Será imprescindible que al menos el 80% de las atracciones dispongan del certificado de seguridad correspondiente
Giro en la delicada situación del Parque de Atracciones de Zaragoza. La empresa gestora ha remitido al Ayuntamiento de Zaragoza un calendario de apertura para los meses de abril y mayo centrado en la campaña de comuniones, al tiempo que deja la puerta abierta a iniciar la temporada general a partir de junio si se cumplen determinadas condiciones.
El calendario propuesto incluye aperturas los días 11, 19 y 25 de abril, así como el 2, 9, 10, 16, 17, 23 y 30 de mayo. En estas fechas, el parque funcionaría de forma limitada, principalmente para eventos previamente programados. La intención de la empresa es dar el salto a una apertura completa al público general desde el 6 de junio, siempre que se logre estabilizar la situación operativa y económica.
DOS REQUISITOS PARA QUE EL PARQUE DE ATRACCIONES DE ZARAGOZA REABRA
La reapertura para el público prevista en junio, según ha podido confirmar ARAGÓN DIGITAL, dependerá de dos requisitos fundamentales. En primer lugar, será imprescindible que al menos el 80% de las atracciones dispongan del certificado de seguridad correspondiente, un proceso en el que ya trabajan ingenieros municipales que han comenzado a revisar las instalaciones en los últimos días.
El segundo pasa por la validación de la situación económica de la empresa por parte del administrador concursal, un paso imprescindible en el actual contexto de dificultades financieras.
Además, la mercantil ha trasladado su disposición a colaborar con el consistorio en la búsqueda de soluciones que permitan garantizar una transición ordenada en la explotación del parque.
La situación del parque llega tras meses de incertidumbre marcados por la aplicación de un ERTE que ha afectado a unos 70 trabajador y la falta de acuerdo entre los socios que lo gestionan. La plantilla ha denunciado en repetidas ocasiones la precariedad de las condiciones planteadas para una apertura parcial, así como la ausencia de una solución estable que garantice la continuidad del recinto.












