Las causas de la tragedia aún no están claras, aunque imágenes satelitales apuntan a un deslizamiento de nieve y rocas desde un glaciar como posible origen
Según Nepal, dos de los desaparecidos son ciudadanos españoles, si bien Exteriores no tiene constancia de ello
Al menos 95 personas han muerto y 403 se encuentran desaparecidas a causa de una riada masiva en el norte de Nepal. Según las autoridades del país entre los desaparecidos hay 341 extranjeros, de los que dos son ciudadanos españoles. La riada golpeó a primera hora del miércoles varias localidades cerca de la frontera con el Tíbet (China) y provocó graves daños en carreteras, puentes, asentamientos e infraestructuras. La Embajada de España en Nueva Delhi y el Consulado Honorario de España en Nepal están al corriente de la situación y haciendo seguimiento de la misma. También preparados para prestar toda la asistencia consular necesaria, según fuentes del Ministerio de Exteriores.
En la lista de extranjeros desaparecidos también hay 133 indios, 47 estadounidenses, 34 australianos, 33 británicos, 24 canadienses, 19 malasios, 7 ucranianos, 5 neozelandeses, 4 alemanes, 3 franceses, 2 irlandeses, 2 neerlandeses y 2 rusos. La lista también incluye a un ciudadano de Bielorrusia, uno de Finlandia, uno de Hungría, uno de Israel, uno de Lituania, uno de Portugal y uno de Fillipinas. La mayoría de los extranjeros se encontraban en Rasuwa para completar la perigrinación al monte Kailash y al lago Mansarovar, ods enclaves considerados sagrados por hinduístas, budistas y jainistas, en la región del Tíbet.
El ministro de Asuntos Exteriores ha atribuido la repentina riada a un terremoto que provocó un deslizamiento de tierra y taponó el río Bhote Koshi. La crecida repentina del río Bhote Koshi ha arrasado aldeas y causado daños en carretereas, puentes e instalaciones del suministro energético. «Todavía no tenemos una evaluación precisa de los daños, pero las inundaciones son masivas y es probable que hayan afectado a numerosas zonas habitadas», declaró a la AFP un portavoz de la policía, Abi Narayan Kafle.
La policía difundió en las redes sociales imágenes impactantes de una enorme ola arrasando un valle encajonado en el distrito montañoso de Rasuwa (con unos 50.000 habitantes), una zona al norte de Katmandú que limita con la región del Himalaya del Tíbet, llevándose consigo varios edificios. «Hemos ordenado a los residentes de las orillas del río que abandonen la zona (…) y hemos desplegado todos los recursos disponibles en el lugar», añadió Kafle.
El primer ministro nepalí, Balendra Shah, informó a través de las redes sociales que había convocado una reunión de urgencia de la Autoridad Nacional de Gestión de Emergencias. «Ya se ha comenzado a trabajar para adoptar las medidas necesarias en coordinación con los equipos médicos, los equipos de búsqueda y la Cruz Roja», indicó el jefe del Gobierno en su cuenta de X, quien también recomendó a la población que se encuentra a orillas del río Bhote Koshi que extreme la precaución. Las autoridades temen que la cifra de fallecidos aumente.
El director general de la compañía Touch Kailash Travels, Bashu Kumar Adhikari, dijo que se ha perdido el contacto con 390 peregrinos que se encontraban en Nepal camino de cruzar hacia el Tíbet para participar en el Kailash Mansarovar Yatra. «La mayoría son indios. Sus identidades aún no han sido verificadas», afirmó.
Envío de efectivos
El Ejército anunció el envío de efectivos y 14 helicópteros a la zona. «Se está llevando a cabo la evaluación de los daños», señaló. Por su parte, la autoridad de gestión eléctrica informó de daños en varias de sus instalaciones locales, incluidas presas y plantas solares, y comunicó la existencia de cortes de electricidad.
Hasta el momento, 29 personas han sido rescatadas mientras persisten las labores de búsqueda y rescate. «Nuestra empresa de logística tiene siete camiones portacontenedores allí, todos con empleados nepalíes. Hemos perdido el contacto con todos ellos. No hay señal, así que no podemos comunicarnos con nadie», declaró a la BBC Yee Liang, un empresario chino afincado en Katmandú.
Las inundaciones y los deslizamientos de tierra son frecuentes durante el monzón de verano (junio-septiembre) en Nepal y en todo el sur de Asia. Según los científicos, el calentamiento global está aumentando su intensidad y frecuencia. El año pasado, Rasuwa ya sufrió unas inundaciones mortales que causaron el fallecimiento de 18 personas tras el desprendimiento de un glaciar en el lado chino de la frontera. Sin embargo, las autoridades han apuntado que la magnitud del desastre de este miércoles supera la de las inundaciones del año pasado.
China moviliza sus recursos
Por su parte, el presidente chino, Xi Jinping, ordenó «movilizar todos los medios» para socorrer a los heridos y minimizar las pérdidas humanas tras la tragedia, ocurrida hacia las 10.30 (02.30 GMT) en el paso fronterizo de Gyirong, reportó la agencia. Situado en el Himalaya, el paso fronterizo de Gyirong es una importante vía de comunicación terrestre entre China y Nepal.
Hasta el momento, ni las autoridades ni los medios oficiales han facilitado un balance preciso de víctimas. «La prioridad absoluta es movilizar todos los medios para buscar y rescatar a los desaparecidos, evacuar y realojar a los habitantes en peligro, atender rápidamente a los heridos y reducir al máximo el número de víctimas», declaró Xi Jinping, citado por los medios. Por lo general, el presidente chino solo se pronuncia tras una catástrofe cuando el número de víctimas es elevado.










