La plaza del Pilar estrenará una iluminación inteligente que se adapta a la gente

La iluminación dejará de ser estática para adaptarse, casi en tiempo real, al uso que hacen los ciudadanos de la plaza

La plaza del Pilar se prepara en el futuro para estrenar una nueva forma de iluminarse. El Ayuntamiento de Zaragoza avanza en la implantación del proyecto Reluzes, una iniciativa que combina tecnología, ahorro energético y mejora del confort urbano, y que tendrá en este espacio emblemático uno de sus escaparates más visibles.

La iluminación dejará de ser estática para adaptarse, casi en tiempo real, al uso que hacen los ciudadanos de la plaza. Además, se suprimirán las torres de luz obsoletas que dejan contaminación lumínica en el salón de la ciudad y enfocan la Basílica del Pilar de forma poco adecuada.

La clave estará en los sistemas inteligentes de control y en las cámaras de conteo instaladas en los accesos. Gracias a estos dispositivos, el alumbrado ajustará su potencia en función del número de personas presentes: más luz en momentos de alta afluencia y niveles más bajos cuando el tránsito disminuye. A ello se suman las llamadas “rampas de consumo horario”, que permiten reducir progresivamente la intensidad durante la noche sin comprometer la seguridad ni dejar nunca las calles a oscuras, salvo incidencias puntuales.

El responsable municipal de Urbanismo, Víctor Serrano, ha subrayado el alcance del plan, que prevé la renovación de 9.619 luminarias dentro de una red municipal que supera los 85.000 puntos de luz. La inversión ronda los diez millones de euros y, según los cálculos del Ayuntamiento, se amortizará en menos de cinco años gracias a un ahorro anual en la factura eléctrica de unos 2,1 millones de euros. A esto se añade una reducción de emisiones de 1.400 toneladas de CO₂ al año, equivalente a plantar unos 17.000 árboles.

EL NUEVO MODELO DE ILUMINACIÓN MEJORA LA UNIFORMIDAD DE LA LUZ

Más allá de las cifras, el proyecto busca cambiar la experiencia nocturna en la ciudad. La jefa de Unidad de Mantenimiento y Obras del Alumbrado Público, María José Sanz, ha explicado que el nuevo modelo mejora la uniformidad de la luz y la reproducción cromática, lo que facilita una percepción más clara del entorno y refuerza la sensación de seguridad. “No se trata solo de gastar menos, sino de ver mejor”, resume, destacando que el ojo humano se adapta con mayor facilidad a una iluminación más homogénea.

No se trata solo de gastar menos, sino de ver mejor

Reluzes se desplegará en varias zonas del primer cinturón urbano -Casco Histórico, Arrabal, barrio Jesús, partes de San José y Torrero-La Paz- como continuidad de experiencias previas ya consolidadas. En una segunda fase, el foco se ampliará a parques, zonas verdes y barrios más modernos, con el objetivo de completar un cambio profundo en el alumbrado de Zaragoza.