Desde primera hora de la mañana, miles de zaragozanos se han reunido la plaza del Pilar para seguir unos actos marcados por la solemnidad militar
El sonido de las cornetas, el paso firme de las botas militares sobre el suelo y las marchas castrenses han tomado este sábado la plaza del Pilar en una multitudinaria celebración del Día de las Fuerzas Armadas. Desde primera hora de la mañana, miles de zaragozanos se han reunido en el corazón de la ciudad para seguir unos actos marcados por la solemnidad militar, el patriotismo y la expectación por el gran momento del día: el salto paracaidista con la bandera de España y su posterior izado.
Ni el calor, con temperaturas de hasta 30 grados, ha frenado a los asistentes. Abanicos, gorras y botellas de agua han acompañado a familias enteras y curiosos que buscaban hueco entre el gentío para no perder detalle de una jornada que ha teñido la capital aragonesa de uniformes militares y banderas rojigualdas bajo la mirada de la Basílica.
La celebración del Día de las Fuerzas Armadas se realiza cada año en torno a la festividad de San Fernando, patrón de los ejércitos españoles. El acto central nacional tendrá lugar el próximo fin de semana en Vigo presidido por los Reyes, aunque distintas ciudades organizan actividades complementarias para acercar las Fuerzas Armadas a la ciudadanía. “Esta es la manera que tenemos de darnos a conocer un poco y que la gente sepa lo que son sus Fuerzas Armadas”, ha explicado el coronel del Ejército del Aire de la Academia Militar de Zaragoza, Miguel Oliver, uno de los responsables de la organización del acto en la capital aragonesa.
LA BANDERA DE ESPAÑA SOBREVUELA ZARAGOZA
La mañana ha arrancado con la lectura institucional del Día de las Fuerzas Armadas y la posterior revista a las distintas unidades militares participantes. Todo ello acompañado por la banda de música militar de la Academia General Militar, cuyos acordes han guiado un acto protocolario cargado de precisión y simbolismo.
Poco después de las 11.30 horas, el silencio y las miradas al cielo han anticipado el instante más esperado de la mañana. Desde un avión T-12 han saltado dos militares de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire y del Espacio. El primero de ellos ha servido de guía para señalar el punto exacto del aterrizaje, mientras que segundos después aparecía el segundo paracaidista portando la bandera de España.











