Volveremos desata la locura en las librerías Zaragoza: largas colas para afrontar la Vuelta al Cole

La campaña tiene un especial impulso para los establecimientos de los barrios de Zaragoza

Las librerías de Zaragoza viven este miércoles uno de sus días más intensos del año. El arranque de la campaña de Vuelta al Cole de Volveremos ha llevado a numerosos clientes a los establecimientos desde primera hora, con largas colas en algunos puntos de la ciudad y negocios que han tenido que reforzar su personal para poder atender toda la demanda.

En La Tienda de al Lado, en Rosales del Canal, su propietario, Íñigo García Bellido, asegura que la escena se repite cada año. «Siempre es así», explica sobre las filas, hasta el punto de que necesita incorporar a una persona más durante estas jornadas porque, sin ese refuerzo, «es imposible, es inviable». Este comerciante asegura además que muchos clientes han esperado expresamente al inicio de la campaña para realizar sus compras.

El protagonista indiscutible de estas jornadas es el libro de texto. «El libro de texto es el 100%», señala García, que explica que a partir de esa compra aparecen también mochilas, estuches y otros productos de papelería. En los colegios del entorno, el ticket medio se sitúa aproximadamente entre los 150 y los 180 euros, aunque el importe varía en función del centro.

UN IMPULSO PARA EL PEQUEÑO COMERCIO

El consejero de Economía del Ayuntamiento de Zaragoza, Carlos Gimeno, ha defendido precisamente el efecto de la campaña sobre los establecimientos de los barrios. En su visita a esta librería que abrió sus puertas ya en el año 2008, ha destacado que Volveremos busca que la Vuelta al Cole no se limite a la compra de libros, sino que permita mantener la actividad en sectores como el textil, la alimentación o el equipamiento familiar.

La campaña de este miércoles cuenta con cerca de tres millones de euros de saldo entre las aportaciones del Ayuntamiento y del Gobierno de Aragón. Desde junio, la iniciativa ya ha generado más de 15,6 millones de euros en ventas y cuenta con más de 2.000 comercios activos en Zaragoza, según los datos municipales. Gimeno sostiene que el programa supone un impulso especialmente importante para los pequeños establecimientos, en un momento en el que los meses de julio y agosto suelen ser más complicados para las ventas.

Para García, además, el efecto de Volveremos no termina necesariamente con la compra de los libros. El dinero que los clientes acumulan en la aplicación favorece que regresen después para adquirir otros productos, desde una mochila hasta un juguete. «Sí que ayuda muchísimo en las ventas futuras», apunta el comerciante.

El éxito de estas jornadas tiene, sin embargo, una cara menos cómoda: la concentración de clientes en muy pocos días. Así, este propietario considera que la campaña funcionaría mejor si la generación de saldo para la Vuelta al Cole pudiera extenderse durante toda una semana. Ya que ahora, con dos días concentrados, las colas pueden llegar a durar «una hora y media».