La noche de los dos seudónimos del Premio Planeta

La concesión del galardón a Carmen Mola fue un fallo literario y la revelación de un secreto de las letras

No fue solo la noche de un fallo literario, fue la velada de la revelación de un secreto. Un juego de seudónimos sucesivos y sobres lacrados. El anuncio, durante la noche del 15 de octubre de 2021, del ganador del Premio Planeta dejó a la audiencia con los aplausos suspendidos y una expresión en el rostro que oscilaba entre la sorpresa y la interrogación. El jurado declaraba, cerca de la medianoche, como es tradicional, que el galardón había recaído, por la novela titulada «La bestia» y que se había presentado bajo el seudónimo de Sergio López, en Carmen Mola. Un nombre que había marcado la novela negra durante los últimos años y se había convertido en un fenómeno de ventas. El problema era que Carmen Mola era otro seudónimo, lo que dio pie a la gran interrogante de ese día: ¿quién estaba detrás de Carmen Mola?

Los invitados a la gala asistieron asombrados a cómo ese día el Premio Planeta resolvía uno de los misterios que permanecía latente en la literatura reciente y subían al escenario, uno detrás de otro, tres escritores inesperados: Jorge Díaz, Antonio Mercero y Agustín Martínez. «Nos habían colocado cerca del escenario, pero en una mesa secundaria, con asesores políticos y los jefes de Prensa de Pilar Alegría y Miquel Iceta. La verdad es que eran muy simpáticos», recuerda el primero. «Hay que tener en cuenta que, entonces, nadie conocía nuestras caras. Esa noche hubo una doble expectación porque cuando se dijo el nombre de Carmen Mola se escuchó un “oooh” y luego sobrevino un momento de suspense. Justo después se hizo pública la revelación. Nosotros pensábamos que lo sabía todo el mundo, pero ahí nos dimos cuenta de que no era así», explica el segundo.

«Pensábamos que se sabía quiénes éramos Carmen Mola, pero nos dimos cuenta de que no era así»

Carmen Mola

«Teníamos un amigo que estaba justo en la mesa del lado y que se notaba que se preguntaba: “¿Qué hacen estos tres aquí?”. No nos ubicaba. La verdad es que me lo pasé muy bien durante la cena. Iban trayéndonos bebidas sin cesar, cava, vino… Lo único que pensaba era que no podíamos emborracharnos para no meter la pata en el escenario. Era inconsciente de que éramos el Planeta. Nadie lo sabía. La verdad es que los disfrutamos, lo pasamos bien», asegura el tercero.

Reacciones inesperadas

Al darse a conocer sus nombres todo se convirtió en un revuelo de comentarios, sorpresas, emociones y reacciones inesperadas. La noticia saltó a los medios de comunicación internacionales y las redes se llenaron de opiniones encontradas. «Aquella fue la primera rueda de Prensa que dio Carmen Mola. Todos respondíamos a las preguntas normales dejando siempre al tercero sin saber qué decir, porque ya lo habían dicho todo los dos anteriores. Luego nos comentó alguien de Planeta que no respondiéramos los tres a todas las preguntas, porque sino iba a ser un espanto. Y así lo llevamos desde entonces, pero antes los tres queríamos dar la opinión», explica Antonio.

Por su parte, Jorge reconoce que «en el momento de subir estaba nervioso. Nos presentaron a un montón de gente entre el escenario del Planeta y la rueda de Prensa. Todavía hoy hay personas que me vienen diciendo que nos presentaron entonces, pero la verdad es que no me acuerdo apenas de nadie que conocimos en esos instantes». Agustín aclara que «en el mundillo, la gente elucubraba sobre quiénes estaban detrás de Carmen Mola. Podían sonarles uno, dos, pero, en realidad, nadie acertaba los tres. Recuerdo el mogollón que se armó en las redes sociales. En las preguntas que nos hicieron durante la rueda de Prensa no metimos la pata, pero al llegar a la habitación me dijeron que éramos «trending topic» mundial, y también me recomendaron que no me asomara a las redes por el volumen de tráfico que la revelación del seudónimo había generado. Admito que me sorprendió. De repente, estaba en la portada del “The New York Times ”. Jamás pensé que saldría ahí».

«Nos recomendaron que no viéramos las redes por el revuelo que se había armado con el seudónimo»

Carmen Mola

Antonio reconoce que se había preparado argumentos y contestaciones para las preguntas y para «defender la autoría colectiva y confrontar eso desde el punto de vista teórico, pero no le interesó a nadie, solo cómo se escribe entre tres y por qué un seudónimo femenino. Pero no lo esencial». Jorge sonríe al evocar esas horas posteriores: «No estábamos de acuerdo ni siquiera con quienes nos defendían y que decían que les habíamos dado en la cara a las feministas. No estábamos de acuerdo porque no teníamos en mente nada de eso. Pero unos nos atacaban y otros nos defendían. Todavía hoy salen veinte cosas a este respecto cuando vamos a publicar un nuevo libro».

Agustín cuenta que no esperaba «el enfado, que la gente reaccionara así. Me sorprendió que se recogiera en diarios chinos, americanos, que Margaret Atwood se pronunciara. Me parecía surrealista cómo reaccionaba la gente. Pero logramos que durante unos días la literatura se convirtiera en un tema de conversación, que se hablara de ella cuando se tomaba café o se discutiera la elección de usar el nombre de Carmen Mola». En lo que coinciden los tres escritores es en un detalle. En el escenario les recibieron los Reyes. Los tres recuerdan que estuvieron con ellos, que se fotografiaron con ellos y que hablaron con ellos, pero ninguno puede recordar de qué. «Nos preguntan esto muchas veces, aunque estábamos tan nerviosos que no lo recordamos», apunta Jorge Díaz.