Una técnica «made in Spain» para curar a León XIV

La rápida recuperación que el Papa ha experimentado tras extirparle un cáncer de pulmón es fruto del método no invasivo del doctor González Rivas

Jornada de sosiego en el Policlínico Gemelli, en el Vaticano y en el orbe católico. Tras el sobresalto que supuso que el martes por la noche trascendiera que al Papa se le había extirpado el lóbulo inferior del pulmón derecho por un cáncer, este miércoles se ha presentado como una jornada propia de una recuperación sin incidencias.

Así lo certificó a las dos de la tarde la Santa Sede a través de un comunicado. «Los resultados confirman una evolución postoperatoria normal», se lee en la nota del equipo médico, que detalla que León XIV fue sometido a análisis de sangre y a una radiografía de tórax. «Los valores se encuentran dentro de los parámetros esperables para el tipo de intervención realizada», se certifica. Además, se informó de que el Pontífice agustino, de 71 años, habría retomado una alimentación normal, «desayunando y almorzando». Y no solo eso: también habría comenzado a realizar ejercicios de fisioterapia respiratoria y habría caminado por la habitación. Además, por la tarde, pudo celebrar la misa. «La evolución sigue el curso previsto», concluye el comunicado.

La Santa Sede también detalló las pruebas a las que se sometió el sucesor de Pedro antes de la operación: una broncoscopia robótica con biopsia, una tomografía computarizada de tórax con contraste y una tomografía por emisión de positrones, conocida como PET.

«El Papa se encuentra bien, de buen ánimo», declaró Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, quien mantiene el plazo de una semana de hospitalización que se anunció desde un principio. Bruni también se refirió al viaje previsto a partir del 6 de noviembre a Uruguay, Argentina y Perú, una gira de doce días que podría estar en el aire, dependiendo de cómo evolucione Robert Prevost en los próximos días. «El Papa desea ir», confirmó el portavoz vaticano.

Con toda esta detallada información por delante, por el momento no han trascendido ni el estadio del cáncer ni se ha aclarado si será necesario administrar al Papa algún tratamiento, ya sea quimioterapia, inmunoterapia…

El hecho de que coma y pueda andar, y de que no se descarte la peregrinación a América Latina, no es fruto de un milagro. Es consecuencia del tipo de intervención a la que se habría sometido y que lleva el sello «made in Spain». El cirujano que estuvo al frente de la operación es Stefano Margaritora, especializado en la técnica Uniportal VATS, siglas en inglés de cirugía torácica videoasistida mediante un único puerto de acceso. Quien está detrás de este método es Diego González Rivas, cirujano torácico que la creó en 2010 en La Coruña. El procedimiento permite extirpar un tumor mediante una única incisión de tres centímetros en el tórax.

En estos días, no son pocos los que le han dejado caer a González Rivas que debería haber sido él quien operara al Papa. Él admite que esta posibilidad no era viable por «protocolo del Vaticano». Eso sí, ha estado en permanente contacto con Margaritora, con quien mantiene una relación de amistad. De hecho, fue en 2017 cuando el especialista español se trasladó a Roma para instruir al equipo que ha operado al Santo Padre.

«El Papa está en buenas manos. Hablé con ellos y me dijeron que todo fue muy bien, que apenas tiene dolor y que sigue recuperándose bien», expone González Rivas en sus redes sociales, en un mensaje a pie de quirófano. Desde el Shanghái Pulmonary Hospital, donde solo ayer se practicaron 197 operaciones con su técnica, se mostraba «profundamente orgulloso». «He ido expandiendo esta técnica hasta completar 146 países. Es una satisfacción para todos que el Papa se encuentre bien y que sea lo menos invasivo posible», comentaba este médico, que ya ha formado a más de 1.400 cirujanos. No es de extrañar que insista en que se trata de «Marca España en el Vaticano».

El cirujano se muestra especialmente optimista con la intervención a la que ha sido sometido el Papa agustino. «La detección precoz de un nódulo pulmonar solitario aumenta las posibilidades de curación», explica sobre el caso de Robert Prevost. Y desarrolla: «Ha sido detectado en un control rutinario, lo que aumenta las posibilidades de curación».

Entretanto, el engranaje vaticano sigue funcionando a pleno rendimiento durante el ingreso hospitalario de León XIV. Por un lado, se daban a conocer los nombramientos de dos pastores en Eslovaquia y Brasil. En paralelo, también se clausuraba la cumbre que el Papa había convocado con motivo del décimo aniversario de la exhortación apostólica «Amoris laetitia». La operación le impidió participar en la misa final, celebrada ayer por la mañana en la plaza de San Pedro. En su lugar, presidió la eucaristía el cardenal Luis Antonio Tagle, a quien el Papa presentó como nuevo decano del Colegio Cardenalicio el pasado 8 de octubre, en la antesala de anunciar su diagnóstico. Ayer, el purpurado se estrenó en su nuevo papel al frente de la celebración. Eso sí, Tagle leyó la homilía que había dejado preparada Prevost.