Isabel la Católica «puso en marcha una civilización que beneficia a 600 millones de personas»

El 28 Congreso Católicos y Vida Pública tendrá como protagonista la relación entre España e Hispanoamérica y se celebrará en Madrid los próximos 13, 14 y 15 de noviembre

Fiel a su cita desde hace casi tres décadas, la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) y la Fundación Universitaria San Pablo CEU han presentado esta mañana la 28 edición del Congreso Católicos y Vida Pública, que tendrá como título España e Hispanoamérica, la fe que nos une, un viaje de ida y vuelta. El evento tendrá lugar los próximos 13, 14 y 15 de noviembre en la Universidad CEU San Pablo (Julián Romea, 23. Madrid).

«La Hispanidad no es una hipótesis, ni una nostalgia, ni una causa pendiente de demostrarse: es un hecho. Existe, funciona y beneficia a cuantos hablamos, pensamos y sentimos en español a un lado y otro del Atlántico», ha señalado la directora del congreso, María San Gil, en la lectura del manifiesto que se ha presentado esta mañana en Madrid.

El cartel de la 28 edición del congreso de Católicos y Vida Pública

El cartel de la 28 edición del congreso de Católicos y Vida Pública ACdP

Ante el cartel de esta edición –que ha elaborado Carlos Figuero de Miguel, alumno de Arte Digital en el Campus de la Creatividad de la Universidad CEU San Pablo y ganador del concurso convocado para diseñar la identidad visual– San Gil ha subrayado que la Hispanidad «es una comunidad de afectos e intereses, forjada por la historia y sostenida, desde hace más de quinientos años, por instituciones que ningún tratado internacional ha conseguido replicar». A su juicio, esto se verifica en «ayuntamientos que llevan nombres gemelos en dos continentes, universidades que comparten claustro intelectual desde el siglo XVI, diócesis y parroquias que rezan en la misma lengua, hospitales nacidos de la misma caridad». «Nada de esto es artificial. Nada de esto hay que inventarlo», ha sentenciado, ya que «solo hay que reconocerlo, y ponerlo al servicio del futuro con la ambición que merece».

El congreso seguirá el desarrollo habitual de otras ediciones, con conferencias y mesas redondas, pero también habrá momentos dedicados a la oración, a la celebración de la santa misa, la adoración eucarística y la posibilidad de confesarse, según ha detallado el secretario nacional de Comunicación ACdP, Pablo Velasco.

«Isabel la Católica no puso en marcha una promesa: puso en marcha una civilización. Su testamento, en el que ordenó tratar a los naturales de las Indias ‘como personas libres y no sujetas a servidumbre’, fijó desde el primer instante el criterio con el que España construiría un mundo nuevo: la dignidad del otro como condición, no como excepción», ha declarado la directora del congreso. «Ninguna otra potencia de la historia moderna legisló así sobre sí misma desde el origen. España lo hizo, y de ahí nació todo lo demás», ha concluido.