La pequeña revolución de Mañueco provoca los primeros efectos a derecha e izquierda

Vox se abre a entrar en los gobiernos de Extremadura, Aragón y Castilla y León. El PP escenifica su posición de fuerza. Podemos entreabre la puerta a un acuerdo con Sumar. Sánchez se centra en el BOE

En cuestión de horas, el resultado de las elecciones en Castilla y León está provocando los primeros movimientos a la derecha y a la izquierda, que se resumen en cuatro: Vox se dispone a desbloquear la formación de los gobiernos en Extremadura y Aragón. El PP escenifica su posición de fuerza. El PSOE se refugia en la acción de Gobierno a la espera de la batalla andaluza, de mucho peor pronóstico que la del 15-M. Y la extrema izquierda acelera su enésimo intento de reunificación, con Podemos abriéndose a ello tímidamente por primera vez desde que rompió con Yolanda Díaz, en diciembre de 2023.

El movimiento más significativo de estas primeras horas es el protagonizado por Vox, que consiguió su mejor resultado en unas elecciones autonómicas -18,9 % de voto- pero no alcanzó sus objetivos más ambiciosos. Es decir, romper el techo del 20 % y acercarse lo más posible al PSOE, incluso adelantándolo en alguna plaza.

El líder de Vox, Santiago Abascal, este lunes compareciendo

El líder de Vox, Santiago Abascal, este lunes compareciendo EFE

Santiago Abascal ya compareció la noche electoral para afirmar que ahora toca centrarse en los pactos en Extremadura, Aragón y también Castilla y León. Y volvió a ponerse ante las cámaras este lunes, para resolver sin más dilación la gran pregunta: quieren o no quieren los suyos entrar en los gobiernos autonómicos. «Ya dijimos que íbamos a entrar en los gobiernos, en los tres», sostuvo Abascal. Quien, no obstante, matizó: «Si hay un acuerdo programático de gobierno medida a medida sí. Si no lo hay, no».

A pocos más de ocho kilómetros de allí, Alberto Núñez Feijóo presidió la Junta Nacional de su partido y escenificó que ahora las tornas han cambiado; que ahora es el PP el que tiene la sartén por el mango. Y lo hizo con «ya está bien» recibido con aplausos por los suyos, empezando por Alfonso Fernández Mañueco. «Hoy nadie conoce ninguna objeción de fondo a nuestras líneas por parte de Vox. Ninguna. Nadie ha señalado que hay en ellas algo incompatible con sus posiciones. Nadie ha dado razones para bloquear. Sólo se han puesto excusas. Y creo que ya está bien», afirmó.

En el PP están convencidos de que es la actitud de Vox con María Guardiola y Jorge Azcón lo que les ha pasado factura en estas elecciones. «Y espero que a esta estrategia no se una ahora la gobernabilidad de Castilla y León para hacer campaña en Andalucía», señaló Feijóo en alusión a las elecciones de junio. Es de prever que esta misma semana ambas formaciones retomen los contactos. Como también lo es que acaben fructificando.

La Comisión Ejecutiva Federal de este lunes en el PSOE

La Comisión Ejecutiva Federal de este lunes en el PSOEE ugenia Morago/ PSOE

En el socialismo, Pedro Sánchez reunió a su Comisión Ejecutiva Federal casi a la vez que la Moncloa anunciaba la celebración de un Consejo de Ministros extraordinario el próximo viernes para aprobar un paquete de medidas para contener los efectos de la guerra de Irán. Ésa es la respuesta del presidente: centrarse en el Gobierno.

En el PSOE, la presión se traslada desde ya a María Jesús Montero, la próxima candidata en Andalucía. El resultado del soriano Carlos Martínez -dos procuradores más y leve subida para cambiar la tendencia general del PSOE- ha desmontado la estrategia de Sánchez de situar a sus ministros como candidatos. Y vuelve en el PSOE el debate que ya hubo después de que Pilar Alegría igualara el peor registro del PSOE en Aragón: por qué la vicepresidenta primera no deja ya el Ejecutivo y se centra en su candidatura. Una pregunta a la que, este lunes, la portavoz socialista no quiso responder. «Ya lo decidirán cuando se tenga que decidir», zanjó Montse Mínguez.

En Sumar y Podemos el siniestro fue total. No es solo que ambos partidos quedaran fuera de las Cortes de Castilla y León, sino que sumandos sus votos tampoco habrían conseguido entrar. «La unidad de por sí no basta, pero estamos convencidas de la necesidad de construir ese espacio de reencuentro», señaló la portavoz de Movimiento Sumar, Lara Hernández.

Sumar anunció este lunes que el sábado reunirá a su máximo órgano de dirección para abordar el futuro y la unificación. Pero más significativo es el paso dado por Podemos, que hasta este domingo no quería ni oír hablar de esa fusión. Su portavoz, Pablo Fernández, anunció que el partido va a hacer una «reflexión» y que dará a conocer el «resultado» en los próximos días. Tal vez no sea nada o sea mucho.

Por lo pronto, la hecatombe de la extrema izquierda acelerará las negociaciones en Andalucía para intentar articular una candidatura conjunta que, hasta este 15-M, se veía a años luz. De fondo existe en Sumar otro debate que ya contó este periódico a comienzos de marzo, cuando Yolanda Díaz oficializó su marcha en diferido: dentro del socio minoritario existen partidarios de abandonar el Ejecutivo para no ser devorados del todo por el PSOE ni asumir un desgaste que creen que no les corresponde.

Castilla y León, una tierra donde gusta más la reflexión que las prisas, ha sido la espoleta de muchas cosas.