedia ferroviaria cambia la conversación.

Quizás dirige el foco hacia lo que interesa a los españoles que es cómo pretendemos solucionar sus problemas.

La gestión.

Claro, a la gestión, a cómo pretendo solucionar los problemas que tiene España, que es en lo que deberíamos estar enfocados todos los políticos y no a la campaña del amor fingido.

De vuelta a la vivienda: el Gobierno dice que el problema es porque comunidades y ayuntamientos no aplican la ley.

En el apagón no tuvo nada que ver Sánchez. Con Adamuz no tuvo nada que ver Sánchez. Con Ceuta no ha tenido nada que ver Sánchez. Con Urda ya sabemos que ha sido un operario del centro de control. Con la dana tampoco. ¿Para qué queremos a Sánchez? ¿Para qué queremos a un presidente que no tiene culpa de nada, que no se responsabiliza de nada? Si no tiene capacidad ni de prevenir nada ni de atender las emergencias que se producen, ¿para qué le necesitamos? En vivienda llevamos ocho años en los que se ha restringido la oferta. No se construye y se elimina oferta del mercado de arrendamiento. Hablan de que la derecha no aplica los límites al control del alquiler. Los límites no solucionan el problema: solucionarán a los que están ya dentro de una vivienda. ¿Y los que están fuera? ¿Qué hacemos con ellos? Nunca se había construido tan poca vivienda pública como en los años de Sánchez. Y las competencias son las mismas.

Entrevista con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. © Alberto R. Roldán / Diario La Razón.
Entrevista con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. © Alberto R. Roldán / Diario La Razón. Alberto R. Roldán Fotógrafos

¿Cuántas viviendas se tendrían que construir en Madrid para arreglar el problema?

40.000 al año. Hay terrenos para construir y están desbloqueados. Somos la primera ciudad de Europa en capacidad de construcción. Y, por fin, estamos en condiciones de empezar a construir masivamente. Si, aparte de eso, fuéramos capaces de derogar la normativa del Gobierno se recuperaría el 50% de viviendas expulsadas del mercado de arrendamiento. Eso nos permitiría equilibrar la oferta y la demanda y atemperar los precios.

Y todavía continúa la acampada en Sol.

Continúa, sí. Ya no está el delegado del Gobierno anterior, que era un comisario político.

¿Por qué ha dimitido?

Algún día lo sabremos.

¿Se cree que es porque no va en las listas?

No. Yo creo que lo de que no lo han incorporado por las listas puede ser, no como finalidad, sino como medio para él de estar aforado. Él tiene dos cuestiones que le van a complicar el futuro, en mi opinión, desde el punto de vista penal. Uno, la acampada de Sol. Dos, la financiación ilegal de las primarias de Pedro Sánchez. Era el tesorero. Hay un proceso que está abierto sobre ese tema. No se ha enfadado por no ir a las listas, se ha enfadado por no estar aforado. Su futuro penal pinta complicado.

¿Su relación con él era…?

Inexistente. No podíamos tener relación institucional, no con la delegación del Gobierno, sino con un delegado del Gobierno que se dedicaba constantemente a insultarnos tanto a la presidenta de la Comunidad de Madrid como a mí. El delegado del Gobierno tiene una posición netamente institucional, no es un instrumento partidista ni debiera serlo.

¿Qué le parece la huelga prevista para el 11 de noviembre?

Le recomendaría a los sindicatos que hicieran una reflexión sobre esa huelga general. No se puede convocar contra la oposición, sino contra el Gobierno. Van a tener un problema de credibilidad y de imagen aún superior. Buena parte de la sociedad y de los trabajadores no entienden que se haya convocado esta huelga. Me gustaría si van a incluir dentro de las reivindicaciones la protección de los operarios del sistema ferroviario frente a la señalización del Gobierno y la vulnerabilidad laboral en la que les ha colocado como consecuencia de la falta de conservación y mantenimiento de los sistemas de seguridad. Tienen una oportunidad extraordinaria de desconvocar esa huelga.

«En este momento no me equivoco: mi adversario no es Vox, mi adversario es el sanchismo»

El único partido que no ha suspendido la campaña estos días ha sido Vox. ¿Qué le parece?

Un matiz: creo que hay dos partidos que han decidido no suspender la campaña. Uno es Vox. Y yo respeto las decisiones de cada partido. Creo que la correcta es la de mi partido. Pero hay un segundo partido que no ha suspendido su campaña: el PSOE. Lo que hicieron con los audios del operario forma parte de la campaña electoral del PSOE y de Sánchez. No nos equivoquemos. Lo que hicieron fue en clave puramente electoral. Para tratar de paliar los daños electorales que se puedan derivar del accidente. Por tanto, Vox no suspendió y lo dijo, el PSOE suspendió y no lo dijo.

¿Qué tal su relación con Vox?

Razonable. Buena. Convergemos en muchos puntos de vista en el ámbito municipal y también discrepamos. Pero yo en este momento no me equivoco con quién es mi adversario. Mi adversario no es Vox, es el sanchismo. Tenemos que ser conscientes de lo que nos jugamos en España el 29 de noviembre. De la importancia de garantizar un buen futuro para España y para los españoles y eso pasa por largar al sanchismo.

¿Qué se juega el alcalde de Madrid el 29N?

La ciudad de Madrid, mucho. Si hemos sido capaces de conseguir todo lo que hemos hecho, de conseguir los estándares que tenemos, de ser un centro de atracción de talento, y lo hemos hecho con un Gobierno en contra, qué no seremos capaces de conseguir con un gobierno a favor. Si sólo nos han puesto zancadillas, cuando no solo nos pongan zancadillas, sino que nos echen una mano, qué no seremos capaces de conseguir. Yo me la jugaré en términos personales, pero la ciudad de Madrid se juega mucho.

¿Las generales son una primera vuelta de las municipales?

Van a ser una última vuelta para España. Estas elecciones pueden suponer un punto de no retorno para la España constitucional de 1978.

Entrevista con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. © Alberto R. Roldán / Diario La Razón.

Entrevista con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. © Alberto R. Roldán / Diario La Razón. Alberto R. Roldán Fotógrafos