Margarita Robles dará las primeras explicaciones oficiales del Ejecutivo en el Congreso de los Diputados tras la prohibición de acudir al Senado a petición del PP
El núcleo duro de Moncloa ha decidido, un mes después de la invasión de los 80.000 marroquíes que pusieron en jaque la seguridad de Ceuta, lanzar a los ministros implicados en la crisis dar la cara en el Congreso ante la sociedad española y la oposición. Una estrategia de blindaje que vuelve a excluir al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de responder ante la ciudadanía. Tras las vacaciones de verano más largas en la historia de la presidencia española, el secretario general del PSOE continúa desaparecido, aunque asomará la cabeza en el Consejo de Seguridad Nacional convocado para este 25 de agosto, cuatro semanas después del torrente de ilegales que cruzaron a nado El Tarajal.
La primera en cruzar las puertas del Congreso de los Diputados será Margarita Robles, ministra de Defensa, quien comparece al mediodía, a petición propia, en la Comisión de Defensa convocada de manera extraordinaria. Robles intentará explicar cómo pudo fallar con tanto estrépito el Ejecutivo a la hora de defender la soberanía nacional y las fronteras de la Unión Europea en el punto más sur del continente. Hasta siete ministros cubrirán el apagón informativo provocado por Sánchez, quien pasó menos tiempo en la ciudad autónoma que el líder de la oposición.
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Cascada de comparecencias en el Congreso
La comparecencia de Margarita Robles será la primera de las siete que tendrán lugar a lo largo de la semana en la cámara baja por parte de ministros del Ejecutivo de Sánchez. El jueves, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, y la ministra de Sanidad, Mónica García, harán lo propio para explicar su desempeño durante la crisis dentro de las competencias de su Ministerio.
Por último, el viernes hablarán desde las respectivas comisiones el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, y la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. Por último, el lunes 31 será el turno de Sira Rego, titular del Ministerio de Juventud e Infancia.
Sánchez convoca al Consejo de Seguridad Nacional
Pedro Sánchez ha convocado al Consejo de Seguridad Nacional de forma extraordinaria este martes, casi un mes después de la entrada irregular de decenas de miles de personas por la frontera de Ceuta los días 30 y 31 de julio. Es la fórmula que permite al presidente del Gobierno reunir a sus miembros en cuestión de horas, y también la que en otros veranos ha llevado a Pedro Sánchez a retrasar el inicio de su descanso o a suspenderlo durante unas horas. Esta vez la cita se ha fijado para la semana de la vuelta de sus vacaciones, pegada al primer Consejo de Ministros tras el parón, con miles de personas que entraron aquellos días todavía en la ciudad autónoma.
El órgano asiste al Ejecutivo en las cuestiones que afectan a la seguridad nacional y sus estatutos fijan reuniones bimestrales, sin límite para las que el presidente decida añadir. De él forman parte una amplia mayoría de los ministros, entre ellos los de Defensa, Interior, Asuntos Exteriores, Presidencia, Justicia, Hacienda, Transportes, Industria y Sanidad, junto a la directora de Seguridad Nacional, la general Loreto Gutiérrez Hurtado, la directora del Centro Nacional de Inteligencia, Esperanza Casteleiro, y el Jefe de Estado Mayor de la Defensa, el almirante general Teodoro López Calderón. La reunión se celebra en Moncloa y la preside Sánchez.
Ministros usados como “escudos humanos”
La oposición ha criticado duramente la decisión del Gobierno de usar a siete ministros de “escudos humanos” ante la inacción de Sánchez en respuesta a la crisis migratoria. El portavoz nacional del PP, Borja Sémper, acusó ayer al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de utilizar a sus ministros como «escudo humano» ante la crisis de Ceuta mientras él «se ocultaba» en Lanzarote y de no proteger los intereses de España ante Marruecos, además de volver a exigir que atienda los casos de enfermedades infecciosas que se están diagnosticando en la ciudad y que repatríe a todos los que entraron a finales de julio.
Así se pronunció Sémper tras la reunión del Comité de Dirección del PP, centrada en la situación de Ceuta. Según afirmó, lo ocurrido los días 30 y 31 de julio «no fue un episodio aislado ni una serpiente de verano», sino una «herida» que se ha ido agravando y que, a su juicio, compromete «la seguridad, la convivencia, la salubridad y la normalidad» de la ciudad autónoma.
El dirigente ‘popular’ reprochó a Sánchez haber permanecido más de tres semanas de vacaciones y ha asegurado que, para Ceuta y sus más de 80.000 habitantes, agosto ha sido «un mes de abandono, de inseguridad y de emergencia», mientras el Ejecutivo ha gestionado «una emergencia nacional en chanclas y bañador».
«Un Gobierno no puede colgar el cartel de cerrado por vacaciones», proclamó Sémper, quien manifestó que la situación no puede reducirse únicamente a una crisis migratoria, sino que ha hablado de una crisis «múltiple», con componentes de seguridad nacional, orden público y salud pública.












