La AEMET lo hace oficial: Es muy posible que España inaugure su segunda ola de calor del verano este mismo fin de semana

La agencia estatal advierte de un episodio de temperaturas extremas y persistentes que se intensificará a partir del domingo, con los valles del Tajo, Guadiana y Guadalquivir como zonas más castigadas

Un cóctel meteorológico formado por una dorsal sobre la Península y una dana situada al oeste del territorio dibuja el escenario perfecto para que España se asome a su segunda ola de calor oficial del presente verano.

La Agencia Estatal de Meteorología ha emitido este jueves una nota informativa en la que confirma que el episodio, que arrancará con ascensos térmicos ya perceptibles entre el viernes y el sábado, alcanzará su momento más crítico entre el domingo 5 y el lunes 6 de julio.

La combinación de una masa de aire muy seca y cálida, una insolación implacable y vientos flojos convierte la previsión en una advertencia de alto voltaje para buena parte del territorio, especialmente para quienes residen en los grandes valles fluviales y depresiones del interior. «Se espera un nivel de peligro importante durante las horas centrales, especialmente para las actividades al aire libre y para personas vulnerables», subraya el comunicado oficial.

Un fin de semana que enciende las alarmas antes del pico del lunes

Aunque el plato fuerte del calor está previsto para los primeros días de la próxima semana, el termómetro ya ensayará durante el sábado una escalada notable. Ese día, el oeste de Galicia se adentrará en el umbral de los 36 a 39 grados, mientras que el cuadrante suroccidental peninsular rozará o superará los 40.

Las máximas previstas para el sábado sitúan a la meseta sur, el valle del Ebro y las depresiones del nordeste en una horquilla de 36 a 38 grados, un registro que sirve de antesala para lo que está por venir.

El domingo y el lunes concentrarán la mayor agresividad térmica del episodio

Las previsiones de la AEMET apuntan a que los valles interiores del Cantábrico, habitualmente ajenos a estos extremos, registrarán entre 34 y 36 grados, sin descartar que su franja oriental se dispare hasta los 38 o incluso los 40 el lunes.

El mapa de calor extremo se extiende de forma casi generalizada: 36 a 38 grados en el grueso de la Península y el interior de Baleares, entre 38 y 40 en los valles del Miño y el Ebro, y un margen de 40 a 42 grados en puntos concretos de los valles del Tajo, el Guadiana y el Guadalquivir.

Son precisamente estas tres cuencas las que concentran la máxima preocupación de la agencia, que no descarta que entre el domingo y el martes se termine certificando el nacimiento de la segunda ola de calor del verano. «Existe un alto grado de incertidumbre en la extensión y duración del fenómeno, debido a la evolución en la posición de la dana», matiza el texto, dejando claro que el comportamiento errático de la depresión aislada puede modificar tanto la duración como la virulencia del calor.

A partir del martes, una tímida tregua empezará a abrirse paso desde el extremo oeste peninsular y el Cantábrico, donde las máximas comenzarán a ceder, aunque el sur y el este seguirán instalados en valores muy elevados.

Los valles del suroeste y el tercio sureste peninsular mantendrán el martes registros de 38 a 40 grados, prolongando la sensación de horno al menos hasta el miércoles 8, jornada en la que se espera un descenso progresivo pero aún insuficiente para hablar de normalidad.

La agencia insiste en la necesidad de seguir las predicciones en su portal oficial. El riesgo de incendios forestales, además, se elevará a niveles muy altos de forma generalizada.