El torneo, que ya ha formado a más de 200 alumnos desde su creación, evidencia el crecimiento de una iniciativa que refuerza la preparación académica y profesional
La escena podría recordar a un hemiciclo en miniatura: turnos medidos, argumentos innovadores y miradas que buscan convencer. El aula se convierte en un foro donde 34 estudiantes ponen a prueba habilidades decisivas de la vida profesional: razonar con rigor, expresar las ideas con claridad, trabajar en equipo, comunicar de forma eficaz y tomar decisiones de manera responsable.
La VII edición de la Liga de Debate de la Universidad San Jorge ya tiene ganador. El equipo Eristika, formado por Adriana López, Celia Martínez, Alejandra Delgado, Menelik Alfonso Tealdi y Tom Sretenovic, se alzó con el título tras imponerse en la final a Los especuladores de argumentos, integrado por Genoveva Soria, Juan Camilo Tovar, Guadalupe Jiménez y Laura Morales.

La VII edición de la Liga de Debate de la Universidad San Jorge ya tiene ganador. / USJ
La actualidad en el centro del debate
Sobre la mesa, una cuestión de actualidad: si el Estado debe intervenir en el mercado inmobiliario para garantizar el acceso a la vivienda. Mientras Eristika defendía la intervención pública, sus rivales sostenían la postura contraria en un intercambio de ideas que evidenció no solo preparación, sino capacidad de adaptación y rapidez mental.
Más allá del resultado colectivo, la final dejó también nombres propios. Juan Camilo Tovar fue elegido mejor orador por el público, en reconocimiento a su capacidad persuasiva, mientras que Sara Calavia obtuvo el galardón a mejor oradora de toda la liga, otorgado por el jurado tras la fase de grupos, con una sobresaliente media de 9,58.

El equipo Eristika, formado por Adriana López, Celia Martínez, Alejandra Delgado, Menelik Alfonso Tealdi y Tom Sretenovic, se alzó con el título de la Liga de Debate de la Universidad San Jorge de Zaragoza / USJ
La USJ: escuela de talento
Detrás de cada intervención hay horas de preparación y un proceso formativo que trasciende la competición. La liga no es únicamente un torneo, sino una actividad transversal que reúne a estudiantes de 12 titulaciones distintas en torno a un objetivo común: aprender a argumentar con rigor, escuchar activamente y construir pensamiento crítico.
Ese carácter formativo se refleja también en uno de los datos más significativos de esta edición: el 73% de los participantes debutaba en el atril. Incluso en la final, seis de los nueve debatientes competían por primera vez, lo que evidencia la capacidad de la liga para atraer y formar nuevos perfiles. A ello se suma otro hito: la presencia del primer estudiante Erasmus finalista en la historia del torneo.
El proceso de aprendizaje se articula a través de sesiones específicas de formación en estructura de debate, argumentación y oratoria, complementadas con el acompañamiento del formador y egresado Pablo Argibay. Su experiencia en competiciones sirve como guía para unos estudiantes que descubren, en muchos casos, una habilidad que marcará su desarrollo académico y profesional.

El objetivo de la liga de debate de la USJ es aprender a argumentar con rigor, escuchar activamente y construir pensamiento crítico. / USJ
Una apuesta educativa que gana peso
En total, la competición ha incluido 14 debates estructurados en una fase de grupos, semifinales y final. Un formato que reproduce, a pequeña escala, la exigencia de los circuitos nacionales en los que la universidad ya tiene presencia consolidada.
Porque el impacto de la liga no termina en el campus. El Club de Debate de la Universidad San Jorge ha representado este año a la institución en ocho competiciones nacionales, el último encuentro el torneo Tres Culturas de Córdoba.
Desde su creación, más de 200 estudiantes de la USJ han pasado por este atril. Una cifra que no solo habla de crecimiento, sino de una apuesta educativa que gana peso en un contexto donde la capacidad de argumentar, dialogar y disentir con respeto se vuelve cada vez más necesaria.










