Abordamos la segunda parte de la larga conversación que mantuvimos días pasados con el presidente de Argentina, Javier Milei, en su despacho de la Casa Rosada
Sus declaraciones publicadas ayer en una primera entrega han tenido un enorme eco, tanto en España como en Argentina. Con el presidente repasamos cuestiones que afectaban tanto a su país como a España o al concierto internacional. Como se suele decir, Milei nunca deja a nadie indiferente con sus posiciones ideológicas, heterodoxas en ocasiones, innovadoras en otras, audaces, osadas y polémicas.
En la entrega del domingo, terminábamos escuchándole hablar de sus buenas relaciones con los primeros ministros de Hungría e Italia.
–Acaba de hablar de Meloni y de Orbán. No cabe duda de que en Europa hay un giro a la derecha, en Hispanoamérica también, ¿No? ¿Su giro liberal se impone en la región?
–Es la historia de la vida, la importancia de la libertad para el ser humano. La libertad, afortunadamente, empieza a ganar terreno porque los ciudadanos se dieron cuenta de que el socialismo, en sus distintas versiones, es siempre, y en todo lugar, un fenómeno empobrecedor y asesino. Y ustedes lo tienen en estado embrionario en España. El impresentable de Sánchez es todavía un pichón, esperen a conocer la versión aumentada de los Kirchner. Y van a saber que Sánchez [a su lado] es todavía un pichón de águila.
[España] Todavía está en los preliminares de lo que es la inmundicia del socialismo del siglo XXI
–¿Usted cree que Sánchez es todavía un alumno poco aventajado del Kirchnerismo?
–Le puedo asegurar que todavía están en los preliminares de lo que es la inmundicia del socialismo del siglo XXI. Lo que los protege a los españoles es el hecho de que están dentro de la Unión Europea. Si no, Sánchez ya los hubiera destruido. Pero tienen a favor eso que limita su poder. Aunque desde Bruselas no se privan de hacer nada por evitar ese egoísmo, por decirlo de alguna manera educada.
–No, no, incluso lo fomentan.
–Bueno, por eso lo estoy diciendo. Pero quería ser educado y elegante.
–Entonces su opinión de Pedro Sánchez, ya que me ha sacado el tema.
–¿Tiene alguna palabra peor que deplorable?
Argentinos que se fueron están volviendo espantados porque [con Sánchez] están viendo la foto que vieron acá con el kirchnerismo
–¿Qué imagen hay ahora mismo de la España actual, de la España de Sánchez, aquí en Argentina?
–Hay un dato muy revelador, y es el hecho de que estamos recibiendo a muchos argentinos que se fueron y ahora están volviendo espantados porque están viendo la foto que vieron acá con el kirchnerismo.
–Volviendo al tema de Israel, veo sobre su mesa la kipá judía y ha designado usted embajador en Israel a Axel Wahnish, un rabino.
–Sí, mi rabino de cabecera. Y está haciendo un trabajo extraordinario.
–¿Cómo son sus relaciones con Israel?
–Mire, yo le voy a mostrar este libro –Milei me enseña un voluminoso tomo que está dedicado a él y que lleva escrita siempre la misma palabra en su interior en cientos de páginas– Este libro me lo regaló un judío muy notable e importante. Cuando usted lo abre, dice la palabra judío seis millones de veces. Lo puede ver si quiere. Esto es un recuerdo del Holocausto. Lo tengo a mano por si en un momento decido ponerme a hablar sobre esta trágica cuestión o recibo visitas que ameritan que esté con la kipá.
Apoyo total y absolutamente el accionar de Estados Unidos e Israel
–¿Cuál es su posición en el actual conflicto bélico contra Irán de Estados Unidos e Israel?
–Apoyo total y absolutamente el accionar de Estados Unidos e Israel. Israel es un Estado que acepta convivir con otros estados. Irán no acepta convivir con Israel. Lo quiere exterminar. A mí no me importa lo que diga la prensa internacional socialista y las aberraciones y mentiras que dicen acerca de Bibi Netanyahu. De hecho, digamos, Israel es el bastión de Occidente. Es decir, Occidente, si lo quiere definir de alguna manera, es la filosofía griega, el derecho romano, la rectitud de los estoicos y la cultura judeo cristiana. Israel es la base de la cultura judeo cristiana.
En el fondo son los valores sobre los cuales se construye el capitalismo libre de empresa. Por eso usted va a tener a los terroristas aliados con la izquierda y en contra de Israel. Porque si usted le pega a Israel, le está pegando a los valores judeocristianos y de ahí le pega al capitalismo. Es decir, le pega a la base fundacional del capitalismo que son los valores judeocristianos.
