Revisarán esta noche con drones de la UME y la Guardia Civil los pueblos de Uncastillo, Asín, Orés, Luesia y Malpica de Arba para decidir quiénes pueden regresar.
El incendio de Orés, activo desde el miércoles y que ha arrasado 14.400 hectáreas, está al fin estabilizado, aunque se mantiene en nivel 2 y sigue el trabajo sobre el terreno. El ataque de los grupos de extinción empieza a dar resultados, y los mil desalojados de Uncastillo, Luesia, Orés, Asín y Malpica de Arba podrán empezar a regresar a partir de este lunes a sus casas de forma escalonada. Antes de que lo hagan, se revisará que todo está en orden en las poblaciones. Para ello, se van a utilizar esta noche drones de la Guardia Civil y la Unidad Militar de Emergencias. Mientras se ataca al fuego, el Gobierno de Aragón trabaja ya en ayudas para los afectados y tiene previsto solicitar al Ejecutivo central que declare las 15.700 hectáreas dañadas zona catastrófica.
Con la revisión de los núcleos urbanos se quiere comprobar que no hay puntos calientes y se evaluarán las condiciones de seguridad que encontrarán los vecinos de las cinco localidades evacuadas para comprobar la ausencia de puntos calientes. Será un proceso que se desarrollará de forma «ordenada, escalonada y acompañada» por los servicios públicos, con participación de Servicios Sociales y equipos de apoyo psicológico para atender las necesidades de los vecinos tras varios días fuera de sus hogares.
Además, ya se ha autorizado el acceso controlado a explotaciones ganaderas de Luesia para la atención de animales y el abastecimiento de las instalaciones.
La superficie afectada no ha aumentado durante las últimas horas y el perímetro permanece estable en unos 78 kilómetros. Con esta evolución favorable, se ha permitido al Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi) comenzar con la desescalada de la emergencia. Una de las dos secciones de la Unidad Militar de Emergencias desplegadas en la zona ha sido desmovilizada y derivada al incendio forestal de Guadalajara. La segunda sección de la UME continúa trabajando sobre el terreno junto al resto de organismos que integran el dispositivo de extinción, especialmente en los sectores 3 y 6, para consolidar la estabilización alcanzada y prevenir posibles reproducciones.
El preaviso a nueve municipios se mantiene
Se mantiene, a pesar de ello, el preaviso a las nueve localidades con las que se mantiene desde el viernes un contacto directo, y que son Castiliscar, Urriés, Navardún, Sos del Rey Católico, Lobera de Onsella, Isuerre, Longás, Biel y Fuencaldera.
El consejero de Hacienda e Interior, Roberto Bermúdez de Castro, ha vuelto a hacer hincapié en que está terminantemente prohibido acceder a las zonas afectadas por el fuego. Es un veto que incluye, también, a los vecinos de los pueblos que están ahora desalojados. En algún caso, deberán realizar el acceso por la zona que no se dañó por cumpla del incendio.
Durante la jornada, los trabajos se han centrado en extinguir pequeñas reproducciones localizadas dentro del perímetro y en consolidar definitivamente las zonas más sensibles. El grueso de los medios ha actuado en el sector 6, al norte de Uncastillo, realizando labores de cierre y aseguramiento del perímetro mediante maquinaria pesada. Aunque se han observado columnas de humo en distintos puntos calientes del interior de la zona afectada, no se han registrado llamas significativas.
El incendio mantiene en su interior algunas islas de vegetación que no llegaron a resultar afectadas por el fuego y que pueden generar reproducciones puntuales, por lo que el operativo continuará trabajando para garantizar la completa consolidación del perímetro.
La previsión meteorológica para las próximas horas mantiene un escenario similar al de la jornada de este domingo. Durante la noche predominarán vientos flojos y variables, mientras que durante el lunes volverá a imponerse la componente sur, con cambios puntuales de dirección a lo largo del día. Aunque la zona estará en aviso naranja por altas temperaturas, con máximas previstas de hasta 38 grados, las previsiones apuntan nuevamente a una buena recuperación de la humedad durante la noche, un factor favorable para las labores de vigilancia y consolidación del incendio.











