La séptima edición del «Estate Ragazzi», este año inspirado en Julio Verne, ofrece formación espiritual, talleres, actividades y deporte a niños desde los 3 a los 13 años
Mientras el sol de justicia aprieta sobre los adoquines de la Plaza de San Pedro, el interior de la Ciudad del Vaticano bulle con una energía diferente a la del resto del año. No es solo el trasiego de peregrinos, sino las risas y juegos de cientos de niños que participan en el Estate Ragazzi Vaticano, el campamento de verano reservado para los hijos de los empleados de la Santa Sede.
La propuesta educativa de esta séptima edición se vertebra en torno al clásico de Julio Verne, La vuelta al mundo en 80 días. A través de la historia del inventor Mr. Charlie, su amiga Olympia y el asistente Jeremy, el campamento plantea un itinerario de retos diseñado para fomentar la capacidad de adaptación y el trabajo en equipo frente a los imprevistos.
El campamento, que se desarrolla del 15 de junio al 31 de julio, ofrece una programación estructurada que combina deporte, cuentacuentos, piscina, espectáculos, talleres artísticos y formación humana y espiritual. Las actividades se llevan a cabo en espacios privilegiados, como el Aula Pablo VI —que cuenta con aire acondicionado para mitigar el calor romano— y el Centro Sportivo San Giuseppe, donde los jóvenes disfrutan de la piscina a diario.
La organización, coordinada por Don Franco Fontana, de la Comunidad Salesiana, cuenta con un equipo de animadores jóvenes y educadores profesionales. Como novedad en esta edición de 2026, se ha inaugurado el «Mini Club», destinado a niños de entre 3 y 5 años, permitiendo que las familias con hijos pequeños puedan conciliar mejor su vida laboral.
El testimonio de una madre española
Para Leticia, una madre española que lleva a sus cuatro hijos al campamento, la experiencia es inmejorable. «Para nosotros ha sido una salvación porque mandamos a los cuatro niños a la vez y no tenemos que buscar una alternativa para la pequeña», explica, destacando la comodidad de tener un plan único para toda la familia.
Leticia pone en valor no solo la logística —como el uso de camisetas de colores por edades que facilitan el «uniforme» diario—, sino sobre todo el ambiente. «Es una oportunidad para hacerles ver a mis hijos que hay más niños y jóvenes como ellos, que quieren estar cerca de Jesús y que saben pasárselo bien haciendo deporte, aprendiendo canciones y compartiendo tiempo».
La madre destaca la labor de los monitores jóvenes: «Tienen energía, son cercanos en edad y comprenden mejor a los chicos». Además, resalta la importancia de la formación: «Hay una parte muy importante de formación humana y espiritual. Es una manera de tenerles entretenidos pero que no pasen calor y, al mismo tiempo, es formativo porque les enseñan cosas de Jesús».
Poder rezar con el Papa
Uno de los momentos más esperados de cada edición es la visita del Santo Padre. Según relata Leticia, es «una pasada» que el Papa vaya a verles y a rezar con ellos. De hecho, durante su reciente encuentro en el Aula Pablo VI, León XIV mantuvo un diálogo con los jóvenes y niños en el que les alertó sobre los peligros de la dependencia digital, pidiéndoles que no vivan como «tecno-robots».
«Dios no quiere mirar el móvil: Dios quiere mirar nuestros corazones, nuestra vida», les recordó, animándoles a reservar espacios de desconexión para compartir tiempo con sus familias y amigos. «Es mucho más importante desarrollar nuestro ser humano a través de la amistad, la conversación y también con todas las cosas que estáis haciendo durante estos meses aquí», afirmó.
Incluso compartió algunas anécdotas sobre cómo el GPS le ha jugado malas pasadas en distintos viajes, utilizando esos ejemplos para transmitir una idea sencilla: es mucho más importante aprender a pensar por uno mismo y desarrollar el espíritu crítico que depender constantemente de una pantalla. También antes de despedirse, les encomendó una tarea sencilla: que los niños contaran a sus padres que habían rezado con él, «porque la oración es muy importante para nosotros. ¡Queremos que Jesús esté aquí con nosotros!».