El aborto es un asesinato agravado por el vínculo
–Y hablando de valores, usted había comentado en la campaña de 2023 la posibilidad de prohibir el aborto. Sabe que en España el aborto está cada vez más legalizado en situaciones a veces increíbles y se quiere convertir en un derecho constitucional. Por otro lado, dentro de esta cultura de la muerte, se ha abierto una gran polémica con una muchacha, Noelia Castillo, que pidió la eutanasia después de una de una concatenación de sucesos que la llevaron a una postración física y mental insostenible para ella. ¿Qué comentario le merecen ambos hechos?
–Para mí son elementos profundamente distintos. A ver, repasemos mi posición frente a la vida. El liberalismo es el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo basado en el principio de no agresión y en defensa al derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad. la primera propiedad es la vida. O si usted quiere, los derechos naturales. Sus dos derechos naturales son el derecho a la vida y el derecho a la libertad.
La propiedad es un derecho que emerge de los intercambios, ya sea porque se la regalaron, ya sea porque la heredó o la logró intercambiando el fruto de su trabajo o la descubrió. Entonces, mi posición respecto al aborto es opuesta, porque yo considero que la vida se inicia desde la concepción. Además, considero que la vida es un continuo, matemáticamente es un continuo donde usted tiene dos saltos discretos la concepción y la muerte, y cualquier interrupción en el medio es un asesinato no deseado. O sea, externo al individuo que está transitando desde que es fecundado hasta que llega a su muerte. Cualquier interrupción en el medio es un asesinato. Esa es mi posición respecto al aborto. El aborto es un asesinato agravado por el vínculo.
Si usted me pregunta a mí, yo estoy en contra de la eutanasia… Pero la decisión final es suya
Respecto a la eutanasia. En lo personal, yo no estoy de acuerdo. Para mí la vida es un regalo que además debemos honrarlo. Es un motivo de alegría que cada día nos levantemos y podamos vivir. No puede ser peor estar muerto que tener una vida que no le gusta, por decirlo de alguna manera. Si usted me pregunta a mí, yo estoy en contra de la eutanasia. Digamos, esa es mi posición. Si yo quisiera a alguien que se quiere suicidar o llámalo como quieras, mi recomendación es que no lo haga. Yo no lo haría. Yo le recomendaría que no lo haga. Y si usted lo quiere hacer, yo estaría dispuesto a hablar con usted para tratar de convencerle de que no lo haga. Pero la decisión final es suya. Es decir, yo no me meto en las decisiones de la gente.
–Lo entiendo. Es su forma de ver la libertad en su mayor expresión ¿no?
–Mientras que lo que hace no dañe a otros, yo no me meto en la vida de las otras personas. Si usted me pregunta, en mi caso, yo estoy en contra. Si usted me pregunta si yo lo haría, de ninguna manera. Si yo viera una persona que lo quiere hacer, hablaría con esa persona y trataría de convencerlo de que no lo haga, pero sigue siendo decisión de esa persona.
Drogarse es una suerte de eutanasia en cuotas, ¿o no?
–Es la posición de un vitalista, sin duda
–Una persona que puede tomar una decisión que yo no comparto desde mi punto de vista, yo estoy en contra, pero yo no tengo por qué meterme en su vida. De hecho, si usted se fija, drogarse es una suerte de eutanasia en cuotas, ¿o no?
–Sí, sí, así lo entiendo
–Bueno, yo no me drogo. ¿Me comprende? Yo no me adhiero al suicido, para mi la vida es maravillosa, me parece maravillosa. Yo tengo un protector de pantalla que lo voy llevando de pantalla en pantalla. Dice «ANTF»: La alegría no tiene fin. O sea, para mí la vida es un continuo de alegría con algunos episodios de tristeza. De hecho, le voy a decir un programa, lo llamo la fórmula de la felicidad. Y es que hay que vivir como si uno estuviera en el último día de su vida. Y sé qué harías. No me queda más tiempo. Es como el capítulo de Los Simpson que se come el pez globo. Bueno, ¿Qué cosas harías si fuera el último día de tu vida? ¿Sabes lo que vas a descubrir cuando hagas eso? Cuáles son las cosas que verdaderamente le importan. Entonces después acomodas tu vida a eso. Dentro de las lecturas que estoy ampliando, estoy leyendo las Meditaciones de Marco Aurelio, en el libro dos. Ahí ya está escrito todo eso. O sea, no inventé nada.
Procuro hacer tiempo para leer y resuelvo algunos problemas a través de la lectura
–¿Un presidente de una nación como Argentina tiene tiempo para leer?
