Una novedad que llega en un momento especialmente señalado, cuando la ciudad ya empieza a prepararse para unas fiestas que se celebrarán del 10 al 18 de octubre.
A falta de pocas semanas para que Zaragoza vuelva a celebrar sus esperadas Fiestas del Pilar, la Virgen ya es protagonista con una novedad que no ha pasado desapercibida. El Cabildo Metropolitano de Zaragoza ha incorporado un nuevo color para las tradicionales medidas de la Virgen del Pilar, una pieza muy vinculada a la devoción y a la tradición de los zaragozanos, así como de aquellos que visitan la Basílica del Pilar.
Una novedad que llega en un momento especialmente señalado, cuando la ciudad ya empieza a prepararse para unas fiestas que se celebrarán del 10 al 18 de octubre y que volverán a llenar las calles de Zaragoza de actos y conciertos. Este nuevo color se suma a los que ya podían encontrarse y amplía las opciones para quienes buscan llevar consigo un recuerdo de la Virgen del Pilar.
Verde oscuro, el nuevo color de la medida de la Virgen del Pilar
El Cabildo Metropolitano de Zaragoza ha incorporado una nueva medida de la Virgen del Pilar a pocas semanas de la celebración de las fiestas en su honor. El color escogido ha sido el verde oscuro, con el dibujo en blanco, una opción que resulta «más sobria para quienes desean llevar consigo este signo de protección de Nuestra Madre».
Tal y como han indicado, este color verde evoca la esperanza y la vida de fe que se despliega en el caminar diario de todo devoto o peregrino. Una nueva opción de medida que ya puede adquirirse en la tienda de la Catedral Basílica, ubicada en la puerta baja de la plaza, la más cercana al Ayuntamiento.
Hasta ahora, la medida de la Virgen del Pilar estaba disponible en azul claro y oscuro, rosa, fucsia, verde, amarillo, rojo, morado, naranja y blanco, siendo las opciones azules y la blanca las más comunes.
Sobre las medidas de la Virgen, un accesorio indispensable para los zaragozanos
Las medidas de la Virgen, que reproducen la longitud de su talla, nacieron en el siglo XVII como una alternativa a los mantos, ante el alto número de peticiones que recibía en su día el Cabildo para cubrir a los enfermos. De esta manera, su uso se extendió como pieza de devoción y acompañamiento y como símbolo de protección y amor hacia la Virgen del Pilar.
Las que se venden en el Pilar han estado en contacto con el manto de la Virgen y, al llevarla, el devoto deposita su confianza en la intercesión de la Virgen. Su precio es de un euro para las cintas normales y de dos euros para las ediciones especiales, como la del estampado de cachirulo.










