La alcaldesa de Zaragoza ha presidido un emotivo homenaje a las puertas del Ayuntamiento
Han pasado ya 47 años de aquel fatídico 12 de julio de 1979 en el que al menos 79 personas perdieron la vida y más de un centenar resultaron heridas a causa del incendio que arrasó el Hotel Corona de Aragón de Zaragoza y, hoy, los familiares han vuelto a reunirse para compartir su dolor a las puertas del Ayuntamiento de Zaragoza.
Ha sido en un emotivo acto de homenaje celebrado junto al antiguo establecimiento, presidido por la alcaldesa, Natalia Chueca, y con la asistencia de representantes de la corporación municipal, autoridades civiles y militares, miembros de la Guardia Civil, de la Policía Nacional y del Cuerpo de Bomberos, así como familiares de las víctimas y asociaciones.
Durante su intervención, la alcaldesa ha recordado la deuda histórica que durante décadas la sociedad mantuvo con las víctimas y sus familias. «Durante demasiado tiempo, vuestro dolor fue el gran olvidado de la memoria colectiva», ha señalado, destacando que, 47 años después de aquella tragedia, «nuestro empeño sigue intacto: trabajamos cada día para que el paso del tiempo no desdibuje vuestro recuerdo ni mitigue la exigencia de la verdad».
Natalia Chueca también ha recordado el largo proceso judicial que permitió reconocer oficialmente la naturaleza terrorista del atentado. «Tuvieron que pasar tres décadas para que el Tribunal Supremo ratificara lo que las familias siempre supisteis y defendisteis: que lo ocurrido allí fue un atentado», ha afirmado.
La alcaldesa ha subrayado además la responsabilidad de las instituciones públicas en la preservación de la memoria democrática y ha advertido sobre los intentos de manipular el pasado. «No podemos permitir que la manipulación pretenda ocultar la verdad de lo que sucedió. Las víctimas lo fueron y lo seguirán siendo, sin matices ni condiciones», ha manifestado.
Asimismo, ha insistido en la necesidad de seguir acompañando a las familias, proteger la verdad histórica y transmitir a las nuevas generaciones las consecuencias que el terrorismo tuvo para la sociedad española. «La defensa de nuestra libertad y de nuestra democracia exige no ceder ni un milímetro ante quienes buscan blanquear el terrorismo o alterar el relato», ha señalado.
El homenaje ha concluido con un recuerdo a la placa conmemorativa instalada a las puertas del antiguo Hotel Corona de Aragón, símbolo permanente del compromiso de Zaragoza con las víctimas. «Con este homenaje, Zaragoza renueva su alianza eterna con la verdad, con la justicia y con la libertad», ha concluido la alcaldesa.










