El histórico teatro de Zaragoza que dinamizó el paseo Independencia hace más de un siglo: iba a ser provisional pero estuvo abierto 37 años

El Teatro Pignatelli abrió sus puertas el 14 de agosto de 1878 y fue derribado en 1915

A principios del siglo XX, Zaragoza apenas tenía 100.000 habitantes. Sin embargo, su vida cultural estaba muy por encima de su demografía y contaba con hasta cinco teatros: el Principal, la Parisiana, el Teatro Circo, el Teatro de Variedades y el Pignatelli. Este último fue uno de los más bonitos y populares de la ciudad en esa época. Y eso que, al principio, se proyectó como un teatro de verano para unas pocas temporadas.

Al final, estuvo activo durante 37 años. Abrió sus puertas el 14 de agosto de 1878 en pleno paseo de la Independencia, en el solar que hoy ocupa la sede de Correos, y cerró definitivamente, ya muy deteriorado, en 1914. El monumental teatro, con aforo para 2.000 espectadores, fue impulsado por tres empresarios aragoneses: Emilio Navarro Ochoteco, José Bellido y Enrique Zopetti. Su objetivo era levantar un coliseo provisional para funciones estivales en los terrenos de la Exposición Aragonesa de 1868, pero finalmente estuvo operativo esos 37 años.

El encargado de diseñar el edificio fue el gran arquitecto turiasonense Félix Navarro Pérez, una figura clave en esa época en la que Zaragoza caminaba hacia la modernidad (suyos son también los proyectos del Mercado Central, el Palacio de Larrinaga o la antigua Escuela de Artes de la plaza de los Sitios).

Una imagen del teatro del Fondo Documental Histórico de las Cortes de Aragón.

Una imagen del teatro del Fondo Documental Histórico de las Cortes de Aragón. / Gran Archivo Zaragoza Antigua

El arquitecto municipal fue un auténtico adelantado a su tiempo. En sus viajes a Alemania y Estados descubrió la función estética del hierro, algo que aplicó con acierto en el Pignatelli, que después sirvió de inspiración para otros teatros. De hecho, en su interior destacaban las columnas de este material, muy utilizadas posteriormente por Navarro en todos sus proyectos.

El edificio se levantó en solo seis meses debido también a ese carácter provisional. Sin embargo, eso no impidió dotarlo de una gran monumentalidad. El coliseo tenía un patio en forma de herradura que incluía 512 butacas y al que se accedía a través de cinco puertas. Sin embargo, sus 16 plateas, 18 palcos y los anfiteatros permitían alcanzar un aforo de casi 2.000 espectadores.

Imagen del interior del Teatro Pignatelli.

Imagen del interior del Teatro Pignatelli. / Coyne / Gran Archivo Zaragoza Antigua

Al tratarse de un teatro de verano tenía en su piso inferior una galería abierta, mientras que también contaba con una amplia terraza elevada desde la que se podía contemplar el Salón de Santa Engracia y las huertas regadas por el Huerva.

Llamado así por estar situado junto a la emblemática estatua dedicada al ilustre aragonés Ramón de Pignatelli, la primera sesión del teatro estuvo protagonizada por la obra dramática de Manuel Tamayo ‘Un drama nuevo’, la cómica ‘Las cuatro esquinas’, y la obertura de ‘Guillermo Tell’. De hecho, acogió obras líricas, circo, ilusionismo y también cine. Al finalizar las Fiestas del Pilar de 1914, cerró sus puertas y fue derribado a finales de 1915. Años después, en ese mismo solar se levantaría la emblemática sede neomudéjar de Correos.

Imagen del exterior del teatro.

Imagen del exterior del teatro. / Cesión de la familia de José María Sanz González a Rafael Castillejo