Transportes activará una licitación de urgencia para concluir el proyecto, al que le queda un 2% para darse por ejecutado después de que las constructoras Rover y Aldesa retiraran la maquinaria en diciembre al exigir un tercer modificado
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible va a rescindir el contrato de las obras de la variante de Sabiñánigo tras siete meses con los trabajos parados y activará un procedimiento de urgencia para licitar un nuevo contrato que permita finalizar una de las infraestructuras más demandadas de la red viaria altoaragonesa. Apenas queda por ejecutar un 2% de la obra, pero la unión temporal de empresas formada por Rover y Aldesa decidió frenar en seco los trabajos en el pasado mes de diciembre y retirar la maquinaria hasta que el departamento que dirige Óscar Puente aprobase un tercer modificado del proyecto, con el consecuente sobrecoste para una infraestructura que en el mes de octubre ya llevaba inyectados 108 millones de euros.
Sin embargo, la unión empresarial pidió más dinero del que ofrecía el ministerio, lo que ha derivado en un desacuerdo presupuestario que se ha saldado con una ruptura del contrato, según ha confirmado este jueves el delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, en los micrófonos de Aragón Radio. «La obra está literalmente abandonada. La empresa ladejó de forma unilateral. El Gobierno estaba trabajando en un tercer modificado, pero las cantidades que pedía la contrata eran inasumibles», ha señalado Beltrán.
La variante de Sabiñánigo es una circunvalación perteneciente a la autovía A-23 que conecta a través de 8,6 kilómetros los dos enlaces de la localidad serrablesa, una obra que se antoja clave para descongestionar el flujo de tráfico que se concentra en las fechas de máxima concurrencia, como los fines de semana de la temporada de esquí. Las obras deberían haberse concluido hace más de tres años, pero hasta tres modificados de la obra han retrasado la puesta en marcha de esta infraestructura.
El pasado 22 de mayo, las organizaciones empresariales y los agentes sociales de la provincia de Huesca suscribieron un manifiesto en el que exigían una solución a la paralización de las obras. En aquel momento, la propuesta del ministerio llevaba un mes encima de la mesa de la unión temporal de empresas y los dos accesos (este y oeste) a Sabiñánigo continuaban cerrados.
Beltrán no cierra la puerta al Cercanías Zaragoza-Huesca
En otro de cosas, el delegado del Gobierno, en la citada entrevista radiofónica, ha dejado abierta la puerta a que el ministerio estudie la posibilidad de conectar mediante un tren de Cercanías las localidades de Huesca y Zaragoza. «Está encima de la mesa, pero sin plazos cerrados. No se descarta», ha señalado Beltrán, que se reunió esta semana con el Secretario de Estado de Transportes.
La respuesta del delegado aragonés se contrapone al no rotundo que lanzó el Ministerio de Transportes, en base a un estudio que aseguraba que la línea no tendría demanda ni gozaría de rentabilidad económica que justificara la inversión. El ministro del ramo llegó a justificar en el Congreso la inviabilidad de la inversión en la conexión de Cercanías entre Casetas y la estación Zaragoza-Miraflores a través de Utebo, Delicias, Portillo y Goya. «Apenas tiene un un aprovechamiento del 7,65%», dijo Óscar Puente.
El informe, que recogía un mínimo de 20.000 viajeros al día para que la línea fuera rentable, fue tachado de «incompleto, inconsistente y falto de rigor» por el Ejecutivo autonómico. La Delegación del Gobierno socialista le invitó a redactar un informe que justificara sus palabras.