–Procuro hacer tiempo para leer y resuelvo algunos problemas a través de la lectura. Digo esto porque algo aprendes cada día con el conocimiento, algo que ya existía. Es decir, yo entiendo, digamos, que en la solución de los problemas es altamente probable que alguien lo haya tenido antes y ya lo resolvió o lo enfrentó y si se equivocó y aprendió, yo puedo aprovecharme de sus reflexiones. Con lo cual me tomo el trabajo de la lectura en serio. Obviamente se imaginan que leo a horarios de diez de la noche en adelante. Si me apasiono puedo terminar leyendo hasta las dos de la madrugada.
–Todo lo que merece la pena se hace contra el tiempo.
–Exactamente, pero no olvide que yo tengo la responsabilidad de guiar los destinos de una nación y eso involucra a 48 millones de personas. Y uno no puede ser un irresponsable. No porque me guste leer, puedo descuidar mi trabajo. Es decir, leo. Ahora bien, le confieso que mis lecturas están abocadas a mi trabajo. Imagínense todo lo que estoy aprendiendo de Marco Aurelio.
–Marco Aurelio era un gran estoico. A raíz de estas respuestas se me ocurre otra pregunta.
–Las que quiera, las que quiera. Yo no le di las preguntas. Acá dicen que yo les impongo las preguntas a los periodistas, usted lo ha hecho libremente.
Nunca pensé [que podía ser presidente]. Eso, lo vio mi hermana [Karina]
–La pregunta que quería hacer es ¿en qué momento pensó que podía ser presidente?
–Yo nunca lo pensé, nunca. Eso lo vio mi hermana. En el año 2018, nos reunimos en un en una discoteca que se llama New York City, porque tiene la Estatua de la Libertad. Por eso a los liberales nos gusta. Y entonces viene nuestro máximo prócer del liberalismo, Alberto Benegas Lynch hijo, y me dice «mire Javier, usted no se va a estar metiendo en política, pero sí vamos a por la batalla cultural». Y yo le dije, «profesor, yo no quiero saber nada con la política, odio la política, detesto la política». Después las circunstancias me terminaron empujando a la política.
–Sin embargo, aquí está, sentado en el despacho presidencial, en la silla del conductor del país
–Cierto, lo que ocurrió es que ganamos dos escaños. Parece que tanto mal no le hacía yo a «La libertad Avanza» [su partido]. Después, cuando yo decidí donar mi dieta [sueldo], para que no fuera un acto demagógico, la sorteaba. Entonces hicimos un primer sorteo. En muy poco tiempo, se habían anotado más de un millón de personas. Fuimos a Mar del Plata [balneario en la costa Atlántica] a hacer el sorteo y a dar una charla que pronunciamos en una escalinata enfrente de un hotel muy importante. Se juntaron 10.000 personas. Era un día que hacía frío. Cuando terminé de bajar las escalinatas y llegué al tráiler donde se desarrollaba el acto, ni siquiera era un escenario grande, un tráiler, no nos imaginábamos semejante recepción. Cuando llegué me abracé con mi hermana y me dijo: «Vas a ser presidente». Y le dije bueno, jefe, si lo decides, seguramente será. Y bueno, acertó.
–Una última pregunta. Pero ahora sí ya es la última.
–Tranquilo, yo no puse ninguna restricción.
España no tiene que pedir perdón [en Hispanoamérica]. No se pueden hacer análisis anacrónicos
–¿Cree usted que España tiene que pedirle perdón a los países hispanoamericanos por su obra en este continente, tal y como lo solicita la presidenta mexicana?
–No, no tiene que pedir perdón. Usted no puede hacer análisis anacrónicos. Yo hago una pregunta. ¿Si estuvieran vivos Sócrates, Aristóteles, Platón, ¿usted los ejecutaría? Lo digo porque hay cosas que seguramente en los parámetros de hoy nos chocarían. Afortunadamente, el mundo evolucionó, la humanidad evolucionó, y usted no puede juzgar de manera anacrónica.
–Esto tiene que ver con la batalla cultural. Le puedo decir, presidente, que me da la impresión de que aquí, en Argentina, y en eso sí estoy de acuerdo con usted, se encontraba el laboratorio donde surgieron muchas ideas que después fueron a España en la batalla cultural.
–Sí, claro. En mi caso, antes del hecho político, llevaba más de diez años de batalla cultural. Pero no fui el primero. Antes de mi estuvieron otros peleando y dando esas batallas. Entre otros, el propio profesor Alberto Benegas Lynch, Martín Krause o Agustín Laje. Hay muchas personas que han dado esa pelea en distintos campos. También lo hizo el juez Ricardo Manuel Rojas. Hay un montón que han hecho cosas enormes. Me voy a robar otra frase de mi admirado Isaac Newton: «Estoy parado sobre hombros de gigantes». Sin el trabajo que han hecho todos ellos, mi trabajo no existiría. O al menos en las dimensiones que hoy tiene.











