La bacteria “carnívora” que preocupa este verano: cómo se contagia y quiénes tienen más riesgo

Los expertos insisten en que el riesgo para la población sana es muy bajo, aunque recomiendan extremar las precauciones en determinados casos

Con la llegada del verano, Vibrio vulnificus, conocida popularmente como la “bacteria carnívora”, ha vuelto a situarse en el foco después de que el programa Espejo Público, de Antena 3, alertara sobre los riesgos asociados a este microorganismo. Aunque su presencia en las costas españolas no es nueva y el aumento de la temperatura del mar favorece su proliferación, los expertos insisten en que el riesgo para la población sana sigue siendo muy bajo.

Los especialistas consultados recuerdan que esta bacteria prolifera especialmente en aguas cálidas y de baja salinidad, como desembocaduras de ríos, estuarios y lagunas costeras. No obstante, investigadores de la Universitat de València subrayan que bañarse en el Mediterráneo sigue siendo seguro para la mayoría de la población.

Los casos más graves afectan principalmente a personas con enfermedades hepáticas, diabetes, hemocromatosis, sistemas inmunitarios debilitados o de edad avanzada, así como a quienes tienen heridas abiertas o consumen marisco crudo contaminado.

Síntomas y personas con mayor riesgo

Bacterias
 Bacterias istock

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), información recogida por Espejo Públicoen personas sanas la infección suele provocar síntomas gastrointestinales como diarrea, náuseas o vómitos. Sin embargo, en pacientes vulnerables puede evolucionar rápidamente y derivar en sepsis o necrosis de los tejidos.

El doctor Darío Fernández explicó en el programa que existen dos vías principales de contagio. “Una es a través de heridas abiertas. Lo recomendable es no bañarse si se tiene una lesión en la piel o, al menos, protegerla con un vendaje impermeable. La otra es por vía oral. Como esta bacteria vive de forma natural en los moluscos bivalvos, consumir una sola ostra contaminada puede provocar la enfermedad”, señaló.

El especialista también advirtió de la importancia de actuar con rapidez. “La mortalidad puede alcanzar el 50 %, pero si el tratamiento comienza antes de las primeras 24 horas las posibilidades de supervivencia aumentan considerablemente”, afirmó.

Vigilancia, pero sin alarmismo

La preocupación por esta bacteria ha aumentado tras varios informes del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) y de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que advierten de que el calentamiento del mar favorece la expansión estacional de bacterias del género Vibrio, especialmente en aguas costeras de baja salinidad y en moluscos filtradores como las ostras.

Los investigadores de la Universitat de València recuerdan que el Mediterráneo abierto tiene una salinidad elevada, lo que dificulta la proliferación de Vibrio vulnificus. El riesgo se concentra sobre todo en zonas donde se mezclan el agua dulce y la salada, como desembocaduras de ríos, estuarios, lagunas costeras o humedales, especialmente durante el verano.

Rubén Salvador, investigador de la universidad y uno de los expertos consultados por Espejo Público, explicó que, si la bacteria llega al torrente sanguíneo, puede provocar la destrucción de los tejidos y, en los casos más graves, hacer necesaria la amputación de la extremidad afectada.

Aun así, estas infecciones son poco frecuentes y afectan principalmente a personas con enfermedades hepáticas, diabetes, sistemas inmunitarios debilitados u otros factores de riesgo. Por ello, los especialistas recomiendan no bañarse con heridas abiertas (o protegerlas con un vendaje impermeable) y evitar el consumo de ostras o marisco crudo en los grupos más vulnerables.