Sigue activo un incendio causado por un rayo a más de 2.000 metros de altura en el Pirineo aragonés

Las tormentas eléctricas del viernes dejaron varios fuegos simultáneos que han obligado al operativo antiincendios de Aragón a mandar medios aéreos. En Jaca los agricultores ayudaron a sofocar otro incendio.

De la decena de incendios forestales que la tormenta eléctrica del pasado viernes provocó en Aragón por causas naturales, continúa activo el de Sierra Calva, un macizo montañoso situado a más de 2.000 metros de altitud en el término municipal de Seira, en la comarca oscense de la Ribagorza.

Así lo ha confirmado el Infoar, el operativo antiincendios del Gobierno de Aragón, que en la mañana de este sábado luchaba contra las llamas en este punto porque el fuego seguía activo y realizaba un amplio despliegue de medios para la jornada. El fuego se inició a las 18.20 del viernes a causa de un rayo.

Para hacer frente al incendio, el operativo aragonés ha movilizado numerosos medios aéreos y terrestres, ya que se trata de una zona de difícil acceso y complicada orografía poblada con pino negro. Están actuando de manera alterna durante la jornada, por parte del Gobierno de Aragón, 6 helicópteros, 5 brigadas helitransportadas y tres terrestres, el director de extinción, cinco técnicos de apoyo y 10 Agentes para la Protección de la Naturaleza. Y por parte del Ministerio de Transición Ecológica, 4 medios aéreos y una BRIF.

A lo largo del viernes se declararon de manera casi simultánea una decena de conatos en Seira, Campo, Aísa, Foradada de Toscar o Aínsa-Sobrarbe, en los que tuvieron que intervenir seis helicópteros del Gobierno de Aragón y cuatro medios aéreos del Ministerio de Transición Ecológica, además de brigadas de bomberos forestales.

En un primer momento se produjeron tres conatos en las comarcas de Sobrarbe y Ribagorza, en los municipios de Aínsa y de Foradada del Toscar. Todos ellos fueron extinguidos por la rápida movilización del helicóptero con base en Bailo.

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Sin embargo a lo largo del viernes tuvieron que intervenir seis helicópteros del Gobierno de Aragón y tres medios aéreos del Ministerio de Transición Ecológica, además de brigadas de bomberos forestales en una decena. Fue «una intensa jornada de trabajo», ha señaló Infoar.

Cabe recordar que alguno de los incendios declarados este verano, se han debido a rayos, como el de Plan, que arde desde el 17 de julio y dos semanas después sigue activo. El fuego por la tormenta eléctrica estuvo latente varias horas hasta que finalmente prendió.

Como en Plan, en la Sierra Calva de Seira, se está quemando pino negro, «que es lo que hay de 1.600 metros de altitud para arriba, y arde como una tea», asegura el alcalde, Manuel Callau. «Echan agua desde el aire, y más agua, y no se apaga».

Este sábado se confiaba en la llegada de una tormenta, pero ha pasado de largo sin dejar agua. Al menos tampoco se han visto relámpagos. Y es que los frentes de los últimos días más que aliviar la sequía se ven con miedo por el peligro de que la carga eléctrica provoque nuevos incendios.

El incendio de Seira avanza en dos flancos, ha explicado el alcalde. Se ha atajado el más peligroso que se dirigía hacia monte del término municipal de Campo.

La Policía Local ha colaborado en la extinción.
La Policía Local ha colaborado en la extinción.Policía Local de Jaca

Por otra parte, el fuego ha dado otro susto en Jaca. Durante la mañana se ha declarado un incendio en las proximidades del puente de San Miguel. La Policía Local ha sido la primera en intervenir, y se han sumado Guardia Civil, Agentes de Protección de la Naturaleza, Bomberos de la Diputación Provincial de Huesca y los agricultores de la zona..

Al llegar al lugar, las primeras patrullas comenzaron a sofocar las llamas, pero el intenso calor y el viento extendieron las llamas por varias zonas, según ha detallado la propia Policía Local. Finalmente con el trabajo de todos se ha podido apagar. Especialmente se ha agradecido la colaboración de los agricultores, «que en cuanto han visto las llamas no han dudado en colaborar con su extinción».