Polémica de Interior en Almería: sustituirá a 180 guardias civiles por policías nacionales

El Instituto Armado anuncia el cierre del acuartelamiento de Roquetas de Mar y la reorganización de sus efectivos

La desaparición de la Guardia Civil en Roquetas de Mar (Almería) ya es oficial. El general jefe de la Guardia Civil en Andalucía, Luis Ortega, y el coronel de la Comandancia de Almería, José Antonio Carvajal, comunicaron el pasado miércoles a las organizaciones de agentes que la implantación de la Policía Nacional en la ciudad almeriense supondrá el cierre del acuartelamiento del Cuerpo y la salida forzosa de 180 guardias civiles y sus familias, que serán reubicados en otros destinos de la provincia. La Policía contará inicialmente con 210 efectivos para las unidades de Seguridad Ciudadana, Policía Judicial y de Atención a la Familia y a la Mujer (UFAM). Posteriormente, se ira ampliando en función de las necesidades de seguridad.

Esta decisión, ejecutada por orden del Ministerio del Interior, ha generado gran malestar entre las asociaciones profesionales de la Guardia Civil, que ven en esa operación un «desprecio más al Cuerpo» y una entrega de competencias que «arrastra a cientos de guardias civiles a una situación de absoluta incertidumbre». Los agentes han convocado una concentración el próximo lunes 13 de julio en el cuartel de Roquetas de Mar para protestar contra el «desmantelamiento» de la Benemérita en la localidad almeriense.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) afirma que no existe «necesidad operativa alguna» para que se materialice este cambio. «[Es] una de las unidades con mayor carga de trabajo de España, con más de 12.000 diligencias y más de 1.000 detenidos al año. Nadie desmantela una unidad así por razones técnicas. Se desmantela por razones políticas. Y no es un hecho aislado: Roquetas se suma a una lista creciente de demarcaciones, sedes e instalaciones que la Guardia Civil va perdiendo sin explicación».

«No habrá una mejora de la seguridad»

En la misma línea, la Asociación Profesional de Cabos (APC) considera que la llegada de la Policía Nacional debería traducirse en «un incremento real de efectivos y capacidades policiales». Sin embargo, prosiguen, si dicho despliegue va acompañado del cierre del acuartelamiento de la Guardia Civil y de la correspondiente pérdida de efectivos en el municipio, «el resultado no será una mejora de la seguridad ciudadana, sino una simple sustitución de un cuerpo policial por otro».

«El cierre del cuartel de Roquetas de Mar supondría reducir la presencia de la Guardia Civil en el municipio y desplazar a los profesionales que actualmente prestan servicio en la localidad, sin que exista un aumento neto de agentes sobre el terreno. Si no se incrementa el número total de efectivos, la ciudadanía no gana en protección: simplemente cambia el uniforme de quienes prestan el servicio. La seguridad pública de Roquetas de Mar requiere más presencia policial, más coordinación y más cooperación entre cuerpos, no menos Guardia Civil», critica la APC.

Un modelo de competencias compartidas

Las asociaciones de agentes censuran que la Dirección General de la Guardia Civil no esté dispuesta a compartir demarcación policial con la Policía Nacional en Roquetas de Mar, cuando este modelo de competencias compartidas ya funciona en otros 25 localidades andaluzas como El Ejido (Almería). De esta manera, explican, se podría mantener a los guardias civiles destinados en Roquetas de Mar, «evitando un grave perjuicio para su conciliación familiar, personal y residencial, al tiempo que supondría una mejora real para los ciudadanos, que verían incrementado el número de efectivos dedicados a proteger su seguridad».

Para Jucil esa fórmula permitiría «aprovechar la experiencia, el conocimiento del territorio y la capacidad operativa de ambos cuerpos al servicio de los ciudadanos». «Roquetas de Mar no necesita menos Guardia Civil; necesita más seguridad. Eliminar un cuerpo que lleva décadas protegiendo este municipio será un error histórico. La solución pasa por sumar recursos, no por sustituir a quienes conocen perfectamente la realidad de esta localidad», denuncia el secretario provincial de Jucil, Rafael Maldonado.

Los guardias civiles desplegados en en el municipio denuncian que los mandos no hayan ofrecido todavía plazos ni cómo se organizarán ambos cuerpos en este periodo de transición. Hasta ahora, no estaba claro si el acuartelamiento se mantendría activo o no, habida cuenta de que todavía no está claro tampoco qué competencias asumirá cada cuerpo en la ciudad almeriense. En febrero, según ha podido saber este periódico, la Secretaría de Estado de Seguridad comunicó a los responsables de la zona que la llegada de la Policía Nacional no supondría la salida de la Guardia Civil. Cinco meses más tarde ya es una realidad.

La delegación de AUGC en Almería va a dirigir un escrito al Consejo de la Guardia Civil preguntando por la situación en la que van a quedar los guardias civiles de Roquetas de Mar y qué medidas excepcionales se van a adoptar para evitar su destierro. Asimismo, ha solicitado una reunión con el subdelegado del Gobierno en la provincia para expresar el profundo malestar de los agentes y exigir que cualquier traslado se efectúe respetando siempre los intereses de los afectados, con soluciones habitacionales, con respuestas claras a sus interrogantes y la creación de un canal de comunicación fluido que ponga fin a meses de silencio institucional.