La Guardia Civil revela que seis buques marroquíes cercaron Ceuta la víspera del asalto

Un mando del Instituto Armado y un exinspector de Policía han declarado para aclarar la actuación operativa en la valla

El teniente coronel y jefe de operaciones de la Comandancia de la Guardia Civil en Ceuta, Miguel Lobo, ha revelado este lunes a la juez de la Audiencia Nacional María Tardón que la noche previa al asalto a la ciudad autónoma observaron seis embarcaciones marroquíes -dos patrulleras, dos interceptores y dos menores- frente a Ceuta, en la zona «límite de mar territorial», según ha podido saber THE OBJECTIVE.

El miembro del Instituto Armado estaba citado este lunes junto con Lorenzo Juan Fages, exinspector de la Policía Nacional. Ambos mantuvieron una discusión en la valla durante el primer día del asalto sobre cómo debían afrontar lo que estaba ocurriendo. Ante la avalancha humana que se aproximaba por la playa, en la zona marroquí, el teniente coronel decidió abrir la puerta de la frontera del Tarajal por la que entraron miles de personas. Previamente, la Policía Nacional había decidido cerrarla.

Los dos testigos que comparecían hoy en la Audiencia Nacional han reconocido que avistaron embarcaciones de la marina marroquí, aunque el exinspector de la Policía Nacional ha señalado que su cuerpo solo tuvo constancia de su presencia el propio sábado 30 de julio.

Una decisión del mando

Lobo ha defendido ante la juez de la Audiencia Nacional que la decisión de abrir la valla fronteriza fue suya y no de ningún superior. La ejecutó como máximo responsable de la Guardia Civil en Ceuta en ese momento e informó de la misma a la Delegación del Gobierno, que no dio ninguna indicación al operativo, indican fuentes presenciales en la vista. Cabe destacar que en el momento del asalto, apenas había media docena de agentes del instituto armado y una veintena de policías en esa zona del perímetro fronterizo.

El mando ha explicado que las decisiones operativas fueron tomadas por él en todo momento, habida cuenta de las competencias que tiene el cuerpo en la frontera, y ha justificado abrir la valla para tratar de evitar que los inmigrantes que invadieron Ceuta se echaran al agua y trataran de acceder a nado, lo que habría provocado muchas más muertes, teniendo en cuenta que la mayoría de las personas que cruzaron no sabían nadar.

Por su parte, el exinspector jefe ha declarado la tensión que mantuvo con el otro mando de la Guardia Civil, en plena escalada migratoria. Fagés ha revelado que nadie le dio orden alguna de cómo actuar y que cuando se produjo la invasión se aproximó con sus hombres a la valla para tratar de contener la llegada masiva de inmigrantes desde Marruecos.

La juez que investiga la entrada masiva en Ceuta considera en resoluciones del caso que la entrada masiva «no tuvo naturaleza ocasional o espontánea, sino que se trató de un proceso organizado en el que la finalidad migratoria operó sólo como cobertura formal que sirvió para fomentar, impulsar y dirigir un flujo masivo de personas a la ciudad de Ceuta».

Y niega, además, que «la finalidad de la mayoría de los inmigrantes fuera permanecer en territorio español», subrayando que la entrada masiva «persiguió obtener un máximo impacto sobre la gestión fronteriza hasta su colapso y, logrado el primer objetivo, eliminar la capacidad de respuesta por parte de España para contener o revertir la situación». En una de sus últimas resoluciones, Tardón preguntó al Ministerio de Defensa si tenía conocimiento de la entrada de buques marroquíes el día previo al asalto, hecho que ahora corrobora el teniente coronel Miguel Lobo de la Guardia Civil.