El Rey advierte desde Melilla: «Que nadie confunda convicciones con debilidad»

  • «Estamos preparados para defender nuestros valores y nuestras libertades»

  • «Nunca dejéis de creer en el futuro de Melilla porque detrás de ese futuro está toda España»

El Rey ha pedido este miércoles a los melillenses, durante su histórica visita a esta ciudad autónoma, que «nunca dejéis de creer en el futuro de Melilla porque detrás de ese futuro estamos todos: está toda España y está la Unión Europea». Don Felipe ha añadido que España y Europa están preparadas para «defender nuestros valores y nuestras libertades» y ha advertido: «Que nadie confunda esas convicciones con debilidad». Además, ha insinuado que él y la Reina deberían visitar con más frecuencia tanto Ceuta como Melilla.

El Jefe del Estado ha dirigido unas palabras a los melillenses durante una recepción ofrecida a los representantes de los distintos sectores de la sociedad que se ha celebrado en el Hotel Melilla Puerto.

Igual que hizo ayer en Ceuta, el Rey ha querido insistir en un mensaje que él mismo ha calificado de «obviedad», pero que en las actuales circunstancia, es importante reafirmar. Ese mensaje es que «Melilla es España y Melilla es Europa: su frontera es frontera de la Unión; una frontera única, que no distingue flancos ni puntos cardinales, pues se basa en un acervo compartido de derechos, libertades y responsabilidades ciudadanas. Cualquier amenaza a la frontera de un estado miembro lo es, por tanto, al conjunto de la UE», ha señalado. Y, en ese momento, ha sido interrumpido con aplausos.

La dignidad de la persona

Don Felipe ha explicado que españoles y europeos «somos miembros orgullosos de una Unión que cree firmemente en el imperio de la ley y en la dignidad de la persona. Es un estándar muy alto, fruto de un camino largo y difícil. Pero que nadie confunda esas convicciones con debilidad. Estamos preparados para defender nuestros valores y nuestras libertades».

El Rey también ha pedido a los melillenses que «nunca dejéis de creer en el futuro de Melilla porque detrás de ese futuro, impulsándolo, estamos todos. Está toda España, los ciudadanos, las instituciones, los poderes públicos, y está una Unión que reúne 27 estados democráticos. El compromiso firme con el crecimiento social, económico y cultural de vuestra ciudad, de nuestra ciudad, es vuestra mejor garantía».

Trabajar unidos

Tras elogiar «el temple que están demostrando los ceutíes», tras la invasión de los días 30 y 31 de julio, Don Felipe ha señalado que «también aquí, en Melilla, la convivencia es un reto diario», gestionado durante siglos «con sabiduría y con inteligencia ciudadana».

«Los hechos de estas últimas semanas, en Ceuta y, en cierta medida, aquí en Melilla, nos recuerdan la importancia de seguir trabajando unidos», ha señalado el Rey. Y ha advertido de que «las discrepancias, lógicas, e incluso necesarias en una democracia avanzada, como la nuestra, deben ir siempre de la mano de la unidad institucional y la búsqueda del entendimiento, que es garantía de estabilidad y la mejor fórmula para un trabajo eficaz. Todas las instituciones, empezando por la Jefatura de Estado, debemos trabajar siempre con esa misma conciencia del bien común».

Volver con más frecuencia

Antes de terminar, el Rey ha insinuado que debería visitar tanto Ceuta como Melilla con más frecuencia, ya que Don Juan Carlos y Doña Sofía solo las visitaron en una ocasión, y Don Felipe y Doña Letizia lo han hecho ahora por primera vez: «Estos dos días intensos nos llevan, a la Reina y a mí, a una conclusión inequívoca: merecéis sentir más a menudo, también a través de vuestros Reyes, el abrazo y la cercanía de todos los españoles. No a pesar de vivir aquí, sino precisamente por eso».

Marruecos y la «buena fe»

El Rey aprovechó su discurso desde Melilla, que se siguió desde Marruecos con mucho interés, como el de ayer en Ceuta, para trasladar un mensaje al país vecino y recordarle que es esencial actuar «con buena fe».

«Vivís en esta ciudad increíble… donde dos reinos, España y Marruecos, debemos velar siempre por construir y preservar una relación de buena vecindad, que mire por un futuro de provecho mutuo a través de la paz, la seguridad, la estabilidad y la cooperación. Eso exige confianza y responsabilidad, basadas en la buena fe. Lo creo posible y deseable, merece la pena trabajar y abogar por ello, y a ello nos debemos comprometer todos».