El fuego comenzó este lunes en Santa María de la Peña y rodeó con gran rapidez el municipio
Las primeras pesquisas sen torno al incendio forestal que afecta al entorno de Santa María de la Peña, que ya ha calcinado más de 4.000 hectáreas, apuntan a que el fuego se originó en la campa de las obras de reforma de la carretera autonómica A-132, que están siendo ejecutadas por la UTE formada por Extracto, Acinser, Transfer y Aceinser. Una sospecha que ya tenían los vecinos del municipio, que apuntaban desde este lunes con esa posibilidad, tal y como ha informado EL PERIÓDICO DE ARAGÓN.
Se da la circunstancia de que en esa zona hay cámaras de seguridad, mientras que la Guardia Civil mantiene abierta la investigación. Conviene matizar que, en la zona donde se ha declarado el incendio, el nivel de alerta declarado durante el lunes era naranja, algo más bajo que el rojo.
«En principio creemos que se originó allí, se fue escuchando por el pueblo que pasó algo con alguna máquina por lo que creemos que pudo comenzar allí», contaba a este diario Ana Gabás, una de las habitantes de Santa María, sobre el comienzo de las llamas. Desde ese supuesto punto inicial, las llamas comenzaron a extenderse hacia el embarcadero del pantano y posteriormente ascendieron hacia la ladera del monte rodeando el pueblo.
Una situación que causó en el propio núcleo una situación de extrema tensión que vivieron los vecinos que se encontraban allí. Gabás es una de las vecinas que se encontraban en el municipio cuando se originó el fuego, relatando unas primeras horas «llenas de miedo, incertidumbre y con unas llamas que avanzaban muy rápido».
La violencia del incendio sorprendió a los vecinos, que tuvieron que intentar contener el fuego con los medios que tenían a su alcance: «Nosotros solo pensábamos en qué podíamos hacer, así que cogimos cubos, mangueras y todo lo que teníamos, ya que no podíamos hacer otra cosa hasta que llegaran las brigadas». La situación se complicó cuando el agua disponible en el municipio se agotó, como relata Ana: «De repente se nos acabó el agua y entonces ya solo podíamos esperar».
La llegada de los primeros medios aéreos se produjo mientras los vecinos trataban de hacer frente al fuego: «Empezó a venir un helicóptero y posteriormente otro mientras nosotros llamábamos al 112». Mientras los efectivos terrestres llegaban a la zona, los helicópteros ya se encontraban tratando de combatir el fuego desatado.
Llamas tan altas como edificios
La vecina describe unas llamas de enormes dimensiones que avanzaban hacia las casas muy rápidamente. «Era tan virulento el incendio que las llamas eran casi como edificios, y todo empezó ya a subir por alrededor del pueblo y por detrás», cuenta Ana. El fuego alcanzó además zonas de difícil acceso a causa de la orografía, haciendo que los vehículos de extinción no pudiesen llegar a entrar. «Se extendió por toda la ladera y por allí sí que no se puede acceder ni con camiones de bombero ni con nada, porque no hay caminos», explica.
La experiencia dejaba a los vecinos en una situación de auténtico pánico, según reconoce Ana: «Yo pasé tantísimo miedo, pero mucho miedo. Es que no sabes qué hacer y te paraliza«. La situación continuaba siendo complicada esta mañana, con un pequeño foco que se había detectado durante la noche y el municipio permaneciendo aislado por los cortes de las carreteras.
Además, el humo mantenía abierta la posibilidad de un desalojo preventivo, aunque durante el incendio no fue necesaria la evacuación, la vecina señala que ahora existe «un aviso de posible desalojo por el humo». Una situación que mantiene la incertidumbre entre los vecinos, mientras los medios de extinción continúan trabajando para controlar definitivamente el incendio.
Mientras tanto, el alcalde de Peñas de Riglos, Juan Torralba, asegura que «Santa María de la Peña está a salvo y ya no corre peligro del fuego», aunque las pedanías de Ena y Centenero se encuentran en una situación «de mayor peligro por la proximidad de las llamas».










